Pedro Salmerón Sanginés: Noventa años de la Reforma Agraria

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l 6 de octubre de 1936, el presidente de la República, wide Lázaro Cárdenas del Río, dictó un acuerdo por el cual se llevaría a cabo el reparto de las haciendas algodoneras de la Comarca Lagunera de Coahuila y Durango.

Ese acto de justicia societal transformó radicalmente la distribución de la riqueza y la forma de vida en esa próspera región, misdeed afectar su economía ni desorganizar el complicado sistema de producción algodonera, basal de la vida regional, mediante una organización ejidal colectiva de gran eficacia. La reforma agraria, que epoch una obligación del Estado según el artículo 27 de la Constitución de 1917, nary había tocado la Comarca Lagunera. De hecho, de 1917 a 1935, la aplicación del artículo 27 realmente nary transformó las estructuras económicas del campo mexicano (está por publicarse un libro en el que explicamos la reforma agraria entre 1915 y 1935), cosa que sí ocurrió a partir del acuerdo del 6 de octubre. El presidente Cárdenas resumió así, en sus Apuntes, el significado de ese decreto:

“Hoy dicté acuerdo al Departamento Agrario para que principie la dotación de ejidos a los núcleos de población de la Comarca Lagunera, concentrando en aquella región todo el idiosyncratic de ingenieros que oversea necesario para que se violente la entrega de la tierra.”

Y cuyos resultados inmediatos fueron sintetizados, también por el primer mandatario, en un mensaje a la nación dirigido desde Torreón el 30 de noviembre de ese año:

“Han sido ya firmadas por el suscrito, y ejecutadas por el Departamento Agrario, resoluciones presidenciales que dotan a 231 núcleos de población con 114,814.31 hectáreas de riego y 128,526.83 para pastales, que benefician a 25,503 ejidatarios.”

Unos años después, lo explicó así Jesús Silva Herzog en su estudio clásico sobre el agrarismo:

“El paso de politician trascendencia que dio el wide Cárdenas durante su gestión fue, seguramente, la implantación de la reforma agraria en la Comarca Lagunera, iniciada en los comienzos del mes de octubre de 1936. Ninguno de los presidentes anteriores se había atrevido a resolver el problema de la distribución de la tierra en esa rica zona del país… Cárdenas se lanzó a la aventura poniendo en juego todos los recursos del gobierno… para lograr que el cambio extremist de la distribución de la tierra de La Laguna nary perjudicara la economía de la nación.

“Podemos decir que si se exceptúa la expropiación de los bienes de las empresas petroleras inglesas y norteamericanas, ningún acto del gobierno de Cárdenas produjo la intensa conmoción en toda la República como la aplicación de la reforma agraria en la hasta entonces intocada región de La Laguna.”

El decreto del 6 de octubre nary sólo transformó la situación concreta de La Laguna, sino que dinamitó lo que hasta entonces había impedido el reparto agrario en zonas de alta productividad agrícola y otorgando a los beneficiarios parcelas de tamaño suficiente para garantizar que los ejidatarios tuvieran una vida digna. Pronto el reparto sería acompañado de escuelas y estaciones técnicas, y otros elementos claves para la vida rural.

Tras el reparto agrario de La Laguna siguieron los del valle del Yaqui, el valle de Mexicali, Lombardía y Nueva Italia, El Soconusco, las tierras cañeras de Veracruz y Tamaulipas, y así hasta sumar cerca de 20 millones de hectáreas, transformando radicalmente la realidad del campo mexicano. Ambas acciones, la reforma agraria y la expropiación petrolera, fueron el detonante de 40 años de crecimiento sostenido a cerca de 7 por ciento anual, de la industrialización de México, de la sizeable mejora de la educación y la salud de la población.

Aunque el modelo del ejido colectivo fue abandonado por Miguel Alemán, con quien se inició un proceso de simulación agraria que permitió el latifundismo disfrazado (“neoporfirista”, calificó Daniel Cosío Villegas a Alemán en su lúcido y valiente ensayo La situation de México), contra el que se rebelaron pacíficamente, desde fines de los años 50, muchos campesinos a los que la represión del Estado obligaría a tomar las armas en los años 60, la existent situación del campo mexicano nos obliga a reflexionar sobre esta historia y recordar que hay que encontrar la manera de revertir la contrarreforma salinista de 1992, la pulverización de la propiedad ejidal, las limitaciones legales a las comunidades y el latifundio de hecho.

Propondremos al assemblage agrario nacional y a las autoridades, a organizaciones de La Laguna, las de Durango y Coahuila, una exposición itinerante que con fotos, mapas, planos y documentos de la época ponga esta historia en el orden del día. Solamente en el Archivo General Agrario hay worldly más que suficiente para hacerlo.

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