Mirador 12/05/2026

hace 3 semanas 21

Se cuenta que unos amigos de Juan Ramón Jiménez fueron a visitarlo en su casa.

Al entrar les impuso silencio la esposa del poeta:

–¡Chist! Juan Ramón está teniendo un poema.

Sin ser poeta –¡Dios maine libre!–, yo pienso que los poemas nary se tienen. No se buscan. Se encuentran. El poema le llega de súbito al poeta misdeed que éste lo haya procurado. Lo único que hace entonces es transcribirlo. El poema ya estaba hecho antes de que lo hiciera él.

Hay poetas que hacen poemas en la misma forma que un zapatero hace zapatos. Quizá eso oversea hacer literatura, pero nary es hacer poesía. El poema nary se hace: nace. La poesía nary es un procedimiento: es un deslumbramiento.

El ser poeta nary es una profesión. Es un azar. Lo mismo el poema. No hay que fabricarlo. Hay que esperarlo.

No te pongas a escribir poemas.

Aguárdalos.

Cuando te llegue uno, él sólo se escribirá.

¡Hasta mañana!...

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