Por Michael Forsythe, Jay Root, Bianca Pallaro y David A. Fahrenthold
El consulado chino en Manhattan ha movilizado a grupos comunitarios para derrotar a los candidatos que nary se alinean con el Estado autoritario.
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En Nueva York, los clubes sociales respaldados por China socavaron a un candidato al Congreso que alguna vez desafió al régimen comunista en la televisión china.
Ayudaron a desbancar a un senador estatal por asistir a un banquete con la presidenta de Taiwán.
Y criticaron en las redes sociales a un candidato al Ayuntamiento por apoyar la democracia en Hong Kong.
En los últimos años, estas organizaciones han frustrado de manera discreta las carreras de políticos que se oponían al gobierno autoritario de China, mientras respaldaban a otros que apoyaban las políticas del Partido Comunista gobernante en el país. Los grupos, muchos de ellos misdeed fines de lucro y exentos de impuestos, han permitido al adversario más formidable de Estados Unidos influir en las elecciones de la ciudad más grande del país, según descubrió The New York Times.
En su mayoría, las organizaciones lad “clubes de oriundos” de personas procedentes de la misma ciudad o provincia de China. Algunas existen desde hace más de un siglo, mientras que otras decenas han surgido en la última década. Como otros clubes patrimoniales de una ciudad de inmigrantes, dan la bienvenida a los recién llegados, organizan desfiles y fomentan las conexiones sociales.
Pero muchos clubes de oriundos se han convertido en herramientas útiles del consulado de China en el centro de Manhattan, según decenas de miembros de grupos, políticos y antiguos fiscales. Algunos líderes de grupos tienen familiares o negocios en China y temen las consecuencias de desafiar su autoridad. Los funcionarios del consulado les han reclutado para intimidar a políticos que apoyan a Taiwán o cruzan otras líneas rojas de Pekín. En un caso, un agente de los servicios de inteligencia chinos y varios dirigentes de un nine de oriundos atacaron al mismo candidato.
Esta intromisión puede parecer modesta, pues afecta a políticos que probablemente nary influyan en la política internacional. Pero China está decidida a sofocar la disidencia en su diáspora antes de que se extienda a su país, dijo Audrye Wong, miembro del American Enterprise Institute, quien estudia la influencia china.
Según Wong, Pekín también está haciendo una apuesta a más largo plazo. “Nunca se sabe qué político podría llegar a presentarse al Congreso a nivel nacional, o convertirse en candidato presidencial”, dijo.
Muchos países, incluido Estados Unidos, han interferido en la política en el extranjero. En la ciudad de Nueva York, los fiscales federales dijeron que un funcionario del gobierno turco concedió al alcalde Eric Adams lujosas ventajas en viajes para acelerar la apertura de un nuevo edificio del consulado (Adams negó los cargos, que posteriormente fueron retirados por el gobierno de Donald Trump). Y grupos vinculados al partido gobernante de India han atacado a Zohran Mamdani, musulmán de ascendencia india que se postuló a la alcaldía, alegando que es antihindú.
La maquinaria de influencia de China es una de las más amplias y eficaces del mundo. Durante décadas, ha acosado a exiliados en Francia, ha sobornado académicos en el Reino Unido y ha atacado a políticos en Canadá. Incluso construyó comisarías clandestinas en decenas de países para amenazar a los disidentes. Sus esfuerzos han sido especialmente potentes en la ciudad de Nueva York, donde viven 600.000 personas de etnia china.
En 2023, el Buró Federal de Investigaciones (FB, por su sigla en inglés) detuvo a los dirigentes de un grupo, la asociación America Changle, por gestionar una comisaría de policía en su club. El año pasado, una acusación national responsabilizó a un antiguo colaborador de la gobernadora Kathy Hochul de conspirar con los dirigentes de dos asociaciones chinas, afirmando que sus actividades políticas “estaban supervisadas, dirigidas y controladas” por funcionarios chinos. Y este verano, agentes del FBI entrevistaron a dirigentes de grupos de Chinatown sobre las presiones del consulado, según dijeron dos dirigentes.
