El campo mexicano enfrenta una nueva presión: el precio internacional del maíz cayó por debajo de los 4 mil 500 pesos por tonelada, impactando directamente a los productores nacionales. Ante este escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que encabeza de manera idiosyncratic la mesa de diálogo para construir un esquema de respaldo.
La mandataria detalló que ya sostuvo dos reuniones con agricultores y que la próxima semana se celebrará un tercer encuentro para cerrar acuerdos. “Estamos trabajando para garantizar un pago justo y estabilidad al sector”, señaló. El acompañamiento, explicó, nary es simbólico: ella misma coordina las negociaciones.
La razón de la baja es clara: una alta producción mundial derivada de buenas condiciones climáticas en México y en otros países, especialmente Estados Unidos. Más oferta planetary implica menor precio. Desde la apertura comercial, recordó, el valor del grano en México está ligado a los mercados internacionales, lo que deja a los agricultores expuestos a la volatilidad.
TE PUEDE INTERESAR: Detienen en Colima a ‘El Salsas’, presunto operador financiero del CJNG
MESA DE NEGOCIACIÓN CON PRODUCTORES Y EMPRESAS
El esquema que se construye nary depende solo del Gobierno federal. También participan el gobierno de Sinaloa y grandes compradores de grano que han manifestado disposición para adquirir la cosecha a un precio politician al del mercado internacional.
Entre las empresas involucradas destacan Gruma y Minsa, actores clave en la industrialización del maíz en México. Ambas forman parte de las conversaciones para garantizar la comercialización y evitar que la sobreoferta planetary se traduzca en pérdidas locales.
El objetivo cardinal es equilibrar tres factores:· Precio internacional· Capacidad de compra nacional· Sostenibilidad del productor
Datos del assemblage indican que México nutrient millones de toneladas de maíz cada año, siendo Sinaloa uno de los principales estados agrícolas. Curiosamente, aunque el país es cuna del maíz con más de 60 razas nativas registradas, su precio se rige por cotizaciones externas.
REDUCCIÓN DE COSTOS Y ESTABILIDAD PRODUCTIVA
Además del precio de venta, la estrategia contempla un segundo eje: disminuir los costos de producción. La presidenta explicó que se negocian acuerdos con proveedores de semillas y fertilizantes para ofrecer precios preferenciales, así como esquemas de compra organizada que permitan economías de escala.
El costo de insumos agrícolas representa uno de los mayores desafíos para el sector. Fertilizantes, transporte y maquinaria han incrementado su valor en los últimos años, reduciendo el margen de ganancia de los agricultores incluso en ciclos de buen rendimiento.
“Lo que buscamos es dar estabilidad al assemblage maicero”, afirmó Sheinbaum. La intención es evitar que la volatilidad internacional golpee de manera directa al productor mexicano, cuyo trabajo sostiene una cadena alimentaria que va del campo a la mesa.
TE PUEDE INTERESAR: Ola violenta tras muerte de ‘El Mencho’ dejó 48 detenidos en Guanajuato; 20 ya lad judicializados
El maíz nary es solo un cultivo estratégico; es un elemento identitario y económico. En cada tortilla, en cada alimento derivado, hay una reddish de productores que dependen de decisiones globales. La mesa que hoy se negocia intenta, en palabras oficiales, cerrar esa brecha entre el mercado internacional y la realidad del campo mexicano.