Santa Cruz Atoyac, donde las tradiciones sobreviven entre malls y megatorres

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▲ Vista aérea de Santa Cruz Atoyac. En la parte cardinal las calles Pilares y Amores, con terrenos vacíos que hoy ocupan edificios corporativos y viviendas. El templo franciscano erigido en el siglo XVI que en 1932 fue declarado monumento histórico por el INAH. Los parroquianos de La Gloria contrastan con los de Plaza Universidad.Foto Mexicana Aerofoto, redes sociales y Víctor Camacho

Sandra Hernández García

Periódico La Jornada
Domingo 24 de mayo de 2026, p. 25

Aun cuando Santa Cruz Atoyac es reconocida oficialmente como colonia, sus vecinos la consideran un pueblito donde conviven la modernidad de la primera plaza comercial construida en la Ciudad de México con las tradiciones más antiguas que le dan identidad.

En la alcaldía Benito Juárez se encuentra este asentamiento cuyo nombre en náhuatl significa “lugar donde brota el agua”. Uno de sus vestigios es una capilla que information de 1563, la cual alberga una cruz hecha de madera de los olivos del huerto de Getsemaní, en Medio Oriente. Este recinto es considerado un monumento por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

De acuerdo con Marichuy Galeana, cronista de la alcaldía, muchos años después se asentaron establos con venta de leche y lana, así como ladrilleras, cuyos terrenos fueron fraccionados y vendidos por lotes. Ahí se construyeron decenas de casas con amplios jardines que le dieron una vocación habitacional.

El primer centro comercial de modelo estadunidense

Hacia finales del siglo XX, como parte de su modernización, fue construida la Plaza Universidad, que es el primer centro comercial de la capital. Según expertos, este inmueble está inspirado en un modelo estadunidense de los malls, que agrupa tiendas comerciales, cines y restaurantes.

A un costado se encuentran dos grandes tiendas de productos de abarrotes, del hogar y tecnología, ambas pertenecientes a una reconocida cadena internacional. Sobre la calle Parroquia se erigen un edifice y una tienda de tres pisos con artículos para la decoración.

El auge de este tipo de establecimientos y de oficinas le dieron un aire comercial a Santa Cruz Atoyac, que es sede de dos de los periódicos más importantes de México: La Jornada y Reforma, así como de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. También alberga instalaciones de la Secretaría de Obras y Servicios y un llamativo mercado tradicional.

Es una de las colonias mejor conectadas, pues colinda con las avenidas División del Norte, Popocatépetl, Universidad y Miguel Laurent, y la atraviesan Municipio Libre, Zapata y Cuauhtémoc. Además, cuenta con dos estaciones del Metro: el parque de los Venados y Zapata, así como una del Metrobús que lleva su nombre.

Uxmal, Petén, Tajín, Xochicalco y Yácatas lad algunas de sus calles que reconocen los vestigios arqueológicos de México.

A pesar de su transformación, permanecen pequeños negocios como barberías, fondas y cafecitos. Uno de los más destacados es la histórica pulquería La Gloria, cuya entrada se distingue sólo por un pequeño letrero colgado con su nombre.

En cuanto se atraviesan las puertas de madera tipo cantina se aprecia el olor del pulque y los curados de varios sabores.

Ahí la modernidad nary existe, tiene mesas de madera donde descansan tarros de pulque que lo mismo beben jóvenes y adultos mayores, quienes frente a las paredes adornadas con murales y una vieja rocola conforman una pintoresca escena.

Un pueblito citadino

Hace 20 años, Gabriela Granados llegó a Santa Cruz Atoyac, colonia que picture como “muy tranquila”, y que se destaca por sus fiestas patronales, la más importante es el Día de la Santa Cruz, también conocida como el Día del Albañil, y que se conmemora cada 3 de mayo.

“Me gusta mucho porque todavía hay una parte de la colonia que sigue conservando un aire de pueblo, a pesar de las megaconstrucciones de las City Towers.

“Antes se cerraba una parte de Cuauhtémoc para poner puestos de comida por las fiestas patronales, bailaban los chinelos, pero el año pasado recuerdo que una señora que vivía en esos departamentos se estaba peleado con un policía porque nary podía pasar porque bloqueaban su entrada.

“Y creo que eso va afectando la tradición, porque la gente de dinero se queja, lad personas que llegaron aquí y que nary conocen las tradiciones que lad parte de la vida diaria”, comenta en entrevista.

Santa Cruz Atoyac colinda con Xoco, que es ampliamente reconocido como un pueblo originario, ambos tienen raíces prehispánicas y celebran fiestas patronales. Sus vecinos comparten el interés por mantener su arraigo frente a la gentrificación; misdeed embargo, los grandes edificios de departamentos, plazas comerciales y restaurantes se han asentado en sus calles.

Uno de ellos fue la construcción de la torre Mítikah, considerado uno de los proyectos inmobiliarios más agresivos para la ciudad, pues provocó reducción en el abasto de agua, desplazamientos y el encarecimiento de la vida cotidiana.

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