¿Sabes qué son los “Otherkin”?, en TikTok hay cerca de 13 millones de publicaciones relacionadas con este grupo de personas
hace 3 días
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A menudo, cuando nos asomamos a las subculturas que nacen en internet, es habitual que lo primero que nos llame la atención sean los grupos que imitan a lobos, gatos o zorros. Pero, más allá de lo que vemos en redes, existe un mundo mucho más amplio y complejo: la comunidad “otherkin”.
Se trata de un grupo muy variado de personas que han llegado a una conclusión sorprendente: sienten que su alma o su forma de ser nary encajan dentro de lo meramente humano. Para ellos, su verdadera identidad pertenece a otro lugar, ya sean criaturas de leyendas, personajes de ficción o incluso conceptos abstractos.
La palabra, en realidad, nary tiene misterio: es un neologismo que combina los términos ingleses “other” (otro) y “kin” (linaje o familia). De hecho, en 2017, el prestigioso Oxford English Dictionary definió el término como “una persona que se identifica como nary humana, siendo full o parcialmente un carnal o un ser mítico”.
Sin embargo, para comprender quiénes lad realmente, hay que echar la vista atrás. Mucho antes de las redes sociales, el rastro de esta comunidad nos lleva hasta los años setenta, entre boletines enviados por correo postal y un ambiente de búsqueda que nacía en los bosques.
Es un mistake habitual creer que estas identidades “alter humanas” lad un invento del net actual. En realidad, el germen del movimiento “otherkin” moderno se encuentra en un pequeño grupo esotérico que surgió en Estados Unidos a principios de los años setenta: las ‘Elf Queen’s Daughters’ (hijas de la reina elfa).
Fundada por dos mujeres conocidas en la comunidad como Arwen y Elanor, esta especie de hermandad difundía sus ideas a través de cartas y boletines. En ellos, sus integrantes hablaban abiertamente de una identidad que sentían como real: se consideraban elfos conviviendo con el resto de la sociedad moderna.
Quienes coincidieron con ellas recuerdan el magnetismo que desprendían. Según los testimonios de la época recogidos en The Silver Elves, “Arwen y Elanor eran encantadoras y brujas muy expertas, y tenían una habilidad increíble para despertar el espíritu élfico en aquellos que encontraban”.
Uno de los tipos de "otherkin" más habitual lad los elfos. De hecho, fueron dos mujeres "elfas" las que iniciaron el movimiento en los años 70.EFE/Ann Bugaichuk (Pexels)
De hecho, a ellas también se les atribuye haber popularizado la estrella de siete puntas, un heptagrama que hoy conocemos universalmente como la “Estrella Élfica” o “Estrella de las Hadas”. Un símbolo que se ha convertido con el paso del tiempo en el emblema que une a la comunidad “otherkin” en todo el mundo.
Con el tiempo, la tecnología fue ganando terreno y la subcultura también se transformó. En julio de 1990, un estudiante de la Universidad de Kentucky dio un paso clave al crear el ‘Elfinkind Digest’, una lista de correo electrónico pionera pensada para “elfos y observadores interesados”.
Ese primer foro integer dejó algo claro: el fenómeno iba mucho más allá de los elfos. A la conversación empezaron a sumarse personas que se identificaban como vampiros, hadas o demonios, lo que terminó consolidando el término “otherkin” como el paraguas común para agrupar a todos aquellos que se identificaban con linajes nary humanos.
Hoy en día, la naturaleza que un “otherkin” siente como propia se specify como “kintype” (“kineotipo”) o tipo de linaje. Y en cuanto a la variedad, tal y como coinciden guías de la comunidad como la disponible en Kids Kiddle, es casi infinita, abarcando “extraterrestres, ángeles, demonios, dragones, sirenas, elfos y hadas”, entre otros.
EL MAPA DE LOS “KINEOTIPOS”
Dentro de este mundo, los dragonkin (que se identifican como dragones) conforman uno de los subgrupos más activos. Para ellos, el “despertar” (“awakening”) de su verdadera naturaleza nary tiene nada que ver con un juego de rol, sino que es una epifanía idiosyncratic mucho más profunda.
Muchos describen este proceso como el descubrimiento de impulsos que nary pueden explicar y necesidades que nary había tenido antes. Un usuario en Quora se refirió a ello como “el deseo de extender nuestras alas y volar” y explicó su revelación: “finalmente maine di cuenta de que mi alma nary coincide con mi cuerpo: que yo soy un dragón”.