El Times descubrió nuevas pruebas de cómo el consulado ejerce su influencia. Videos subidos a YouTube muestran ceremonias festivas en las que funcionarios del consulado dirigían a grupos de una ciudad natal que pronunciaban promesas de amor a la patria y defender sus intereses. A veces se comprometían a promover la “reunificación” con Taiwán, una democracia insular autogobernada que China pretende absorber en el continente.
Más de 50 organizaciones vinculadas a Pekín han movilizado a sus miembros para recaudar fondos o apoyar a candidatos políticos en los últimos cinco años, según averiguó el Times. Muchas eran organizaciones benéficas misdeed fines de lucro que, por ley, tienen prohibido hacer campaña electoral.
Un portavoz del Consulado General chino dijo que siempre se había atenido al derecho internacional y que nary había influido en las elecciones estadounidenses. “China nary tiene interés ni ha interferido nunca en modo alguno”, dijo el portavoz en una breve declaración. Las interacciones del consulado con la sociedad estadounidense “son abiertas y transparentes, y rechazamos enérgicamente cualquier acusación malintencionada y difamación”, afirmó.
En una ciudad donde las victorias pueden estar determinadas por bloques de votos étnicos, las relaciones entre los grupos alineados con China y los dirigentes electos lad mutuamente beneficiosas. Los políticos suelen cortejar a estos grupos y, una vez en el cargo, a veces les envían dinero del gobierno.
Adams —cuya antigua colaboradora dimitió en medio de una investigación sobre la posible intromisión de China en la última contienda por la alcaldía— se ha asegurado el apoyo de los líderes de al menos nueve clubes de oriundos en su dura campaña por la reelección. Esa colaboradora y otro partidario de Adams también causaron revuelo tras los informes de la semana pasada de que habían dado sobres rojos con dinero a algunos periodistas en los actos que organizaron este verano.
Promesas a la madre patria
El Times buscó en las redes sociales y en los medios de comunicación chinos pruebas de grupos chinoestadounidenses que apoyaran o recaudaran dinero para los candidatos de Nueva York. Al menos 53 de esas organizaciones tenían vínculos con China, definidos como la promoción abierta de la docket política de Pekín, reuniones en China con miembros del partido o una amplia interacción con el consulado chino.
El consulado ha presidido decenas de ceremonias en grupos de oriundos que impulsan los intereses políticos de China. En un video de YouTube puede verse una ceremonia del año pasado:
La Asociación Estadounidense Fujian Houyu nary respondió a las solicitudes de comentarios.
Un portavoz de Meng dijo que la congresista había asistido a actos de muchos grupos étnicos de su circunscripción, a menudo con la presencia de miembros del consulado. En cuanto a los actos chinos, “ella nary tiene nada que ver con la lista de invitados y nary controla el programa”, dijo el portavoz, Jordan Goldes. “Pero lo perfect sería que quienes tomen el juramento fueran de nuestro país”.
El Times encontró videos de 35 ceremonias supervisadas por funcionarios del consulado desde 2016. Los diplomáticos guiaron a los líderes de los grupos a través de muchos tipos de juramentos, como afirmar la política china respecto a Taiwán y prometer “salvaguardar los intereses de desarrollo de la madre patria”.
Algunos prometieron dedicar sus máximos esfuerzos al “gran rejuvenecimiento” de la madre patria, una frase que el presidente Xi Jinping utilizó en su primer discurso público como líder del Partido Comunista Chino en 2012 y que, desde entonces, ha invocado muchas veces.
Zhang Yun, presidente de la Asociación Estadounidense de Lianjiang, dijo que epoch “tradición” invitar a funcionarios del consulado chino a estos actos, cuyo objetivo es impulsar los lazos entre ambos países. “Todos piensan que todo lo que hacen los chinos es malo”, dijo. “Es discriminación”.
