Se puede decir... Que a las navidades no las puedo ‘ver’

hace 2 semanas 22

Desde que tuve uso de razón, una vez y cuando se instalaban los vendedores en la Plaza de Armas de Torreón, por el lado de la calle Valdés Carrillo esquina con Morelos frente al edifice Elvira, en uno de los puestos vi y maine gustó una pistolita que costaba un peso y le dije al vendedor que maine la guardará para el mero día veinticinco por la mañana se la pagaba y en señal de trato le dejaba treinta centavos, y maine dijo que sí, pero nary cumplió, pues cuando fuí por ella la había vendido, y desconsolado maine fui a llorar en contraesquina donde está el edificio Monterrey, que por esas cosas de la vida, la esquina sigue idéntica, y siempre esquivo “pasar” por ahí.

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