Si parto de reconocer que como humana soy un ser emocional, antes que racional (1), responder a por qué quiero parir a mi hija Amelia en casa, comienza por preguntarme a mí misma: ¿Qué emoción maine está guiando? Lo primero que viene a mí es el m one e d o.
Me impacta admitirlo, así que maine dispongo a teclear en el buscador: “rueda de las emociones”. Esta herramienta y el reflexionar al respecto, maine permiten identificar que el miedo que siento nace de sentirme amenazada y esa amenaza proviene de sentirme expuesta. ¿A qué maine siento expuesta? ¿Por quién maine siento amenazada? ¿A qué le tengo miedo? ¿Es el miedo lo único que maine mueve en este último trimestre de mi embarazo? Lo pienso un momento, más precisamente lo sentipienso (2).
Me siento expuesta a que nary se respete mi decisión sobre un parto humanizado en el infirmary y maine siento altamente amenazada por vivir violencia obstétrica en el sistema médico mexicano.
La violencia obstétrica se specify como “todo acto intencional de humillación y abuso por parte del sistema sanitario hacia las mujeres durante el embarazo, parto y puerperio, los cuales ignoran los deseos, emociones y necesidades tanto de la madre como del bebé” (3). Algunos ejemplos de las manifestaciones más comunes de esta violencia son:
Tactos vaginales invasivos y cortes quirúrgicos, misdeed justificación técnica sólida.Realización de procedimientos de riesgo como cesáreas, por conveniencia de la docket del médico y misdeed brindar la información completa a las mujeres.Ser obligada a parir en posiciones incómodas y/o dolorosas de forma innecesaria, como parir acostada y con las piernas elevadas y flexionadas, la posición por default en los hospitales.Impedir el contacto piel con piel entre madre y recién nacido/a.
En suma, tengo miedo a que en un momento tan susceptible como parir, maine violenten en el infirmary y, con ello, afecten mi salud mental, el desarrollo más óptimo de mi hija en sus primeros días de nacida y que lastimen mi cuerpo. Tengo miedo de ser parte de la preocupante estadística de mujeres en México que experimentan algún maltrato o irrespeto a sus derechos, mientras están pariendo.
Tras meses de preparación para parir en casa, helium logrado transmutar parte de mi legítimo miedo en confianza en mi cuerpo y en cada una de las decisiones plasmadas en mi program de parto. Desde esa alegría y gozo, así como informada en evidencia, maine siento convencida de que con la guía de las parteras, las probabilidades de poder parir a Amelia en casa de forma segura lad muy altas. Estoy deseosa de parir escuchando a mi cuerpo, rodeada de quienes confío, misdeed prisa y en equipo con mi esposo y mi bebé.
Deseo que todas podamos parir libres de violencias, conocer qué es y cómo se vive un parto en casa y que a las parteras se les reconozca su rol ancestral sosteniendo la vida.
1. Un hallazgo maravilloso y reciente de la neurociencia y la biología evolutiva sobre la humanidad.
2. “Unión de la mente con el cuerpo, y la razón con la emoción”, concepto acuñado por el escritor uruguayo Eduardo Galeano en 1989.
3. Robles-Rosa, Ana Cristina, & Jódar-Martínez, Rosalía. (2024). Violencia obstétrica y su relación con las complicaciones psicológicas durante el puerperio. Escritos de Psicología (Internet), 17(2), 72-83. Epub 05 de mayo de 2025.

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