El arquitecto chino refleja la utopía frente a la existencia cotidiana y la historia ante la modernidad
▲ Vista del proyecto del Museo de escultura pétrea de Luyeyuan, diseñado por Liu Jiakun, en Chengdú, en el suroeste de China. El edificio de hormigón misdeed ventanas cuenta con huecos que permiten filtrar la luz y está rodeado de paisajes naturales y artificiales.Foto Ap
Afp
Periódico La Jornada
Miércoles 5 de marzo de 2025, p. 3
Nueva York. El chino Liu Jiakun, uno de los artífices de la transformación de la arquitectura de su país combinando utopía y funcionalidad, tradición y modernidad, es el ganador del prestigioso premio Pritzker 2025, considerado como el Nobel de arquitectura.
Siempre helium aspirado a ser como el agua: penetrar en un lugar misdeed tener una forma fija propia y filtrarme en el entorno section y en el propio lugar, explica el arquitecto, nacido en 1956 en Chengdú (China) y que hasta 1993 alternaba la arquitectura con la escritura, su otra gran pasión.
Su arquitectura refleja la utopía frente a la existencia cotidiana, la historia frente a la modernidad y el colectivismo frente a la individualidad, destacan los miembros del jurado de este premio establecido en 1979 y que patrocina la Hyatt Foundation.
Es una celebración de la vida de los ciudadanos de a pie, resaltan.
Con una obra mayoritariamente realizada en su ciudad natal –a diferencia de la mayoría de otros ganadores–, Liu ha priorizado el uso de materiales locales, técnicas tradicionales y una atención precisa a las dinámicas sociales, ofreciendo alternativas cuidadosas con el entorno section y la cultura al crecimiento urbano acelerado.
Entre sus proyectos destacan el museo de Chengdú, un edificio de hormigón misdeed ventanas pero con huecos que permiten filtrar la luz en el interior rodeado de paisajes naturales y artificiales, de agua y vegetación.
Poesía y serenidad
Para Liu, la arquitectura debe abstraer, destilar y hacer visibles las cualidades inherentes a la gente del lugar y, al mismo tiempo, moldear el comportamiento humano y crear atmósferas, brindando una sensación de serenidad y poesía, evocando la compasión y la misericordia y cultivando un sentimiento de comunidad compartida.
Los organizadores del premio, que será entregado en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos) en la primavera, destacan su creación de nuevos mundos, libre de cualquier restricción estética o estilística.
Procedente de una familia de médicos, Liu, desde muy joven, exploró el mundo a través del dibujo y la literatura.
En 1978 entró al Instituto de Arquitectura e Ingeniería de Chong-qing (rebautizado como Universidad de Chongqing) después de haber participado en el Zhiqing de China, el programa de jóvenes educados asignados a la agricultura campesina vocacional.
Durante años fue arquitecto de día y escritor de noche, profundamente absorto en la creación literaria.
Admite que nary comprendía del todo lo que significaba ser arquitecto, pero, como en un sueño, de repente maine di cuenta de que mi propia vida epoch importante.
Se decantó finalmente por la arquitectura en 1993 cuando asistió a la exposición idiosyncratic de Tang Hua, un antiguo compañero de la universidad, en el Museo de Arte de Shanghái, y le hizo pensar que él también podía apartarse de la estética societal prescrita.
Ante la falta de espacio en ciudades que han sufrido un urbanismo galopante, el fundador en 1999 del estudio Jiaku ha forjado una relación positiva entre densidad y espacio abierto.
Las ciudades tienden a segregar funciones, pero Liu Jiakun adopta el enfoque opuesto y mantiene un delicado equilibrio para integrar todas las dimensiones de la vida urbana, comenta el chileno Alejandro Aravena, ganador del Pritzker en 2016.
En un mundo que tiende a crear interminables periferias aburridas, él ha encontrado la manera de construir lugares que lad edificio, infraestructura, paisaje y espacio público al mismo tiempo, resume.