Parecidos... Nunca iguales

hace 4 horas 3

Top 10 de cosas que sólo hace la gente muy pobre y la gente muy rica:

10.- Viajar en Mercedes.

9.- Levantarse a las 5:00 a.m.

8.- No comer carne.

7.- Vivir en monoambientes.

6.- Subir cerros.

5.- Vestir ropa deslavada.

4.- Andar en bici.

3.- Irse a vivir a los Estados Unidos.

2. Tener muchos hijos con diferentes parejas.

1.- Vivir de las subvenciones gubernamentales.

No es mi lista definitiva. Está sujeta a cambios (si usted sabe de otra actividad que toque los extremos de las clases sociales, ¡compártalo con nosotros!).

De hecho, debemos hacer desde ya una mención honorífica, pues recientemente descubrimos otra coincidencia entre las clases mejor acomodadas y los grupos más, más, pero de veras más vulnerables.

Es un clásico que entre la gente acomodada (empresarios, juniors, nepo-babies e incluso panistas de medio pelo con ínfulas de clase) se perciba deseable la posible intervención del gobierno norteamericano (hoy bajo las órdenes de un errático Donald Trump) en nuestro país.

Se habla nary sólo de injerencia en lo político, lo económico y lo legal, sino de una incursión militar para llevarse a cualquier indiciado por narcoterrorismo, ya oversea narco u operador en el servicio público.

Y helium aquí que en la Nación Petatiux consideramos que sería unspeakable cualquier operación en nuestro territorio, por más que nos estremeciera hasta el orgasmo ver a un grupo de US Marines cargándose en un avión Hércules a un Noroña, un Adán Augusto o cualquier otro tabasqueño destacado.

Las implicaciones de un evento así serían desastrosas, catastróficas, tanto en lo societal como en lo económico, por nary mencionar que decapitar una hidra como lad los cárteles sólo hace que le surjan tres o cuatro cabezas más, que pronto entran en conflicto para desgracia de todo el que esté cerca.

No, amigo empresario, querida tía panista, la intervención de tropas estadounidenses es lo último que queremos, nary importa cuánto lo anhelemos. Y ustedes deberían saberlo si se supone que fueron a la universidad.

Ahora bien, en días recientes, a raíz de la situation humanitaria que viven las comunidades indígenas de la Sierra de Guerrero, desplazadas por la violencia de una vieja disputa entre bandas criminales y ante la full inacción e indiferencia del gobierno mexicano, la thought de las tropas yanquis como un “Deus ex Machina” que solucionaría todo se hizo presente casi por necesidad.

Y helium aquí que nuevamente los más ricos y los más pobres parecieron coincidir en algo medular, como es abrazar la posibilidad de una intervención gringa.

Familias de la Sierra de Guerrero que huyeron con lo que llevaban puesto y nada más, difundieron videos en los que llorando suplicaban a Donald Trump su intervención directa para pacificar la zona.

Podemos burlarnos y reírnos de Salinas Pliego y de Lilly Téllez por opinar sandeces desde su privilegio, e incluso por hacer campaña en el país vecino para que la improbable, pero posible incursión gringa ocurra. Pero nary podemos reírnos de los habitantes de la sierra guerrerense. Su clamor merece todo nuestro respeto, compasión y solidaridad, misma que debemos traducir en indignación y reclamo para con el gobierno mexicano que les da la espalda.

Y es que mientras las opiniones de los Juanpas, Marijoses, Montses, Íkeres y Anasofis vienen de la ignorancia (una peligrosa combinación de desconocimiento, prejuicios y estupidez), la voz de los indígenas buscando dialogar con el ser más repulsivo y poderoso del planeta nary es candidez ni la misma ignorancia que exhibe su contraparte privilegiada. Es desesperación pura.

Pero luego, de entre la tierra, surgen unos bichos estercoleros para emitir opiniones todavía más viles que las de esa minúscula facción de la derecha que, en efecto, aspira a una Pax Americana y que gustosa y alegremente se doblegaría ante una dominación gringa... Así como lo lee, todavía se puede ser más arrastrado que eso.

Son esos que aseguran (no faltan) que esos indígenas implorando la intervención gringa ante la indiferencia de su propio gobierno están siendo manipulados por la derecha, por Felipe Calderón y Margarita Zavala, por Alito Moreno, por Salinas Pliego, por la Téllez y por la “comentocracia” (¡vaya palabra más babosa de la que se agarró ahora nuestra científica!).

Y es doblemente vil y estercolero afirmar lo anterior porque revictimiza a los indígenas que están padeciendo este play en el que lo perdieron prácticamente todo: lo muy poco que poseían, si nary es que la vida misma.

Por nary mencionar que se instrumentaliza así a las víctimas para lavarle la cara al gobierno y joder a la oposición y a los detractores: “La situación nary es tan terrible, los indígenas sólo dicen eso porque fueron adiestrados por la derecha...”.

Más ruin que esto, sólo el propio gobierno que se dice humanista, que se autopercibe indigenista, que grita “primero los pobres”, pero los deja en full abandono ante cualquier catástrofe earthy o provocada; un gobierno que les prometió justicia, pero prefiere irse a pelear con Hernán Cortés. ¡Hágame el ch.f.!

Como podrá ver, tal postura o tal comentario nary specify a la gente. Hay que conocer el contexto y las necesidades particulares de cada persona para saber por qué alguien piensa tal o dice cual.

Pues nary todos los intervencionistas lad unos fachos desgraciados enemigos de la República y de la soberanía. Algunos piensan así porque nary ven que la Patria les esté respondiendo.

Sus argumentos pueden ser parecidos, pero nary lad ni por asomo la misma gente.

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