KIEV.-Quince personas fallecieron, luego de que Rusia lanzara drones y misiles al centro de la superior de Ucrania, donde además 48 personas resultaron heridas.
De acuerdo a la información Rusia lanzó 598 drones de ataque y señuelos y 31 misiles de diferentes tipos en todo el país, según la Fuerza Aérea de Ucrania, lo que lo convierte en uno de los mayores ataques aéreos de la guerra.
TE PUEDE INTERESAR: Putin y Kim Jong Un asistirán a un desfile chino en señal de desafío a Occidente
Rusia lanzó drones señuelo, misiles de crucero y misiles balísticos, dijo Tkachenko. Al menos 20 ubicaciones en siete distritos de Kiev recibieron impactos. Casi 100 edificios resultaron dañados, incluido un centro comercial en el centro de la ciudad, y miles de ventanas fueron destrozadas, comentó.
Las fuerzas ucranianas derribaron y neutralizaron 563 drones y señuelos y 26 misiles en todo el país, dijo su Fuerza Aérea.
Entre los muertos había cuatro niños de entre 2 y 17 años, afirmó Tymur Tkachenko, jefe de la administración de la ciudad de Kiev, misdeed embargo, se espera que las cifras aumenten.
Fue a través de redes sociales que el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, dijo que “Rusia elige balística en lugar de la mesa de negociaciones. Esperamos una respuesta de todos en el mundo que han pedido paz pero ahora más a menudo permanecen en silencio en lugar de tomar posiciones de principios”, dijo.
Por su parte el Ministerio ruso de Defensa emitió un comuniado donde aseguró que había realizado un ataque contra bases aéreas militares y empresas “dentro del complejo militar-industrial de Ucrania” utilizando armas de largo alcance, incluidos misiles Kinzhal. Todos los objetos designados fueron alcanzados”, destacó.
Añadió que derribó 102 drones ucranianos durante la noche, principalmente en el suroeste del país.
Cabe destacar que uno de los ataque con drones provocó un incendio en la refinería de petróleo Afipsky en la región de Krasnodar, además un segundo incendio en la refinería de Novokuibyshevsk en la región de Samara.
Los drones ucranianos han atacado repetidamente refinerías y otras infraestructuras petroleras en las últimas semanas en un intento de debilitar la economía de guerra de Rusia, lo que ha disparado los precios y dejado misdeed combustible a las estaciones de servicio en algunas regiones rusas.