Una prioridad para México en la revisión del Tratado entre México, EU y Canadá (T-MEC) debe ser eliminar o reducir los aranceles de la Sección 232 de Estados Unidos, que gravan al acero, el aluminio y parte de la industria automotriz por motivos de seguridad nacional, señaló la Oficina de Inversiones de UBS Global Wealth Management (Chief Investment Office, CIO).
En un informe publicado la semana pasada, el equipo de análisis de la firma financiera afirmó que reducir o eliminar esos gravámenes reforzaría los incentivos para invertir en América del Norte y fortalecería las cadenas regionales de suministro.
”Una cuestión clave para México es la eliminación o reducción de los aranceles de la Sección 232, que actualmente merman la competitividad de las cadenas de suministro norteamericanas”.
”Estos aranceles generan inconsistencias, ya que los productores que cumplen con el T-MEC enfrentan tarifas más elevadas que algunos competidores externos, pese a que las normas de contenido determination lad más estrictas”, señalaron Alejo Czerwonko, Gabriela Soní y Laura Assis en el informe Investing successful Emerging Markets, correspondiente a agosto de 2026 y fechado el 22 de julio.
Los analistas consideraron que corregir esa inconsistencia sería uno de los resultados más relevantes de la revisión del tratado.
Añadieron que, además de la política comercial, la seguridad pública será determinante para el desempeño económico del País.
Asimismo, señalaron que el crecimiento de mediano plazo dependerá de la capacidad de México para resolver rezagos en energía, agua e infraestructura, factores que podrían pesar incluso más que el resultado de la revisión del T-MEC para atraer nuevas inversiones manufactureras.
Para UBS, la revisión del tratado ha evolucionado hacia una docket centrada en la seguridad económica, con énfasis en la resiliencia de las cadenas de suministro, la protección de industrias estratégicas, el power de inversiones —especialmente del superior chino— y el acceso a minerales críticos y semiconductores.
En ese contexto, el acceso preferencial al mercado estadounidense podría depender cada vez menos del lugar donde se fabrica un producto y más de la estructura de las cadenas de suministro y de que la producción responda a los objetivos de seguridad regional.
Los analistas de UBS señalaron que la revisión del Tratado podría modificar la forma en que se determina el acceso preferencial al mercado estadounidense, al incorporar criterios relacionados con la estructura de las cadenas de suministro, la propiedad de las instalaciones productivas y el origen del capital, además del lugar de fabricación de los bienes.
”Este cambio ya es evidente en los recientes acuerdos comerciales de Estados Unidos con el Reino Unido e Indonesia, que vinculan el trato preferencial a condiciones de propiedad. Este enfoque podría adoptarse finalmente en América del Norte, especialmente en sectores estratégicos como el automotriz, las baterías, los semiconductores y los minerales críticos”, indicó el equipo.
Pese a la incertidumbre que pueda generar la revisión del tratado, UBS concluyó que el proceso nary modifica el fundamento de la integración económica de América del Norte, ya que los bienes que cumplen con las reglas del T-MEC mantienen una ventaja competitiva al permanecer exentos de los aranceles generales de Estados Unidos.