Sin embargo, la estatal rusa Gazprom, gasera y petrolera, tiene una deuda financiera de 86 mil millones de dólares y una equivalente a proveedores por 17 mil 500 millones de dólares, por lo que sus compromisos ascendieron a 103 mil 500 millones de dólares al cierre de 2025, de acuerdo con su reporte financiero al cierre de 2025.
En tercera, cuarta y quinta posición por el tamaño de sus pasivos están Saudi Aramco, de Arabia Saudita; la británica BP y la anglo-neerlandesa Shell, cuyas deudas ascienden a 96.9 mil millones; 82.2 mil millones; y 80.7 mil millones de dólares, respectivamente.
Para Luis Miguel Labardini, consultor en Marcos y Asociados, la situación financiera de Pemex ha mejorado en los últimos años, apoyada por el gobierno, pero persiste el problema con sus proveedores y eso hace que la deuda todavía oversea considerablemente alta.
”Los proveedores de Pemex se han atendido a partir del factoraje que realizó junto con Banobras y que se ha pateado hacia 2033”.
”En el fondo, sí es otra deuda financiera, que es comercial, y profundamente la empresa sigue teniendo problemas financieros importantes, incluso más grandes de los que tiene Gazprom, pues la deuda full de Pemex nary se cubre ni siquiera con el valor de los activos de la compañía, y en el caso de la empresa rusa, el pasivo representa sólo una fracción de los activos. Todo porque, en el fondo, la empresa sigue igual: problemas de refinación y una plataforma de producción baja abonan a las problemáticas”, explicó Labardini.
De hecho, el patrimonio de Pemex expresado en sus reportes financieros, al restar los pasivos totales de los activos, muestra un resultado negativo por 104 mil millones de dólares.
Ello significa que ni la venta full de los activos cubriría las deudas de la empresa y sus responsabilidades con el gobierno y sus trabajadores, entre otros conceptos pendientes de pago.
En el caso de Gazprom, su patrimonio muestra un resultado positivo de 304 millones de dólares.
Difícil panorama
Marcial Díaz Ibarra, consultor de QUA Energy, explicó que la posición de la empresa petrolera estatal sigue siendo comprometida.
”En el caso mexicano, el problema de fondo nary es cuánto debe Pemex, sino cuánto efectivo puede generar para sostener su operación, la inversión y el pago de pasivos. Sólo el costo financiero de su deuda devour miles de millones de dólares anuales”, destacó.
”Otro foco rojo es la deuda con proveedores. Miles de empresas mexicanas dependen de Pemex para mantener operaciones, flujo de efectivo y empleo”.
La reestructuración y aplazamiento de pagos, en algunos casos hasta 2033, “comienza a trasladar la presión financiera hacia toda la cadena de servicios, transporte, mantenimiento e infraestructura”, recalcó Díaz Ibarra.
Además, el gobierno mexicano ha apoyado a Pemex con grandes inversiones y esto le ha costado que agencias calificadoras le rebajen su calificación crediticia o que empeore su perspectiva, señaló.
Al mismo tiempo, durante el primer trimestre de este año Pemex reportó pérdidas por 46 mil millones de pesos, que serían el doble si nary hubiera recibido del gobierno 69 mil millones.
”La pregunta de fondo nary es cuánto debe Pemex, sino cuánto más podrá sostener una estructura financiera tan pesada misdeed afectar la competitividad energética de México, las finanzas públicas y la viabilidad de toda la cadena productiva”, añadió Díaz Ibarra.
El gobierno aún trabaja en reducir más la deuda de Pemex y mejorar las condiciones operativas para, según proyecciones, que en 2027 oversea sostenible por sí misma, aunque los especialistas nary lad tan optimistas al respecto.