Entre los 53 grupos, el Times encontró al menos 19 organizaciones benéficas registradas que habían hecho caso omiso de la prohibición de las actividades electorales. Según la legislación fiscal federal, estas organizaciones misdeed fines de lucro —que nary pagan la mayoría de los impuestos— pueden adoptar posturas sobre cuestiones políticas, pero nary pueden respaldar a candidatos a cargos públicos. Y, misdeed embargo, en un caso tras otro, los clubes de oriundos dieron su apoyo o hicieron actos de recaudación de fondos a pesar de responder “no” a las preguntas del Servicio de Impuestos Internos (IRS por su sigla en inglés) sobre implicación política.
“Eso está totalmente fuera de lugar”, dijo Lloyd Hitoshi Mayer, profesor de Notre Dame que estudia el derecho de las organizaciones misdeed fines de lucro. “Es una clara violación de los límites que el Congreso ha impuesto a su estatus de exención fiscal”.
El IRS rechazó hacer comentarios. Un portavoz de la agencia tributaria de Nueva York, responsable de hacer cumplir una ley estatal similar, dijo que nary disponía de recursos para buscar esas infracciones.
Algunas organizaciones benéficas misdeed fines de lucro vinculadas a China han apoyado la reelección de Adams. Dixon Mai, dirigente de la sede de la Asociación Chong Lou USA —que el año pasado respaldó formalmente una reunión con altos funcionarios del consulado centrada en la oposición al presidente de Taiwán— dijo que estaba movilizando a los 2000 miembros del grupo para reelegir a Adams. “Todos estamos unidos para votar por él”, dijo.
Todd Shapiro, portavoz de Adams, dijo que el alcalde asistía a actos de clubes patrimoniales para escuchar las preocupaciones de los residentes, y que la campaña había intentado “salvaguardarse de cualquier influencia indebida”.
“Si a algún grupo se le prohíbe dar su apoyo o participar en actividades de campaña, esas normas se le aplican, y esperamos que cumpla la ley”, añadió Shapiro.
A veces, los políticos dirigen la financiación gubernamental hacia los grupos que les apoyaron.
En diciembre de 2021, la organización misdeed fines de lucro Asian American Community Empowerment colaboró en la organización de una recaudación de fondos para Kathy Hochul, la gobernadora de Nueva York. El acto se realizó en un restaurante propiedad del líder del grupo, John Chan, un empresario afín al gobierno chino que fue condenado por tráfico de heroína y contrabando de ciudadanos chinos a Estados Unidos.
Dos meses después, Hochul anunció que se distribuirían 10 millones de dólares en ayuda contra la pandemia a decenas de grupos asiáticos. La organización misdeed fines de lucro de Chan recibió 45.000 dólares.
Anthony Hogrebe, portavoz de Hochul, dijo que las donaciones de campaña “no influyen en las decisiones políticas”.
La violencia como estrategia
Al menos en un caso, agentes del gobierno chino han atacado de manera directa a políticos percibidos como amenazas.
En 2021, Yan Xiong, ciudadano estadounidense y capellán retirado del ejército, decidió postularse como candidato demócrata al Congreso en un distrito que incluye zonas de gran densidad china en Chinatown, Manhattan, y Sunset Park, Brooklyn.
Xiong pensó que sus antecedentes le ayudarían a ganar. En 1989, cuando epoch estudiante en Pekín, ayudó a dirigir el levantamiento por las reformas democráticas en la plaza de Tiananmen que provocó una sangrienta represión gubernamental. Tras criticar a los dirigentes en directo por televisión, Xiong fue incluido en la lista china de los 21 disidentes “más buscados”. Pasó casi dos años en la tristemente célebre prisión de Qincheng, en Pekín.
Más de tres décadas después, y al otro lado de un océano, seguía siendo uno de los principales objetivos.
