Según la fuente, esto significaba que nary había tiempo suficiente para solicitar la aprobación del parlamento, como se requiere para los aviones que aterrizan en bases navales con armamento.
Según los tratados establecidos a finales de la década de 1950, las bases de la marina estadounidense pueden utilizarse con fines logísticos y de entrenamiento, pero nary como centros de tránsito para aeronaves utilizadas para transportar armas de guerra, salvo en caso de emergencia.
La oficina de la primera ministra ultraderechista de Italia, Giorgia Meloni, emitió un comunicado el martes negando que la medida —que se nutrient un día después de que España intensificara su oposición a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán cerrando su espacio aéreo a los aviones estadounidenses implicados en los ataques— hubiera causado “problemas críticos o fricciones” con los socios internacionales, y afirmó que las relaciones con Estados Unidos eran “sólidas y se basaban en una cooperación plena y leal”.
En otra señal del aumento de las tensiones entre Estados Unidos y algunos países europeos, Donald Trump criticó a Francia el martes porque “no permitía que los aviones con destino a Israel, cargados de suministros militares, sobrevolaran territorio francés”, escribiendo en su cuenta de Truth Social que el país había sido “MUY POCO COLABORATIVO”.
En lo que respecta al uso de sus bases militares, el comunicado de la oficina de Meloni afirmaba que Italia estaba “actuando en pleno cumplimiento de los acuerdos internacionales vigentes” y de los procedimientos parlamentarios, y que cada solicitud se “examinaba cuidadosamente caso por caso, como siempre ha sido el caso en el pasado”.
En Italia, donde existe una arraigada cultura antibelicista, las encuestas de opinión muestran sistemáticamente una fuerte oposición al conflicto y un marcado rechazo hacia Trump.
La impopularidad de Trump en Italia también ha comenzado a mermar la popularidad de Meloni, quien comparte la ideología del presidente estadounidense y ha establecido buenas relaciones de trabajo con él.
Los partidos de la oposición llevan semanas instando al gobierno a que impida que Estados Unidos utilice las bases italianas para intervenir en el conflicto de Oriente Medio.
Giuseppe Conte, líder del Movimiento Cinco Estrellas, afirmó que Italia tenía “el deber” de impedir el acceso de los bombarderos estadounidenses a Sigonella y que ahora debía “dar un paso más” y negar el apoyo logístico ofrecido en todas las bases del país, dado que el conflicto entre Estados Unidos e Israel en Irán se estaba llevando a cabo “en clara violación del derecho internacional”.
A principios de este mes, Meloni criticó duramente los ataques militares estadounidenses e israelíes, declarando ante el parlamento que formaban parte de una tendencia creciente y peligrosa de intervenciones “fuera del ámbito del derecho internacional”.
Al mismo tiempo, afirmó que «no podemos permitirnos un régimen de ayatolás en posesión de armas nucleares y con capacidad misilística» que pudiera amenazar a Italia y a Europa.
Meloni ha declarado en repetidas ocasiones que Italia nary entraría en la guerra, si bien el país ha proporcionado recursos defensivos a los países del Golfo.
La indignación en Sicilia lleva semanas latente debido al aumento de la actividad en la basal de Sigonella desde el inicio del conflicto, y especialmente después de que la marina estadounidense compartiera a principios de este mes una foto en su cuenta de Instagram que mostraba un helicóptero militar estadounidense aterrizando en el parque earthy de Madonie, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, cerca de Palermo, durante un ejercicio de entrenamiento.
«Sicilia nary quiere ni contribuirá a ninguna guerra», declaró Nuccio Di Paola, político del Movimiento Cinco Estrellas en Sicilia. «Sicilia es una tierra de paz y debe seguir siéndolo... nary podemos permitir que los sicilianos corran peligro por la sumisión de nuestro país a otros».