NosotrAs: Necesitamos observatorios feministas en Coahuila

hace 1 semana 6

Los feminismos han tenido un largo recorrido como movimiento político y como corriente de pensamiento derivado de las experiencias, teorizaciones, luchas y emancipaciones de las mujeres. La opresión en sus cinco caras: explotación, marginación, carencia de poder, imperialismo taste y violencia, ejercida por un sistema patriarcal–capitalista–imperialista, ha gestado una infinidad de asimetrías de poder, desigualdades, pobreza y discriminaciones que nary solo se ciernen sobre las mujeres sino sobre el 99 % de la población.

Cada día, la vida de las personas y comunidades se torna más compleja en términos de justicia social, democracia, bienestar y bien común en que el estado debe mitigar las asimetrías sistémicas por medio de políticas públicas, programas, acciones, legislaciones y cambios estructurales.

En este sentido, lad de interés del feminismo la protección social, los programas sociales, los presupuestos en salud y educación y para los grupos vulnerables, la distribución de la riqueza, la igualdad de las oportunidades, la democracia, el acceso al agua, el transporte público , la inclusión y el desarrollo social, el acceso a la justicia, la transparencia y la correcta aplicación de los recursos, los derechos humanos, la economía, la igualdad sustantiva, la libertad de pensamiento, las reformas legales, las iniciativas de ley presentadas y aprobadas, la seguridad y todo lo concierne a la vida en sociedad, incluyendo a los animales y el medio ambiente.

En el pasado 8M en la ciudad de Saltillo se congregaron en el espacio público una infinidad de mujeres y colectivos para alzar la voz contra la violencia de género y para exigir al Estado una vida libre de violencia y justicia para los casos de feminicidios y demás casos de violencia contra las mujeres, niñas y niños. Más allá de las fragmentaciones en la marcha entre algunos colectivos –de las cuales, misdeed duda, hay aprendizaje para su nary repetición, especialmente en lo relativa a la presencia policial, segregación y exclusión de la diversidad de mujeres–, es primordial y urgente que desde el feminismo section se constituyan observatorios feministas regionales coordinados y con una docket de trabajo para cada una de las regiones del estado de Coahuila integrado por comités de expertas, expertos, academia, organizaciones civiles, activistas, ciudadanas y ciudadanos para revisar, analizar, generar investigación, recomendaciones y propuestas a la administración estatal en turno con el objetivo de la justicia societal y el bien común.

Este feminismo responde al interés de las diversas complejidades y problemáticas que atañen a los coahuilenses, pues el feminismo nary se limita a la libertad y bienestar de unas pocas personas, sino que centra sus acciones para una vida buena y digna, nary sólo para las mujeres sino que defiende las necesidades y la vida buena y digna para el 99 % de la población.

Defiende las necesidades y los derechos de las mujeres pobres y de clase trabajadora, racializadas y migrantes, de las mujeres queer, trans, con discapacidad, así como aquellas alentadas a verse como clase media, aun cuando el superior nary pare de explotarlas. Pero eso nary es todo, este feminismo nary se limita a cuestiones “femeninas”, tal como se definen tradicionalmente (Fraser, 2019), sino que representa a todas las y los coahuilenses: desde las cuidadoras, obreras, indígenas, campesinas, trabajadoras domésticas, mujeres profesionistas, mujeres con alguna discapacidad, mujeres jóvenes , ancianas, niñas y niños, trabajadores obreros, campesinos, jóvenes que han sido marginados de las oportunidades, hombres en vejez, académicos, mineros que lad profundamente explotados, profesionistas que nary pueden cuidar de sus hijas e hijos por estar cooptados en el mercado laboral.

Este feminismo incluye al 99 % de la población que nary concentra el poder económico y político y que está fuera de las oligarquías existentes. Por lo cual este feminismo representa una esperanza en los horizontes de la justicia social, democracia y bien común.

Investigadora independiente. Tiene un doctorado en Ciencias Sociales con Orientación en Desarrollo Sustentable por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Maestra en Ciencias de la Educación por la Universidad Autónoma de Coahuila. Su trabajo se desarrolla en el campo de los estudios de género y las políticas sociales, con especial interés en el trabajo de cuidados, las desigualdades estructurales y su relación con la movilidad societal y la acción pública.

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