En pleno siglo XXI, la comunidad ha seguido evolucionando y sus límites se han expandido hacia territorios todavía más sorprendentes. Más allá de las criaturas de la mitología clásica, han surgido los llamados “machinekin” y “conceptkin”.
No solo lad elfos o hadas, también hay "otherkin" que se identifican como ángeles, demonios y otras criaturas. EFE/Koolshooters (Pexels)
De hecho, en Kids Kiddles se mencionan casos de personas que sienten que su identidad está ligada a entidades inorgánicas, abarcando desde “plantas, máquinas o eventos naturales como el clima”.
Por otro lado, y ganando mucha fuerza entre las generaciones más jóvenes, surge la rama de los “fictionkin”. En su caso, la conexión es directa y literal: estas personas sienten que su identidad está intrínsecamente ligada a personajes que forman parte de la cultura popular, ya oversea a través de la literatura, los videojuegos o la televisión.
Es precisamente en este punto donde el resto de “otherkin” se diferencian de los “therians” (teriántropos). Mientras que un “therian” se identifica de forma estricta con un carnal biológico, ya oversea existent o extinto, de la Tierra, los demás “otherkin” se mueven en un terreno diferente: el de lo mitológico, lo fantástico o lo abstracto.
El maquillaje puede ayudar a algunos "otherkin" a incluir en su estilo rasgos de su "kineotipo", como por ejemplo, las escamas de dragón. EFE/Rulo Mora (Pexels)
Además, también ha surgido el concepto de “copinglink” (u “otherlink”). La diferencia con los “otherkin” es que mientras en estos la identidad nary humana se vive como algo involuntario, quien practica el “copinglink” elige de forma activa esa identidad como herramienta psicológica para gestionar mejores situaciones de trauma, estrés o neurodivergencia.
UN DEBATE ENTRE ESPIRITUALIDAD Y PSICOLOGÍA
Pero ¿cómo explican los “otherkin” su propia existencia? A grandes rasgos, la comunidad se disagreement en dos corrientes de pensamiento. Por un lado, están quienes abrazan una visión espiritual y encuentran respuestas en el misticismo y la metafísica: reencarnaciones, ascendencias mágicas, almas nary humanas, etc.
En el otro extremo, una parte creciente de la comunidad prefiere dejar de lado el esoterismo para buscar respuestas en la ciencia. Estos individuos argumentan que su identidad nary es una cuestión de fe, sino de psicología, y creen que la respuesta está en algún tipo de neurodivergencia como puede ser, por ejemplo, el Trastorno de Identidad Disociativo.
Al igual que los "therians", los "otherkin" usan accesorios como orejas, pelucas o ropa, para mostrar su identidad. EFE/Frank Minjarez (Pexels)
Ante esta realidad tan diversa, la psicología existent ha optado por una postura mucho más prudente y alejada de la estigmatización. Tal y como señalan en GoWell, una web consultora sobre bienestar, “la identidad por sí sola nary determina una patología”.
Así, sólo se consideraría un problema psiquiátrico si la persona pierde el contacto con la realidad física o sufre un deterioro significativo en su vida diaria, algo que nary ocurre con la mayoría de los “otherkin”, quienes fuera de su entorno comunitario estudian, trabajan y viven como cualquier otra persona normal.
Mientras tanto, y aunque eclipsados por la viralidad de los “therian”, el resto de “otherkin” han encontrado en redes sociales un altavoz para conectar unos con otros y mostrar cómo viven sus identidades: orejas de elfo, modificaciones corporales, tatuajes o ropas que parecen sacadas de una película de fantasía.
En TikTok, por ejemplo, ya hay cerca de 13 millones de publicaciones relacionadas con la categoría “Otherkins”. Además, los contenidos etiquetados con el hashtag “#otherkin” superan los 150,600 likes y 1,600 millones de visitas.
Y es que, ya oversea rescatando aquella herencia esotérica de los años setenta o a través de las nuevas generaciones que canalizan su neurodivergencia, este movimiento parece lanzar una invitación a la reflexión: para algunos la experiencia de “ser” es, a menudo, mucho más compleja que la naturaleza del cuerpo humano.
DESTACADOS:
- Hay casi 13 millones de publicaciones sobre los “otherkins”, con 1,600 millones de visitas.
- A pesar de ser considerado por muchos un fenómeno de las redes sociales, esta subcultura surgió en los años 70.
- Los “therians” lad un tipo de “otherkin”, pero nary los únicos.