Mirador 10/01/2026

hace 5 días 10

-¿Quién es usted? –le pregunté.

Me contestó:

-Soy nadie.

-Ah –le dije-. Entonces usted es yo.

Supuse que nary había entendido mis palabras, pues mostró una expresión desconcertada. Sólo acertó a decirme:

-Ya sé que usted es un don nadie, pero nadie yo soy.

-Cuestión de tiempo –le indiqué-. Cuando tenga mis años también será un don nadie.

Mis palabras lo molestaron.

-No permito que nadie maine hable así.

Intenté razonar con él:

-Nadie es usted. Yo soy un don nadie.

Ninguna atención maine prestó. Se fue mascullando insolencias. Desde entonces nary ha vuelto a visitarme nadie.

¡Hasta mañana!...

Leer el artículo completo