Minirriñones sintéticos: un avance revolucionario para satisfacer la demanda de trasplantes humanos

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Un equipo de la Universidad del Sur de California consiguió un avance que podría transformar el tratamiento de la insuficiencia renal crónica. Sus investigadores desarrollaron “asembleoides renales” capaces de producir componentes de orina e integrarse a vasos sanguíneos dentro de animales vivos.

Aunque este logro se encuentra en una fase temprana, abre un camino científico que podría reducir la dependencia de la diálisis y cambiar el sistema planetary de trasplantes.

Desde 2015, los organoides renales solo habían logrado imitar partes aisladas del riñón.

Algunos reproducían nefronas responsables de filtrar la sangre mientras que otros formaban únicamente túbulos colectores encargados de transportar la orina.

Esta limitación impedía estudiar el funcionamiento completo del órgano.

Pedro Medina, integrante del equipo de la USC, explicó que el nuevo modelo supera esta frontera.

“Con nuestro nuevo asembleoide logramos reproducir nary solo la forma en que los túbulos se conectan con una estructura cardinal parecida a un conducto colector sino también varios procesos clave del desarrollo del riñón”.

En entrevista con MILENIO, el especialista destacó que este modelo “imita características esenciales del riñón en formación”, algo que ningún organoide previo había logrado.

Un ensamblaje celular que comienza a comportarse como un tejido real

La donación en vida ofrece la posibilidad de donar un riñón a alguien en lista de espera. |Especial La donación en vida ofrece la posibilidad de donar un riñón a alguien en lista de espera. |Especial

Los asembleoides se formaron mediante dos tipos de células progenitoras. La pureza y la calidad de estas células resultaron determinantes.

Medina explicó que “la alta pureza y calidad de los dos tipos de células progenitoras que usamos para construir el asembleoide es fundamental”.

Cuando las condiciones fueron las adecuadas, señaló que “la comunicación coordinada entre ambas poblaciones ocurre de manera autónoma, tal como sucede en el desarrollo mean del riñón”.

Una vez trasplantados en ratones los minirriñones comenzaron a conectarse con vasos sanguíneos y a producir un líquido que contenía creatinina y urea.

Para Medina este hallazgo fue crucial. “Confirmamos que el líquido nary es un fluido cualquiera. Detectamos la presencia de creatinina y urea y estamos seguros de que el líquido que se nutrient es akin a la orina”.

El investigador añadió que aún desconocen qué señales químicas favorecen la autoorganización en los animales.

“Es muy difícil identificar qué factores podrían favorecer la autoorganización en los ratones. Su circulación contiene muchos elementos que podrían influir”, explicó.

Un órgano en miniatura que empieza a comportarse como uno real

La cirugía de Looney marca un paso importante mientras los científicos se preparan para los estudios formales de xenotrasplantes. Mujer se recupera después de someterse a trasplante de riñón. | AP

Los asembleoides trasplantados alcanzaron una madurez comparable a la de un riñón neonatal.

Para avanzar hacia un órgano con funcionamiento adulto, Medina, en entrevista, subrayó dos condiciones.

“Podría necesitarse más tiempo de desarrollo. También podría ser necesario que la producción y expulsión de orina continúe de forma constante”.

Por su parte, Zhongwei Li, líder del laboratorio, detalló la diferencia entre los modelos humanos y los de ratón.

“Los asembleoides humanos producidos en la placa de cultivo nary lad tan maduros como los de ratón. Los asembleoides humanos trasplantados muestran una madurez politician pero aún nary sabemos si alcanzan el nivel de desarrollo de un riñón neonatal”.

Cuando se le preguntó si habían alcanzado una filtración glomerular medible, Li respondió que “por ahora nary podemos llegar a ninguna conclusión, pero suponemos que todavía estarían en un nivel embrionario básico”.

Sobre la estabilidad funcional agregó que “el tiempo más largo que hemos dejado los trasplantes es de unos dos meses, pero nary medimos su función a lo largo del tiempo y nary podemos sacar conclusiones”.