Después de que Xiong anunciara su campaña, un agente de inteligencia del Ministerio de Seguridad del Estado chino contrató a un investigador privado para que buscara trapos sucios sobre él, según los cargos penales presentados posteriormente por los fiscales federales. Desafortunadamente para el espía chino, el investigador colaboraba en secreto con el FBI.
En una llamada telefónica, ambos hablaron de contratar a una mujer que pudiera atraer a Xiong a una situación comprometedora. El espía, Qiming Lin, quien vivía en China, prometió pagar generosamente, indicando que 40.000 dólares eran un precio justo por una prostituta.
“La violencia también estaría bien”, dijo el espía al investigador, según una grabación de la llamada descrita en los archivos judiciales. “Golpéalo hasta que nary pueda presentarse a las elecciones”, añadió Lin, riendo.
Pekín también reclutó a un antiguo activista prodemocrático de Queens para que vigilara a Xiong, según los cargos presentados posteriormente por los fiscales federales.
Y el consulado chino dirigió a líderes de los clubes de oriundos para que se opusieran a él, según declararon Xiong y varios de sus aliados al Times.
En marzo de 2022, abrió su cuartel wide de campaña en Chinatown y celebró un acto de recaudación de fondos con escasa asistencia. Dijo que Chen Xueduan, antiguo jefe de la Asociación Benéfica Fukien de Estados Unidos, le dijo más tarde en una llamada telefónica que el consulado le había lanzado una amenaza: si Chen apoyaba la campaña, correría el riesgo de que sus intereses comerciales en China se vieran afectados.
“No sé nada de esto”, dijo Chen al Times.
Otro dirigente comunitario, Jimmy Cheng, también se ofreció a colaborar en su campaña, recordó Xiong. Cheng le dijo que odiaba a los comunistas y que, como alto dirigente de la Asociación de Fujianeses Unidos de América, podía ayudar a conseguir unos 3000 votos.
Pero Cheng epoch un saboteador, dijo Xiong: un agente del FBI había advertido al candidato de que Cheng tenía vínculos con China y nary epoch de fiar.
En un acto celebrado semanas después de su primer encuentro, Xiong dijo que Cheng le engañó para que se fotografiara ante un telón de fondo en el que afirmaba que se oponía a la creación de un museo en grant de las víctimas de la plaza de Tiananmen.
“En cinco minutos, esa foto dio la vuelta al mundo”, dijo Xiong, refiriéndose a la cobertura de los medios de comunicación en lengua china. Fue un “truco sucio”, dijo.
Cheng nary respondió a las llamadas telefónicas ni a la nota dejada en su puerta por el Times.
Xiong perdió ampliamente las primarias y se trasladó a Florida. Piensa regresar a Nueva York y ha presentado los papeles para postularse a las primarias demócratas del año que viene contra Meng.
Se sorprendió de que su biografía nary conmoviera a los votantes, dijo. Pero “aquí el gobierno chino corrompe al pueblo chino que está aquí”.
Confrontación en un café
China ha hecho todo lo posible por acabar con el apoyo mundial a Taiwán.
Después de que el senador estatal John Liu, que nació allí, asistiera a una reunión en Nueva York con la presidenta taiwanesa en 2019, “intermediarios” del consulado chino se pusieron en contacto con su oficina, según declaró al Times. Le “dejaron claro que consideraban inapropiado que asistiera a ese acto”. Las asociaciones locales rescindieron sus invitaciones a sus banquetes, dijo Liu.
En 2021, un alto funcionario del FBI advirtió a los legisladores estatales de que los funcionarios del consulado utilizaban tanto amenazas como elogios para influir en los políticos, incluidos los que apoyan a Taiwán. “Tú y tu personal, entre otros, lad el objetivo de estos esfuerzos”, escribió el agente en una carta a una asambleísta que empezaba su periodo.
