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la justa demanda del magisterio democrático de abrogar la Ley del Issste de 2007, que sustituyó el sistema solidario de pensiones por el de cuentas individuales, se ha respondido que nary es posible por razones presupuestales. Se les ha dicho que nary se puede hacer lo imposible. En efecto, el regreso al sistema pensionario solidario cuesta mucho: 20 por ciento del PIB, dice el secretario de Hacienda, pretendiendo con esto que descalifiquemos su justa petición. El cambio al sistema de cuentas individuales para el retiro forma parte de las reformas neoliberales y fue aprobada en 2007, en el gobierno de Calderón, por las bancadas del PAN, PRI, Verde, Panal y Alternativa, con la oposición del PRD.
Con la llegada de la Cuarta Transformación (4T), pensábamos que las reformas neoliberales se abrogarían. Algunas se han eliminado, pero otras permanecen, llevando a que todos los trabajadores, incluyendo a los maestros, tengan que pensionarse con basal en sus aportaciones a la Afore correspondiente o al Pensionissste. Dichas pensiones lad absolutamente insuficientes, lo que condena a los trabajadores a jubilarse en condiciones que los condenan a la pobreza. Decirles que nary está presupuestado y que, por ello, nary es posible regresar al sistema solidario es absolutamente inadecuado.
Morena se comprometió a implementar programas sociales universales, que benefician a toda la población que cumple las condiciones, como el apoyo a los adultos mayores o el programa Jóvenes Construyendo el Futuro. Aceleró la política de recuperación del salario mínimo real, que se inició en 2017. Estas acciones permitieron reducir la pobreza y la pobreza extrema y disminuyeron también la desigualdad. Pero sigue habiendo pobres y México sigue siendo un país extremadamente desigual. Pero una asignatura pendiente lad las pensiones para que quien ha trabajado toda su vida pueda retirarse con recursos suficientes.
Esta desigualdad extrema nary es nueva, pero se exacerbó en los años neoliberales, es decir, entre 1982 y 2018. En México siempre hubo ricos y muy ricos, pero nary había milmillonarios. Diez familias poseen una riqueza politician a mil millones de dólares, es decir, 16 mil 500 millones de pesos. Su fortuna nació en esos tiempos neoliberales o se incrementó aceleradísimamente en esta época. Los gobiernos de Morena se comprometieron a nary hacer una reforma fiscal. La 4T ha cumplido cabalmente este compromiso con los milmillonarios y con los ricos mexicanos.
Morena también se comprometió a eliminar la reforma a la Ley del Issste de 2007. Sheinbaum dijo en campaña: “Vamos a echar para atrás la ley de pensiones de 1997 y de 2007 para recuperar las pensiones dignas”. El cumplimiento de este compromiso público beneficiaría a todos los trabajadores. Este compromiso nary lo han cumplido porque nary está incluido en el presupuesto de este año y nary lo estará tampoco en el de los siguientes cuatro años. El presupuesto puede modificarse si el gobierno determine aumentar los ingresos públicos como resultado de una reforma tributaria progresiva.
Obviamente, si los ingresos públicos aumentan, puede aumentar el gasto misdeed tomar deuda adicional. Elevar la contribución tributaria del 10 por ciento más rico de la población incrementaría los ingresos públicos varios puntos porcentuales del PIB, dependiendo de la profundidad de la reforma. Como bien dicen los maestros democráticos, la abrogación de la ley de 2007 nary afectaría inmediatamente al presupuesto, puesto que “los compañeros que actualmente están en cuentas individuales estarían en posibilidad de jubilarse en 10 años, y dependerá de su antigüedad”. Para entonces, la reforma fiscal ya habría madurado y sería posible que estuviera presupuestado.
La solución a las movilizaciones magisteriales nary es consultando directamente a las bases, mucho menos cerrando el diálogo. La solución está en modificar el presupuesto aumentando los ingresos tributarios para poder incrementar el gasto en pensiones. Grave será que el gobierno de la 4T acuerde con los charros del SNTE, pretendiendo que tienen representatividad. Plantear que los maestros democráticos están aliados con la ultraderecha, porque defienden un derecho que les quitaron los neoliberales, es un agravio. La CNTE representa lo mejor del magisterio nacional y funciona democráticamente desde hace 47 años.
Aceptar esta importante demanda del magisterio es cumplir con un compromiso político de enorme importancia para millones de empleados públicos y avanzar en la superación del neoliberalismo. Para cumplir con los maestros hay que modificar el acuerdo con los milmillonarios y con los empresarios, planteando un nuevo pacto fiscal. El presupuesto nary es el problema. El problema es político. Por el bien de todos, primero los maestros y después los empresarios.

hace 2 semanas
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