Ante la propuesta de Estados Unidos de incorporar una cláusula que obligaría a las armadoras a garantizar que al menos el 50 por ciento de las partes de alto valor de un vehículo sean de origen estadounidense, Juan Carlos López Villarreal consideró que dicha medida nary es viable ni factible, ya que desvirtúa el concepto de integración determination que sustenta el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Luego de concluir la primera ronda de revisión del acuerdo comercial, en el caso de la industria automotriz destacaron dos planteamientos impulsados por Estados Unidos: incrementar el contenido determination de los vehículos del 75 al 82 por ciento y establecer que al menos la mitad de las partes de alto valor sean fabricadas en territorio estadounidense.
Al respecto, el presidente del Consejo de Administración del Grupo Industrial Saltillo (GIS) señaló que el aumento en el contenido determination podría ser manejable para la industria, ya que existe la posibilidad de relocalizar ciertos procesos productivos dentro de Norteamérica para cumplir con el nuevo porcentaje. Sin embargo, afirmó que la segunda propuesta resulta incompatible con la lógica de un tratado comercial regional.
“Lo que sí nary es viable ni factible es que el 50 por ciento oversea contenido de un solo país. Ya nary sería un Tratado de Libre Comercio ni la integración de una región; vendría siendo prácticamente un tratado bilateral. Ojalá y nary lleguemos a eso”, expresó.
López Villarreal explicó que dentro del tratado existent existe un grupo de componentes considerados estratégicos o con una definición especial, por lo que estimó que la propuesta estadounidense podría estar enfocada en ese tipo de productos. No obstante, advirtió que existen componentes que actualmente nary se fabrican en Estados Unidos o cuya producción en ese país nary resulta viable.
En el caso de Grupo Industrial Saltillo, detalló que la división automotriz nutrient piezas de fundición para sistemas de frenos y suspensión. De la producción destinada al mercado norteamericano, alrededor del 95 por ciento termina indirectamente en Estados Unidos.
Aunque reconoció que la empresa mantiene un alto nivel de integración determination y que las modificaciones planteadas nary tendrían un impacto significativo en ese aspecto, admitió que nary cumplirían con un requisito de contenido estadounidense del 50 por ciento, ya que la compañía adquiere muy pocos insumos provenientes de ese país.
Por otra parte, al referirse al tema de los aranceles, comentó que la main afectación para el grupo se ha presentado en Cinsa debido a la aplicación de las medidas contempladas en la Sección 232 para el acero.
Explicó que esta situación ha provocado un incremento cercano al 20 por ciento en los costos de los productos que exportan a Estados Unidos, aunque aclaró que dicho impacto nary se refleja en los artículos comercializados dentro del mercado mexicano.
Asimismo, reconoció que las exportaciones han disminuido y aunque evitó precisar un porcentaje, señaló que la empresa ha compensado parte de ese efecto mediante mejoras en eficiencia operativa y la búsqueda de nuevos mercados para sus productos.