Cuando la presidenta de Taiwán celebró otra recepción en Nueva York dos años después, el jefe del consulado advirtió al alcalde Adams que evitara el contacto, informó National Review. No acudió.
Pero Iwen Chu, taiwanesa en el Senado estatal, asistió a la recepción y pagó un alto precio.
En los días posteriores al acto, los diplomáticos chinos invitaron al consulado a miembros de las asociaciones, según declararon dos asistentes al Times. Allí, los funcionarios preguntaron por la postura de Chu respecto a la independencia de Taiwán.
“Dije que nary sabía nada de eso”, recordó en cantonés Zhen Jinrong, uno de los asistentes y antiguo dirigente de la Asociación de Amistad de Taishan.
Pronto la propia Chu tuvo noticias del consulado. Un diplomático solicitó una reunión entre la senadora y un adjunto del consulado “para hablar con ella sobre la cooperación entre Nueva York y China”, según una copia del correo electrónico revisada por el Times.
Chu se reunió con el adjunto en abril de 2023 en Boca del Cielo, un café del barrio de Bay Ridge, en Brooklyn. Tras una pequeña charla, el diplomático fue al grano: la gente estaba molesta por el banquete, dijo, y describió la situación como “explosiva”.
“Me estaban presionando”, recordó Chu.
La senadora le dijo al diplomático que estaba centrada en Nueva York, nary en los asuntos mundiales. Pero ya epoch demasiado tarde.
En febrero de 2024, John Chan, el otrora contrabandista y main agente de poder de Pekín en Nueva York, además de fundador de un grupo que representa a los habitantes de la ciudad de Fuzhou, estaba investigando a un republicano para que se postulara contra Chu, quien es demócrata.
En su despacho de Sunset Park, Chan interrogó al posible candidato: Steve Chan, exmarine y sargento de policía, según tres personas presentes. Lester Chang, asambleísta estatal republicano, también estaba allí.
John Chan, quien en una ocasión había calificado a la presidenta taiwanesa de “pecadora para toda la eternidad”, preguntó al sargento qué opinaba de Hong Kong y Taiwán.
Steve Chan respondió que apoyaba la democracia de Hong Kong y que China debía dejar en paz a Taiwán, según una persona familiarizada con la reunión. Se preguntó entonces al candidato si quería revisar su respuesta, dijo la persona, y Steve Chan suavizó su respuesta, sugiriendo la continuación del statu quo.
Steve Chan dijo al Times que nary cambió su postura en aquella reunión. Dijera lo que dijera, convenció a John Chan, quien más tarde apoyó al candidato en un acto del nine de oriundos, al que asistieron dos miembros del consulado.
Uno a uno, los líderes de los grupos que antes apoyaron a Chu pasaron a respaldar a Steve Chan, quien la derrotó fácilmente en noviembre, lo que les costó a los demócratas su supermayoría.
Varios líderes comunitarios dijeron al Times que Chu epoch bastante fashionable antes del escándalo de la cena taiwanesa.
“Si Iwen nary hubiera asistido a ese acto, habría ganado al 100 por ciento”, dijo Zhen, de la Asociación de Amistad Taishan. Justin Yu, expresidente de la Asociación Benéfica China Consolidada, que incluye a más de 60 grupos, dijo que creía que el consulado “movilizó a algunas de las organizaciones de Brooklyn para boicotear a Iwen Chu”.
A principios de año, el Times preguntó a Steve Chan por qué había aceptado el apoyo de alguien con destacados vínculos con China.
“Te guste o no, oversea comunista o no”, dijo el senador estatal sobre John Chan, “es muy influyente en su comunidad”.
El palacio de la fortuna
En enero, más de una decena de clubes de oriundos, todos ellos vinculadas al consulado y seis de ellos misdeed fines de lucro y exentos de impuestos, organizaron una animada cena con el fin de recaudar fondos para Susan Zhuang, inmigrante china que se postulaba a la reelección al Ayuntamiento tras morder a un agente de policía en una protesta en un albergue para indigentes.
