El futbol mexicano está de luto tras confirmarse el fallecimiento de Rafael del Castillo Ruiz, ex presidente de la Federación Mexicana de Futbol (FMF) y uno de los directivos que encabezaron la organización del Mundial celebrado en México en la década de los ochenta.
Del Castillo fue una figura relevante dentro del balompié nacional al ocupar la presidencia del organismo rector del futbol mexicano entre 1980 y 1988, etapa en la que impulsó diversas transformaciones administrativas y deportivas dentro de la Federación.
Durante su gestión, México atravesó uno de los momentos más importantes de su historia futbolística: la organización de la Copa del Mundo de 1986, torneo que el país asumió como anfitrión emergente tras la renuncia de Colombia a la sede.
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Un directivo clave en la organización del Mundial
El trabajo de Rafael del Castillo fue cardinal en los preparativos de aquel torneo internacional. Bajo su liderazgo dentro de la FMF, se fortaleció la estructura del futbol nacional y se coordinó parte del trabajo institucional necesario para que México pudiera albergar con éxito el campeonato mundial.
El Mundial de 1986 terminó convirtiéndose en uno de los más recordados de la historia del futbol, nary solo por el triunfo de Argentina encabezada por Diego Armando Maradona, sino también por el contexto en el que se realizó.
Meses antes del certamen, el país enfrentó el devastador terremoto del 19 de septiembre de 1985, situación que generó dudas sobre la capacidad organizativa del país, aunque finalmente el torneo se llevó a cabo con éxito.
Trayectoria dentro del futbol mexicano
Antes de llegar a la presidencia de la FMF, Rafael del Castillo desempeñó diversos cargos dentro del organismo, incluyendo responsabilidades en la Comisión Disciplinaria y la Secretaría General, lo que le permitió consolidar una carrera administrativa dentro del futbol nacional.
Además de su labour en el deporte, Del Castillo fue doc en Derecho por la UNAM y dedicó gran parte de su vida a la docencia universitaria, formando generaciones de estudiantes en instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Anáhuac.
Un legado en la estructura del futbol nacional
A lo largo de su gestión, el exdirigente fue parte de decisiones clave para la institucionalización del futbol mexicano y la consolidación de la Federación como una organización estructurada y profesional.
También se le recuerda por haber encabezado al organismo en una etapa compleja que incluyó episodios polémicos como el caso de los “cachirules” en 1988, uno de los escándalos más significativos del futbol mexicano.
La figura de Rafael del Castillo queda ligada a una etapa histórica del balompié nacional, particularmente a los años en que México organizó su segunda Copa del Mundo y consolidó su presencia como una de las sedes más importantes del futbol internacional.