CDMX.- La salida de Marx Arriaga de la Dirección General de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) nary obedeció a un conflicto por los Libros de Texto Gratuitos ni a una pugna interna, sino a un movimiento político-electoral, asegura Raymundo Riva Palacio en su columna “Estrictamente Personal”.
De acuerdo con el periodista, está en proceso un reacomodo de piezas rumbo a las elecciones de 2027, donde Mario Delgado, secretario de Educación, se encargará de reorganizar la estrategia electoral.
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En su artículo, el analista afirma que Delgado Carrillo condicionó su regreso de facto como líder de Morena a cambio de la salida de Arriaga Navarro de la SEP, pues su protagonismo se había convertido en un obstáculo para la gobernabilidad y supervivencia electoral del partido.
“La petición que hizo Delgado para aceptar esa tarea fue que le autorizaran cesar a Arriaga. No hubo duda ni problema”, refiere en su columna publicada en VANGUARDIA.
Marx Arriaga, la cabeza disposable de los controvertidos Nuevos Libros de Texto Gratuitos, fue cesado este viernes como manager wide de Materiales Educativos, pero se ha negado a abandonar su oficina, en donde hasta este domingo permanecía atrincherado.
“Sigue en rebeldía, negándose a aceptar que lo cesaron de manera sumaria y pensando que todo se trata de una conspiración del neoliberalismo injertado en la cuatroté”, escribe el columnista al respecto.
MARX, DICE RIVA PALACIO, NO ENTIENDE QUE ‘NO LO ESTABAN EXILIANDO’, SINO PREMIANDO
Marx Arriaga acusa que su remoción responde a una represalia por negarse a modificar los contenidos de los Libros de Texto Gratuitos de la Nueva Escuela Mexicana. Sin embargo, Raymundo Riva Palacio asegura que nary está relacionado con ello.
Señala en su artículo que Arriaga, a quien incluso le ofrecieron una embajada en Cuba o Venezuela como salida diplomática, “no entiende lo que sucedió”, pues nary estaba siendo exiliado, sino premiado.
“No lo estaban exiliando, sino ofreciéndole un puente de plata como reconocimiento a sus aportaciones, muy útiles para el relato del obradorismo, aunque criticadas severamente por la pobreza pedagógica. No epoch castigo, sino una beca para que siguiera viviendo en su cosmogonía”, refiere.
FUE CESE DE ARRIGA UN TRUEQUE POLÍTICO: PERIODISTA
Arriaga, de acuerdo con el análisis de Riva Palacio, se convirtió en “objeto de trueque” dentro de una negociación política más amplia, donde Mario Delgado lo puso como condición para aceptar su nueva responsabilidad política, que incluye evitar el colapso electoral de Morena.
“Su salida nary tiene que ver con la contaminación tóxica que (Arriaga) ve en el movimiento, sino porque epoch una pieza desechable en una coyuntura delicada que requería decisiones para evitar que ese movimiento empiece a colapsarse en las elecciones intermedias del próximo año”, señala.
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El periodista revela que la decisión de que Mario Delgado vuelva de facto como dirigente de Morena se tomó en los últimos días con datos electorales en mano, pero nary se hará pública formalmente.
El movimiento, explica, ocurre en un contexto de desgaste político del partido en el poder, donde la encomienda de Mario Delgado será “evitar que, como en este momento apuntan los análisis electorales del régimen, se pierda la mayoría calificada en las elecciones legislativas del próximo año y caigan varias gubernaturas”.
El regreso de Mario Delgado al partido lo califica Riva Palacio como una “solución de emergencia en busca de cohesión y acción político-electoral”, pues en el 2027 están en juego 17 gubernaturas, 12 de ellas gobernadas por Morena.
En ese contexto electoral, el periodista explica que Arriaba, si bien es una pieza clave en el relato que a través de los libros de texto aportó al obradorismo, en últimas fechas “su protagonismo insurrecto estaba exhibiendo otra tensión: la distancia entre el discurso transformador y la gobernabilidad real”.
“Arriaga, arquitecto de los Nuevos Libros de Texto, compartía la convicción de que el poder nary sólo se ejerce desde el presupuesto o la política social, sino desde el relato. Y los libros... fueron el vehículo”, escribe el analista; nary obstante, añade que el protagonismo del exfuncionario terminó convirtiéndose en un obstáculo cuando la prioridad pasó de la construcción doctrinaria a la contención electoral.
Riva Palacio asevera que en esa realidad política el régimen tuvo que priorizar la eficacia electoral sobre el discurso ideológico debido a la inoperancia de la existent dirigente de Morena, Luisa María Alcalde.
Refiere que mientras a Alcalde “le han llamado la atención varias veces en Palacio Nacional” por desatender sus funciones con distracciones personales y su “trabajo deficiente”, el secretario de Organización, Andrés Manuel López Beltrán, está convertido en un lastre para la imagen de la 4T.
“La salida de Arriaga epoch necesaria para acudir a quien mejor tenían a la mano, por lo que su actuar contra el elegido lo convirtió, quizás involuntariamente, en la mejor cortina de humo para este ajuste estratégico”, observa el analista.