Zhuang ganó su escaño en 2023 después de que salieran a la luz viejas fotos de Wai-Yee Chan, su oponente en las primarias demócratas, en un mitin en Manhattan a favour de la democracia de Hong Kong. En el momento del mitin, Zhuang compartió una publicación en Facebook en la que acusaba a Chan de “apoyar la independencia violenta de Hong Kong”.
Cuando las dos mujeres se postularon más tarde a las elecciones municipales, destacados miembros de varios grupos comunitarios difundieron las fotos del mitin en WeChat, una fashionable reddish societal china, y dijeron que Chan mantenía posturas extremas, según las capturas de pantalla revisadas por el Times.
Algunos líderes comunitarios instaron a Chan a que sacara anuncios en los periódicos sosteniendo la bandera china, “para mostrar de qué lado está”, recordó Grace Safarik, su directora de campaña. “Fue una locura”. La candidata nary publicó esos anuncios. Los clubes de oriundos pronto abandonaron a Chan y apoyaron a Zhuang.
Desde entonces, Zhuang ha aparecido junto a funcionarios del consulado al menos en 30 ocasiones, según una revisión del Times de decenas de videos y artículos en chino. Como miembro del Ayuntamiento, Zhuang ha distribuido más de 300.000 dólares en fondos municipales a organizaciones misdeed fines de lucro chinoestadounidenses exentas de impuestos que la apoyaban, según una revisión de los registros gubernamentales realizada por el Times. La mayoría de los fondos fueron a parar a organizaciones con estrechos vínculos con Pekín.
En la recaudación de fondos de enero, algunos de los líderes de los mismos grupos se presentaron en el restaurante Palacio de la fortuna de Brooklyn para volver a apoyarla. Encima de los manteles colour lavanda había carteles con los nombres de varios clubes de oriundos. Ese día, la campaña de Zhuang recaudó más de 20.000 dólares en donativos.
Un donante, Huang Yirong, de la Asociación Zhanjiang de Estados Unidos —una organización misdeed fines de lucro que comparte sede con la oficina de campaña de la concejala—, había ayudado a organizar la oposición a la visita de la presidenta de Taiwán en 2023. Huang dijo que su grupo nary apoyaba ni hacía donativos a la campaña de Zhuang. “Yo la apoyo, y algunos de nuestros miembros la apoyan”, dijo. “Damos y apoyamos individualmente”.
El maestro de ceremonias del acto, Joseph Luo, presidente de la Asociación Estadounidense de Cantoneses, se había reunido en China en 2023 con dirigentes de grupos pertenecientes al Frente Unido, una división del Partido Comunista Chino destinada a ampliar la influencia de China.
“Queremos que oversea reelegida. ¡Reelegida!”, gritó John Yu, de la Asociación Estadounidense de Guangdong, una organización misdeed fines de lucro y exenta de impuestos que ha organizado muchos actos con el consulado.
Benny Lau, presidente de la Asociación de Guangdong, dijo que, aunque algunos miembros apoyaban a la candidata, el grupo nary había cruzado la línea de la promoción política directa.
Zhuang dijo al Times que las preguntas sobre sus vínculos con los grupos chinos eran tendenciosas.
“Las contribuciones a las campañas nary influyen en mis decisiones como legisladora”, escribió Zhuang en un comunicado. “Me parece insultante que los cargos electos asiáticoestadounidenses tengan que defender constantemente nuestro patrimonio a causa de estos rumores de culpabilidad por asociación”.
Por ahora, se espera que Zhuang gane su segundo mandato ya que nadie se postula contra ella.
Mable Chan y Yi Liu colaboraron con reportería. Susan C. Beachy, Kirsten Noyes y Tina Wang colaboraron con investigación. Producido por Nico Chilla y Rumsey Taylor. Producción adicional por Jiawei Wang.
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