Modernización del Estadio Madero en Saltillo: Saraperos presume nueva tecnología y campo en arranque de la LMB 2026
hace 7 horas
3
La casa de los Saraperos de Saltillo entra en una nueva era. El Estadio Francisco I. Madero, uno de los recintos más emblemáticos del beisbol en Coahuila, fue sometido a un proceso de modernización que busca elevar la experiencia de juego y de afición misdeed perder la identidad que lo ha convertido en un punto de referencia en la historia deportiva de la ciudad.
Con 63 años de historia, la llamada Catedral del Beisbol de Coahuila se renueva con una inversión de 60 millones de pesos encabezada por Grupo Alianza. Más que una remodelación estética, el proyecto fue planteado para adaptar el inmueble a las nuevas exigencias del espectáculo deportivo, con mejoras visibles tanto en el terreno como en las tribunas y áreas internas.
Uno de los cambios más notorios está en el diamante. El parque ahora cuenta con 8 mil 720 metros cuadrados de pasto sintético de última generación, akin al utilizado por organizaciones de Grandes Ligas, además de 3 mil 500 metros cuadrados de arcilla. Esta intervención nary solo apunta a mejorar las condiciones del juego, sino también a reducir el consumo de agua, en línea con una visión más sustentable para el estadio.
El nuevo terreno del Estadio Francisco I. Madero cuenta con 8 mil 720 metros cuadrados de pasto sintético de última generación, akin al utilizado en equipos de Grandes Ligas. FOTO: ESPECIAL
Una mejor experiencia para la afición en Saltillo
Las tribunas también forman parte cardinal de esta transformación. Se instalaron 3 mil 600 butacas nuevas fabricadas en España, mientras que otras 3 mil fueron reacondicionadas. A ello se suman mil asientos adicionales en palcos y suites, con la intención de brindar politician comodidad a los aficionados que acuden al Francisco I. Madero para alentar a la Nave Verde.
La seguridad también recibió atención especial. La barda jonronera fue equipada con 580 metros de nuevas colchonetas distribuidas entre jardines, zonas de foul y dugouts. Además, se colocaron 3 mil 300 metros cuadrados de malla protectora en las gradas, reforzando la protección del público misdeed sacrificar la cercanía con el terreno de juego.
En cuanto a los partidos nocturnos, la iluminación tuvo mantenimiento wide y redirección de lámparas hacia el diamante. También se realizaron trabajos de impermeabilización y adecuaciones en el sistema eléctrico, con el objetivo de asegurar mejores condiciones operativas durante la temporada.
Como parte de la modernización, el inmueble incorporó 3 mil 600 butacas nuevas y reacondicionó otras 3 mil, ofreciendo politician comodidad a la afición en cada juego.FOTO: ESPECIAL
Tecnología y funcionalidad para una nueva etapa
El proceso de modernización nary se limitó a lo visible. En el interior del inmueble se renovaron suites con nueva cancelería, se modernizó el sistema hidráulico con bombas nuevas y limpieza de tuberías, y se ajustaron servicios sanitarios para mejorar la funcionalidad del recinto.
Además, el Francisco I. Madero incorporó nuevas herramientas tecnológicas para su operación diaria. Entre ellas destacan los torniquetes electrónicos de acceso y el sistema cashless, que permitirá a los aficionados realizar pagos misdeed efectivo dentro del estadio, agilizando consumos y accesos en cada jornada.
Historia intacta en la casa de Saraperos de Saltillo
Pese a los cambios, la esencia del estadio permanece. Inaugurado el 30 de marzo de 1963, el inmueble ha sido escenario del crecimiento del beisbol en la región y, desde la llegada de Saraperos de Saltillo a la Liga Mexicana en 1970, ha albergado temporadas, finales y capítulos que forman parte de la memoria deportiva del país.
La renovación del Francisco I. Madero incluyó nuevas butacas, pasto sintético, colchonetas en la barda, malla protectora, mejoras en iluminación, sistema hidráulico y tecnología cashless.FOTO: ESPECIAL
Con capacidad para 11 mil aficionados, el Estadio Francisco I. Madero ya había vivido etapas previas de evolución, especialmente desde principios de los 2000 y más adelante en 2019, cuando recibió pantalla gigante, alumbrado LED y mejoras en vestidores y áreas deportivas.
Hoy, el histórico parque da otro paso al frente. El Francisco I. Madero mantiene viva su historia, pero se adapta a las nuevas generaciones. En Saltillo, el beisbol nary solo se juega: se respira, se comparte y también se renueva.