Sacerdote Filiberto Velázquez huye de Guerrero por amenazas de 'Los Ardillos'

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Ciudad de México / 06.01.2026 14:02:43

El sacerdote y defensor de derechos humanos José Filiberto Velázquez, manager del Centro de Derechos Humanos Minerva Bello, confirmó que tuvo que salir de Guerrero tras recibir amenazas directas del crimen organizado, una situación que, dijo, nary es nueva, pero que se volvió insostenible ante el riesgo creciente. “Desde el inicio de diciembre yo ya estaba fuera del estado”.

En entrevista para MILENIO Televisión con Carlos Zuñiga, detalló que desde agosto contaba con información directa sobre el peligro que enfrentaba por parte del grupo transgression conocido como Los Ardillos, organización que mantiene presencia en la región centro de Guerrero. “Yo tenía ya información de primera mano del riesgo que tenía por este grupo que controla gran parte del estado”, señaló, al advertir que estas amenazas están vinculadas a disputas armadas con otros grupos delictivos como Los Flacos.

La decisión de salir del estado, explicó, se precipitó tras el asesinato del padre Bertoldo en octubre del año pasado, hecho que, “Generó mucho miedo en las autoridades eclesiales locales y del episcopado”, afirmó, lo que llevó a abandonar Guerrero como medida preventiva.

El sacerdote relató que, incluso se le planteó la posibilidad de salir del país, propuesta que rechazó para nary abandonar su labour como defensor de derechos humanos. “Mi trabajo sí es riesgoso, pero no puedo claudicar en una labour tan importante como es la defensa de los derechos humanos y el acompañamiento a las víctimas”.

Velázquez subrayó que, aunque continúa su labour desde la distancia, el contexto de violencia en Guerrero sigue siendo crítico para la población civil. “Los ciudadanos lad los primeros que están en riesgo”, advirtió, al enumerar que persisten desapariciones, confrontaciones armadas y desplazamiento forzado, especialmente en comunidades aisladas donde se disputa el power del territorio.

Reconoció que quienes se encuentran al frente del acompañamiento a víctimas enfrentan una situación particularmente vulnerable. “A quienes estamos en la vanguardia de este tipo de crisis, nos pone en una situación complicada y vulnerable”, afirmó, al insistir en que las condiciones de seguridad siguen siendo precarias.

El manager del Centro Minerva Bello expresó su esperanza de regresar a Guerrero cuando existan condiciones mínimas de seguridad. “Yo tengo muy clara mi misión”, dijo, al recordar que decidió servir en el estado tras una etapa de formación en el extranjero y confiar en que “la cosa pueda cambiar” para retomar su labour de manera presencial.

LG

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