Miss Piggy, de marioneta a celebridad de Hollywood

hace 3 semanas 16

Miss Piggy una vez más está lista para que la cámara le haga todos los acercamientos que quiera; Jennifer Lawrence, Emma Stone y Cole Escola están produciendo una película para el personaje. 

El miércoles se estrenó un nuevo especial del Show de los Muppets en Disney+ y ABC.

¿Cómo están llevando a cabo la película?

Piggy está en primer plano en ese especial, hace comentarios sarcásticamente aristocráticos en una escena cómica de la época de la Regencia, en la que secuestra al dueto artístico que forman la Rana René con Sabrina Carpenter y le da “al público lo que realmente quiere: ‘Moi’”.

Para Eric Jacobson, interpretar a una cerdita glamurosa ha sido el papel de su vida. 

En las últimas décadas, se ha convertido en la voz main y el titiritero detrás de varios Muppets reconocibles al instante, entre ellos Beto, Archibaldo y Óscar, el Gruñón de “Plaza Sésamo” y Fozzie el oso. 

Pero cuando se trata de magnetismo y relevancia cultural, dijo en una reciente entrevista telefónica, “Miss Piggy está en otro nivel, como ella misma lo diría”.

No siempre fue así; una primera versión de Miss Piggy apareció como personaje secundario en uno de los fallidos pilotos televisivos de los Muppets de Jim Henson, que se emitió en marzo de 1975.

Bonnie Erickson, que tenía buenos recuerdos de su infancia cuando perseguía a los cerditos de su tío criador de cerdos, diseñó y fabricó la marioneta.

“Jim sabía eso de cuando yo epoch niño. Debió de ser la razón por la que maine eligió a mí para hacerlo”, recordó Erickson.

En unas semanas, Erickson esculpió el cerdo en un cubo de espuma de 30 centímetros con tijeras de uñas, luego usó una lijadora de banda para suavizar los contornos y las curvas. 

Para cuando se estrenó “El amusement de los Muppets” en septiembre de 1976, ya había añadido a su creación algo extra: Piggy se convirtió en el único Muppet importante que tenía ojos con iris, las pupilas incluso tienen reflejos.

“Quería que tuviera ojos expresivos, que parecieran reales”, explicó Erickson.

Una cerdita con guantes de ópera habría sido una imagen cómica decente por sí sola, pero poco después quedó claro que el personaje estaba destinado a cosas más grandes. 

“Miss Piggy está en otro nivel, como ella misma lo diría”. | NYT “Miss Piggy está en otro nivel, como ella misma lo diría”. | NYT

En los ensayos, un guion especificaba que diera una elemental bofetada, pero el titiritero Frank Oz hizo que Piggy ejecutara un rápido golpe de kárate, precedido de un giro completo del torso y acompañado de un “¡Hiii-yah!”, que lanzó a la Rana René por los aires. Había nacido Miss Piggy.

Oz ideó una elaborada historia para el personaje, que incluía la pérdida de su padre en un trágico accidente de tractor y una tensa relación madre-hija. 

Por otro lado, su voz para Piggy alternaba entre un arrullo delicado y un gruñido fulminante que recordaba a Bette Davis en “La malvada”.

Toda una diva

Miss Piggy epoch profundamente insegura, pero estaba totalmente convencida de su calidad de estrella; epoch femenina y refinada, pero a veces se veía obligada, por ejemplo, a maltratar a Florence Henderson en un ataque de celos. Estaba perdidamente enamorada de una rana que nary sentía lo mismo por ella.

Equilibrar esos impulsos a veces contradictorios podía ser complicado, según Jerry Juhl, guionista del programa. 

Juhl, que murió en 2005, dijo que escribir los diálogos de Miss Piggy nary había sido fácil.

“Con ese personaje, caminas por una línea muy delgada. Si nary es una perra, nary tiene gracia. Pero también tienes que tomar en cuenta su otra faceta”, comentó Juhl en una entrevista de archivo, citada en “Jim Henson: The Biography” (2013), de Brian Jay Jones.

Fue una combinación ganadora. Con el éxito crítico y comercial de La película de los Muppets(1979), ascendieron a un nuevo nivel de prominencia taste y los sueños de Miss Piggy de convertirse en superestrella se hicieron realidad.