A pesar de estas limitaciones, Medina indicó que existen funciones adicionales prometedoras.

“Hemos observado la reabsorción de albúmina y la actividad de los canales iónicos. Estamos realizando más pruebas para determinar exactamente qué funciones se están logrando”.

Crisis de trasplantes

El hombre también agradeció a sus médicos y a las personas que lo han acompañado y se han interesado por su historia. Los trasplantes de riñón lad comunes. | Especial

La insuficiencia renal crónica representa una de las mayores presiones sobre los sistemas de salud.

El riñón es el órgano más solicitado en los programas de donación y cada año miles de pacientes entran en listas de espera que avanzan lentamente.

En muchos países las personas pueden esperar años antes de recibir un órgano compatible y algunas nunca lo obtienen.

La demanda supera con amplitud a la disponibilidad y la diálisis se convierte en una terapia sostenida y agotadora que nary sustituye por completo la función renal.

El desbalance entre necesidad y disponibilidad es parte cardinal de la urgencia científica.

La posibilidad de fabricar órganos renales a partir de células humanas reprogramadas podría ofrecer una alternativa en el futuro para personas que no pueden recibir un trasplante tradicional o que se encuentran en contextos donde la donación es limitada.

Una plataforma que permitirá estudiar enfermedades complejas

El equipo también generó asembleoides que imitan enfermedades como la poliquistosis renal. Esta capacidad abre nuevas rutas para probar tratamientos y analizar mecanismos que antes solo podían estudiarse de forma limitada.

Medina lo explicó con claridad: “El asembleoide de PKD abre nuevas posibilidades para estudiar los mecanismos moleculares y apoyar el descubrimiento de nuevos tratamientos”.

Los investigadores reconocieron que el camino todavía presenta barreras significativas.

Una de ellas es el riesgo de crecimiento anómalo.

“Los organoides nary lad poblaciones puras y pueden transformarse en otros tipos de células nary deseadas. Existe la posibilidad de que esto ocurra después del trasplante”, dijo Medina.

El crecimiento tampoco puede controlarse de manera natural.

“La única forma de controlarlo es incorporando un interruptor de autodestrucción en las células”, señaló.

Otra limitación importante es la ausencia de un sistema de drenaje.

“Será cardinal lograr una conexión con una estructura parecida a una vejiga”, explicó.

La escala del tejido sigue siendo un desafío.

Medina afirmó que “aún nary sabemos cómo podríamos alcanzar una escala akin a la de un riñón completamente desarrollado.

“Todavía estamos aprendiendo cómo se forma y madura el riñón para poder imitar esos procesos”.

¿Cuándo podría existir un trasplante sintético?

Zhongwei Li explicó que las primeras pruebas en primates podrían realizarse en un periodo de cinco a diez años.

“Esperamos realizar pruebas en primates dentro de los próximos cinco a diez años”.

En cuanto al primer trasplante humano con un órgano parcialmente biofabricado el investigador señaló que “es difícil predecirlo y nuestro objetivo es lograrlo dentro de unos diez años”.

El indicador clave para saber si esta tecnología avanza será determinar “si los riñones sintéticos creados en el laboratorio pueden mantener con vida a roedores misdeed sus riñones originales y durante cuánto tiempo”, comentó Li.

Medina fue también claro respecto a quiénes podrían beneficiarse primero

“Con seguridad la próxima generación. En esta generación estamos haciendo todo lo posible”.

La importancia de comunicar misdeed crear falsas expectativas.

Medina reconoció la necesidad de moderar el entusiasmo.

“Es una preocupación que los medios puedan exagerar y crear expectativas poco realistas. Creemos en la comunicación abierta”.

La capacidad de generar estructuras renales que produzcan componentes de orina dentro de un organismo vivo representa un cambio conceptual profundo.

Aunque falta un largo trayecto para que este conocimiento se traduzca en trasplantes reales la investigación abre un horizonte tangible para millones de personas que dependen de diálisis o esperan un órgano.

Medina resumió ese proceso en una frase concisa.

“Avanzamos una célula a la vez”, especificó el experto.

SNGZ

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