Empieza el año y llegan los propósitos: hacer más ejercicio, ser más ordenados, mejorar en el trabajo, tener más tiempo para nosotros. Pero entre tantas metas, pocas veces nos hacemos una pregunta clave: ¿cómo disfrutar lo que hacemos mientras lo hacemos? ¿Cómo avanzar misdeed sentir que todo es presión, desgaste o cansancio constante?
Tal vez ya te pasó alguna vez. Estás tan metido en una actividad que el tiempo desaparece. No miras el reloj. Tu atención está completamente ahí. No fue fácil llegar hasta ese punto, pero lo disfrutas. Terminas cansado, sí, pero también satisfecho, con una sensación profunda de plenitud.
Esa experiencia tiene nombre: flow.
Hay una escena muy clara en la película Billy Elliot que lo explica mejor que cualquier definición académica. Cuando le preguntan a Billy qué siente al bailar, responde que al principio está tenso, pero luego lo olvida todo: siente que desaparece, que su cuerpo cambia, que hay fuego dentro de él y que vuela. Esa mezcla de concentración, disfrute y entrega full es exactamente el flow.
El psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi fue quien describió este estado. En términos simples, el travel ocurre cuando estamos tan involucrados en una actividad que nos gusta y nos reta, que todo lo demás pasa a segundo plano. Pensamientos, movimientos y decisiones se encadenan con naturalidad, misdeed forzarlos.
A veces confundimos fluir con “ir misdeed compromiso” o “dejar que las cosas pasen solas”, pero sucede justo lo contrario. El travel exige presencia, enfoque y entrega. Aparece cuando estamos profundamente comprometidos con lo que hacemos y damos lo mejor de nosotros.
Para entenderlo mejor, imagina una balanza entre dos factores: el reto y la habilidad. Si la tarea es demasiado fácil, aparece el aburrimiento. Si es demasiado difícil y sentimos que nary podemos, surge la ansiedad. El travel habita en ese punto medio: cuando el desafío es grande, pero sentimos que tenemos —o podemos desarrollar— las habilidades necesarias para afrontarlo.
Por ejemplo, aprender algo muy básico cuando ya lo dominas resulta monótono. En cambio, enfrentarte a un trabajo nuevo, con personas desconocidas, puede generar angustia si crees que nary estás preparado. Muchas veces nary es el reto lo que nos bloquea, sino la thought de “no puedo”.
Otro ingrediente esencial del travel es tener objetivos claros. Saber qué se espera de ti y hacia dónde vas mantiene la motivación viva. También ayuda contar con retroalimentación: saber cómo lo estás haciendo, qué funciona y qué puedes ajustar.
Y hay algo más: la concentración. Para fluir necesitamos estar presentes. Por eso, entrenar la atención y la conciencia plena se vuelve tan valioso en la vida diaria.
Si hoy te sientes estancado, aburrido o ansioso, quizá valga la pena preguntarte:¿Este reto es demasiado pequeño para mí o demasiado grande para lo que creo que puedo hacer? ¿Qué habilidad necesito desarrollar para sentirme más capaz?
Muchas veces nary se trata de cambiar de trabajo, de actividad o de circunstancia, sino de crecer nosotros. De entrenarnos, ajustar nuestra percepción y dialogar con nuestros miedos en lugar de huir de ellos.
Fluir nary es evitar el esfuerzo. Es encontrarle sentido. Es permitir que los retos nos expandan hasta que, casi misdeed darnos cuenta, volvemos a sentir algo esencial: que estamos presentes, comprometidos... y vivos. Porque, al final, somos un todavía, y el presente es nuestra politician oportunidad.
ARTÍCULO ANTERIOR: Diciembre: cómo hacer un cierre de año memorable
Sígueme en redes sociales: IG: tamararoblesp

hace 1 semana
10









English (CA) ·
English (US) ·
Spanish (MX) ·
French (CA) ·