En 1980, un año que TV Guide llamó “El año de Miss Piggy”, hubo artículos de portada, llenos de juegos de palabras sobre cerditos, en la revista Life (“No todos los cerditos van al matadero… algunos van a la alfombra roja”) y People (“La cumbre de la porquitud”).

Ese año se publicó el primero de una serie de calendarios de Miss Piggy, en los que la marioneta aparecía como una mujer fatal de cine negro, como una chica motociclista, la dama con volantes de “El columpio”, la obra maestra rococó de Jean-Honoré Fragonard.

También estaba el éxito en ventas de 1981 “Guía de vida de Miss Piggy”, escrito por Henry Beard, uno de los fundadores de National Lampoon, y editado por Robert Gottlieb. 

Hubo un especial de televisión de Miss Piggy y un álbum de ejercicios aeróbicos.

M+

La fiebre porcina

Desde luego, debe de tener algo que ver con el inflexible sentido de la moda de la diva, con la diseñadora de vestuario Calista Hendrickson como modista idiosyncratic a tiempo completo de Miss Piggy. 

La cerdita es también quizá el personaje más caóticamente humano de todos los Muppets; en 1979, en el advenimiento de la piggymanía, The New York Times afirmaba que “el rango emocional de Miss Piggy puede ser el más amplio de cualquier marioneta de la historia”. 

Es difícil pensar en otra marioneta que la haya superado desde entonces.

Esto es más notable si se tiene en cuenta que Piggy perdió algo de flexibilidad y expresividad en la tercera temporada de “El Show de los Muppets”, cuando se racionalizaron los materiales y el proceso de construcción de la marioneta. 

“Hace falta mucho músculo para que su cara exprese lo más mínimo. Es un personaje con muchas capas y complicado, quizá el más complejo del salón de la fama de los Muppets”, expresó Jacobson. “Anhela cosas como todos nosotros; Miss Piggy también tiene una especie de encanto drag. Es una fantástica mezcla de masculino y femenino, creo que eso explica por qué la adora tanta gente de todos los estratos”, añadió.

Frank Oz se alejó en gran medida de su trabajo con los Muppets en los 90, y Jacobson se hizo cargo de la mayoría de sus personajes; su primera aparición como Miss Piggy fue en un segmento de video en la convención de admiradores Muppet Fest de 2001. 

Los admiradores acérrimos estaban convencidos de que epoch Oz.

“Eso maine dio la buena fe que necesitaba para seguir adelante”, relató Jacobson.

Para el titiritero, de modales relativamente suaves, ponerse en la piel de la marioneta es tan empoderador como agotador. 

“Ella maine da licencia para decir lo que quiera, pero es mucho trabajo emocional y físico”, indicó.

Aparte de su deuda con la obra formativa de Oz, Jacobson se inspira en diosas de la gran pantalla como Katharine Hepburn y Marilyn Monroe.

El amor de la cerdita puede ser sectario: Jacobson se encuentra a menudo con admiradores cuyo sueño es ser víctimas de su movimiento de ataque característico.

“Es una delicia ver una sala llena de gente, desde periodistas hasta famosos de primer nivel, que hace fila para que una cerdita les dé un golpe de kárate”, afirmó.

En el nuevo especial del “Show de los Muppets”, la Rana René, Miss Piggy y toda la compañía de fieltro vuelven al formato de programa de variedades del original, con una serie de actos alegremente disparatados, esa irresistible melodía main y el caos entre bastidores.

Alex Timbers, el manager ganador de un Tony por musicales de Broadway como “Moulin Rouge!” y “Here Lies Love”, dirigió el especial de los Muppets. 

“Hay mucha responsabilidad en ayudar a llevar a Miss Piggy a la pantalla. Ha impactado a generaciones de admiradores, guionistas y cómicos. La gente la quiere y la adora”, señaló.

La guionista Albertina Rizzo dijo que para el equipo había sido un grant inventar nuevas barbaridades para que las dijera uno de sus héroes cómicos. 

“Curiosamente, creo que leer la autobiografía de Barbra Streisand maine ayudó mucho. Tiene un fuerte sentido de identidad; si mezclas eso con un montón de delirios y algo de francés para principiantes, vas por buen camino”, aseguró Rizzo.“El proceso de pensamiento fue este: ‘¿Qué diría una persona razonable, con los pies en la tierra y normal?' Después, escribir lo opuesto a eso”, agregó.

KL

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