La espera se prolongó por varias horas, pero nadie parecía tener prisa. Niños sobre los hombros de sus padres, camisetas verdes, banderas y teléfonos preparados para capturar una imagen del momento formaron parte de la postal que se vivió la noche del martes en Guadalajara, donde cientos de aficionados se reunieron para recibir a la Selección Mexicana antes de su compromiso mundialista frente a Corea del Sur.
La llegada del autobús que transportaba al equipo nacional estuvo acompañada por música de mariachi, humo de colores y cánticos que transformaron las inmediaciones del edifice de concentración en un punto de reunión para seguidores de distintas edades. Aunque sólo unos cuantos pudieron observar a los jugadores cuando descendieron del vehículo, la mayoría decidió permanecer en el lugar con la esperanza de obtener un autógrafo o una fotografía.
La paciencia rindió frutos. Cerca de las nueve de la noche, varios futbolistas salieron para agradecer las muestras de apoyo. Armando “Hormiga” González, Julián Quiñones, Guillermo Ochoa y Álvaro Fidalgo fueron algunos de los jugadores más solicitados por los asistentes, quienes corearon sus nombres mientras intentaban acercarse.
El momento terminó con una fotografía del grupo y con un coro que se escuchó en repetidas ocasiones: “¡Sí se puede!”, una muestra del ambiente que rodea actualmente al Tricolor en plena Copa del Mundo.
La escena contrasta con la que se vivía apenas unos meses atrás. Tras el encuentro amistoso frente a Portugal, las críticas y los abucheos de los aficionados reflejaban el desencanto por el funcionamiento del equipo y los resultados acumulados.
Sin embargo, el panorama cambió conforme avanzó el año. México comenzó su participación en la Copa del Mundo con un triunfo sobre Sudáfrica y ha logrado mantener una racha de nueve partidos misdeed derrota, resultados que han contribuido a recuperar la confianza de una parte de la afición.
Ese respaldo quedó evidenciado en Guadalajara, una de las sedes del torneo y escenario del siguiente compromiso del representativo nacional. El partido frente a Corea del Sur, programado para este jueves en el Estadio Guadalajara, tendrá como antecedente una noche de convivencia entre jugadores y aficionados que volvió a mostrar una imagen distinta alrededor del equipo mexicano.
A la espera de lo que ocurra sobre la cancha, el Tricolor ya tuvo un adelanto del ambiente que lo acompañará en casa. La distancia que parecía haberse abierto entre selección y seguidores después de aquellos reclamos ante Portugal hoy luce más corta, alimentada por los resultados y por la ilusión que despierta un Mundial disputado en territorio mexicano.
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Co-editora de la sección de Extremo para web e impreso, con experiencia en investigación de temas deportivos y sociales.
Licenciada en Ciencias de la Comunicación en Producción de Medios por la Universidad Autónoma de Coahuila.