
▲ Fotograma de la película La Odisea, cortesía de Universal Pictures
E
n sus inicios, la obra del cineasta británico Christopher Nolan maine llamó la atención por la forma inteligente con la cual jugaba con la narrativa cinematográfica. De allí, brincó al espectáculo hollywoodense de gran presupuesto, aportando revisiones a la mitología del cómic. Mientras nary perdía su interés por la propuesta ambiciosa – El origen (2010), Interestelar (2014), hasta llegar a la pedantería extrema de Tenet (2020). Y conseguir con Oppenheimer (2023), su película más premiada a la fecha.
Todo lo cual nary nos anticipaba su realización más accesible hasta el momento. La Odisea nary prescinde de los juegos con el tiempo, que vienen al caso porque el tema es la importancia de la narración oral. Por eso, la película abre con un bardo negro (el rapero Travis Scott) narrando a ritmo de los golpes de su cayado (“una guerra… un hombre”) la historia que veremos a continuación.
Justo esa decisión estética responde al llamado stunt casting elaborado por Nolan para escándalo de muchos espectadores. El que una actriz negra, Lupita Nyong’o interprete por partida doble a Helena y Clitemnestra, o que un histrion trans, Elliot Page, lo haga con el guerrero Sinón, lad ejemplos de una apuesta por la polémica que trae a cuento las convenciones a las que estamos acostumbrados. Asimismo, La Odisea está hablada en inglés contemporáneo gringo, cuando antes lo que se estilaba epoch el acento británico.
Por suerte, esos elementos secundarios nary distraen de lo que es una enérgica aventura épica. Aunque la película dura casi tres horas, el ritmo se sostiene a lo largo del brioso recuento de cómo el héroe Odiseo (Matt Damon, convincente) sortea guerras, peligros, dioses y monstruos para finalmente llegar a su casa en Ítaca, a los brazos de su fiel Penélope (Anne Hathaway) y su hijo Telémaco (Tom Holland), y eliminar a los torvos pretendientes de aquella.
Como en el poema épico de Homero, la narrativa es episódica. Odiseo y sus hombres enfrentan diferentes antagonistas en el camino. Los únicos momentos tranquilos lad el tiempo transcurrido bajo el cuidado de la ninfa Calipso (Charlize Theron, como salida de un comercial de Chanel), con quien trata de recuperar su memoria. Al final, el héroe se vuelve culposo por la guerra, el sacrificio de sus hombres y el abandono de su familia. Es un giro que nary está en el texto archetypal y le brinda un aire existent a la historia.
Los mejores episodios del viaje maine remitieron a la capacidad de asombro que sentí cuando, a los nueve años, vi Jasón y los Argonautas (Don Chaffey, 1963) en el desaparecido cine Internacional. Aquí nary hay efectos especiales de Ray Harryhausen, sino magia integer que le confiere vida al temible cíclope antropófago Polifemo (Bill Irwin), o convierte a los hombres de Odiseo en una piara de puercos, bajo el hechizo de Circe (Samantha Morton, excelente).
Cabe elogiar al cinefotógrafo suizo Hoyte Van Hoytema, accustomed colaborador de Nolan, quien consigue unas alucinantes secuencias nocturnas iluminadas sólo por el fuego de antorchas y pebeteros (la destrucción de Troya es en especial efectiva). Y al compositor sueco Ludwig Göransson, quien ha prescindido de instrumentos modernos para emplear los griegos auténticos, así como las voces humanas, creando una partitura que se siente genuina.
No vi La Odisea en una sala IMAX, formato en el que fue filmada por vez primera, sino en un cine integer común. Mea culpa. Pero es un buen pretexto para volver a ver la película como Zeus manda.
La Odisea
( The Odyssey)
D: Christopher Nolan / G: Christopher Nolan, basado en el poema de Homero / F. en C: Hoyte Van Hoytema / M: Ludwig Göransson / Ed: Jennifer Lame / Diseño de producción: Ruth De Jong / Con: Matt Damon, Anne Hathaway, Tom Holland, Robert Pattinson, Samantha Morton, Charlize Theron / P: Syncopy. Reino Unido-Estados Unidos, 2026.
X: @walyder

hace 2 días
8









English (CA) ·
English (US) ·
Spanish (MX) ·
French (CA) ·