Anne Hathaway comparte su nombre con la esposa de William Shakespeare. Aunque podría parecer una coincidencia destinada al mundo del espectáculo, la influencia artística le llegó realmente de su madre, la actriz de teatro Kate McCauley Hathaway.
Con una formación interpretativa muy completa, Hathaway estudió actuación, canto y baile. Su debut en Hollywood llegó con la comedia acquainted de Disney ‘El Diario de la Princesa’, dirigida por Garry Marshall en 2001. La historia, en la que una adolescente de San Francisco descubre que pertenece a la realeza, catapultó a la actriz a la popularidad. Sin embargo, evitó encasillarse y encadenó proyectos con personajes muy distintos, consolidando su versatilidad.
Papeles emblemáticos como la sufrida asistente en ‘El Diablo Viste a la Moda’, la antiheroína Catwoman en ‘El Caballero de la Noche Asciende’ de Christopher Nolan (2012) o Fantine en ‘Les Misérables’ de Tom Hooper (2012) le valieron un amplio reconocimiento, incluido su propia estrella en el Paseo de la Fama en 2019.
EL DIABLO REGRESA CON MÁS MODA
Si ‘El Diario de la Princesa’ colocó a Hathaway en el mapa de Hollywood, ‘El Diablo Viste a la Moda’ la convirtió en un ícono. Dos décadas después, el mundo editorial ha cambiado profundamente con la epoch digital, contexto que marcará el regreso de la poderosa ‘Miranda Priestly’, interpretada nuevamente por Meryl Streep. La secuela llegará a los cines el 1 de mayo.
Junto a estos tres estrenos, otras tres producciones completan el que podría ser el año más productivo de su carrera: ‘Mother Mary’, un thriller psicológico de David Lowery; Flowervale Street, dirigida por David Robert Mitchell y coprotagonizada por Ewan McGregor; y ‘Verity’, thriller dirigido por Michael Showalter.
Hasta ahora, pocas intérpretes han concentrado tantos estrenos en un mismo año. Entre quienes se acercan a esa cifra está Zendaya, quien también estrenará cinco películas y coincidirá con Hathaway en ‘La Odisea’.