México y Portugal empatan en la reinauguración del Estadio Banorte rumbo al Mundial 2026

hace 10 horas 5

México volvió a pisar un escenario cargado de historia y lo hizo con una actuación que, aunque nary terminó en victoria, sí dejó señales alentadoras. La Selección Mexicana igualó 0-0 ante Portugal en la reinauguración del Estadio Banorte, en un partido de preparación para el Mundial 2026 en el que el equipo nacional mostró orden, intensidad y momentos de buen futbol ante un rival de exigencia internacional.

Más allá del marcador, el encuentro representó una prueba importante para el conjunto tricolor en uno de los recintos más emblemáticos del futbol mexicano.

El regreso al antes llamado Azteca, ahora bajo el nombre de Estadio Banorte, estuvo acompañado de una actuación competitiva de México, que nary se descompuso ante el talento portugués y logró sostener el cero en un duelo de alto ritmo, con llegadas repartidas y varias acciones que encendieron a la afición.

Desde el arranque, el equipo mexicano intentó plantarse con personalidad. Apenas al minuto 4, Brian Gutiérrez probó desde fuera del área y obligó a la zaga a intervenir, mientras que Portugal respondió con avisos cada vez más peligrosos, incluido un remate de João Félix que pasó apenas por encima del arco y, más adelante, un disparo de Gonçalo Ramos que se estrelló en el poste al 26’.

Esa jugada fue una de las más claras de la primera parte y confirmó que el cuadro luso también estaba dispuesto a competir en serio.

México, misdeed embargo, nary se limitó a resistir. Con Álvaro Fidalgo, Roberto Alvarado, Obed Vargas y Raúl Jiménez intentando conectar en campo rival, el Tricolor generó aproximaciones interesantes.

Una de las más claras llegó al 36’, cuando Israel Reyes sacó un disparo que fue contenido junto al poste derecho tras asistencia de Jiménez.

En el cierre del primer tiempo, Samú Costa también exigió a la defensa mexicana con un remate raso que fue contenido bajo palos, por lo que el 0-0 al descanso reflejaba un partido equilibrado, intenso y con opciones en ambos lados.

Para la segunda mitad, los dos entrenadores movieron sus piezas. Portugal renovó prácticamente media alineación de inmediato, mientras México dio ingreso a Julián Quiñones y Carlos Rodríguez para refrescar el ataque y el medio campo.

El cuadro europeo volvió a generar peligro con Bruno Fernandes, primero con un disparo que pasó rozando el ángulo y luego con otro intento bloqueado.

También Renato Veiga estuvo cerca con un cabezazo que se fue apenas por encima del larguero. Aun así, el conjunto nacional mantuvo el orden y respondió con carácter en los duelos individuales.

Con el paso de los minutos, México encontró un mejor cierre. Al 80’, Armando González estuvo a nada de abrir el marcador con un remate de cabeza a quemarropa que salió apenas desviado, mientras que al 85’ Julián Quiñones sacó un disparo dentro del área que fue rechazado.

Portugal también tuvo su última gran oportunidad con un remate de Pedro Neto que se perdió a un costado, pero el marcador ya nary se movió.

El empate misdeed goles terminó por sellar una noche especial: la del reencuentro del Tricolor con el Estadio Banorte y la de una actuación que dejó más argumentos positivos que dudas en la ruta hacia el Mundial de 2026.

En términos de sensaciones, México salió fortalecido. No goleó ni brilló por lapsos largos, pero sí mostró capacidad para competir, sostener el ritmo y cerrar con iniciativa frente a una selección como Portugal.

En una noche simbólica por el peso del recinto y por lo que representa de cara a la Copa del Mundo, el equipo nacional dejó una imagen seria, ordenada y esperanzadora.

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