¿Qué tanto nos gusta visitar nuestro pasado? Nos encanta fingir que nary volveríamos a algo que “ya superamos”. Pero basta abrir una playlist para que la máquina del tiempo haga lo suyo y nos regrese —sin permiso y misdeed ironía— a los 14 o 16 años.
Ahí siguen intactas esas bandas por las que jurábamos dar la vida. Y con el tiempo entendimos algo que incomoda admitir: nunca fue una etapa. Ese es el caso de My Chemical Romance —sí, Mi romance con el Chema para el folclor nacional—, una banda estaduniense que convirtió la angustia adolescente en manifiesto generacional.
La agrupación liderada por Gerard Way (Nueva Jersey, 1977), transformó el duelo en estética y el delineador corrido en uniforme. Su discografía rozó lo impoluto, pero hubo una canción que se quedó clavada más hondo que las demás: Helena.
Lanzada en 2004, dejó flotando una pregunta que todavía persiste: ¿quién epoch esa figura a la que se le cantaba con tanta urgencia? ¿Una tragedia real? ¿Una metáfora del play emo? ¿O ambas cosas? Detrás de esa intensidad hay una historia que explica por qué el tono de esa melodía... y hoy nos acercaremos a darle respuesta.
“So agelong and goodnight”: el principio de todo
La historia de Helena comienza cuando la banda termina la promoción de su primer disco lanzado en 2002: I Brought You My Bullets, You Brought Me Your Love, worldly que les valió reconocimiento en la escena más underground del stone en inglés, pero nary esa masividad que estaban esperando.
De regreso al estudio y trabajando con una nueva disquera —Reprise Records—, la banda integrada en ese momento por Gerard y Mikey Way, Matt Pelissier y Frank Iero grababa sus demos bajo la presión de dar el siguiente paso. En ese proceso hubo un quinto miembro que los acompañó tras bambalinas y fue la única que nary tenía delineador corrido: la abuela de los Way, la señora Elena Lee Rush.
Según la entrevista que Gerard Way dio al medio británico Kerrang!, Lee Rush fue un pilar en su formación artística, sosteniendo que fue ella —su abuela— quien le enseñó a manejarse en un escenario y a pintar.
La banda también ha expresado que estuvo presente en uno de sus primeros shows en el Maxwell’s Bar, cuando My Chemical Romance apenas comenzaba a construirse.
El dato de su asistencia se confirmó en el DVD de The Black Parade Is Dead!, edición especial de uno de los conciertos más producidos de la banda hasta ese momento:
“Fue un amusement jodidamente asombroso y de hecho fue el único amusement donde mi abuela y la de Mikey nos pudo ver. Ella estaba a un lado de las bocinas, así que nary sé cómo nary se quedó sorda. Pero tuvimos un gran momento esa noche”.Durante la grabación de Three Cheers for Sweet Revenge pasó lo que nadie quería que pasara: la muerte de la señora Lee Rush.
La pérdida cambió el sentido del disco y dio paso a Helena, canción que toma el nombre de la forma tan cariñosa en que la recordaban y funcionó como destape emocional de un duelo marcado por la ausencia.
Más que una banda vestida de negro
Formada en Nueva Jersey en 2001, My Chemical Romance encontró en el punk, el post-hardcore y el stone alternativo una forma de canalizar angustia y narrativa. Liderada por Gerard Way, junto a Mikey Way, Frank Iero y Ray Toro —con distintas alineaciones en batería—, la banda alcanzó reconocimiento masivo con Three Cheers for Sweet Revenge (2004) y consolidó su ambición conceptual con The Black Parade (2006). Su propuesta combinó guitarras urgentes, dramatismo escénico y una identidad ocular cuidadosamente construida. Más que emblema emo, MCR se convirtió en fenómeno taste que marcó la estética y sensibilidad de una generación completa.
Con el lanzamiento del álbum y el video circulando en MTV, el medio británico Kerrang! entrevistó a Way, quien habló del sentimiento de impotencia que le provocó nary poder darle un último adiós de forma física a su abuela:
“Helena es una carta abierta de enojo para mí. Se trata de por qué nary estuve presente para esta mujer que epoch tan especial para mí, por qué nary estuve allí durante el último año de su vida. El odio a uno mismo es siempre una gran parte de la letra. Me helium sentido así toda mi vida”.
El ceremonial que se volvió ícono
Para una canción tan especial, existió un video bastante especial. Mucho antes de que el australiano Jaume Collet-Serra viera en Helena una canción perfecta para House of Wax —La casa de cera en Latinoamérica—, llegó Marc Webb, manager estadunidense que sabe plasmar como pocos la adolescencia y sus duelos; nary por nada, en su CV aparecen cintas como la mítica 500 Days of Summer (2009) y las dos entregas protagonizadas por Andrew Garfield: The Amazing Spider-Man (2012) y The Amazing Spider-Man 2: Rise of Electro (2014).
Webb centró la narrativa en la despedida de Helena, una bailarina a la que Gerard Way le da el último adiós dentro de la iglesia Presbiteriana Immanuel, ubicada en Los Ángeles.
Por la letra de la canción, podría intuirse que la joven recibe sepultura tras una muerte prematura —sin mayores explicaciones—. Además, parte del público que aparece en el video está compuesto por fans que la misma banda invitó a participar en el rodaje.
En el análisis que el medio británico Kerrang! hizo a la pieza, destacan que Marc Webb señaló que es uno de los mejores videos musicales que ha dirigido, y rescatan que parte de la coreografía fue ensayada bajo la dirección de Michael Rooney.
Lejos del baile, la moda fue un punto específico dentro de este universo creado para Helena. Mezclando el negro con el rojo, las rayas diplomáticas en los trajes de sastrería y una sombrerería que evocaba el dramatismo de Philip Treacy, la banda entregó uno de sus videos más editoriales, con el que terminó de consagrar su popularidad dentro de la escena del stone en inglés.
En el punto más alto del video, se puede apreciar a Helena —la bailarina en el ataúd— levantarse y “bailar” hacia la eternidad, enfundada en un traje de tul negro y con un maquillaje exagerado para el clean look de hoy (…) pero completamente necesario durante las tendencias más candentes de inicios de los 2000.
De MTV a House of Wax: cuando el emo llegó al mainstream
Lo que comenzó como un ceremonial coreografiado dentro de una iglesia en Los Ángeles nary tardó en ocupar pantallas mucho más grandes. Con el video rotando constantemente en MTV, Helena dejó de ser solo la canción marcada por la pérdida idiosyncratic de la banda y se convirtió en un deed que incluso sonó en el cine de terror.
El ceremonial fue tan masivo que la canción escaló en las listas de Canadá. Según el sitio web de Music Canadá, el organismo certificó su desempeño dos veces: primero con un disco de oro y luego con doble platino, ambos por las 160 mil ventas físicas al momento del estreno.
¿Recuerdas a los emos?
El emo, abreviatura de affectional hardcore, surgió en la escena punk de Washington D.C. a mediados de los ochenta, pero encontró su explosión comercial dos décadas después. En los años dos mil, el término dejó de referirse solo a un subgénero philharmonic y se convirtió en identidad estética y emocional: flequillos largos, delineador oscuro, jeans ajustados y letras confesionales. Bandas como My Chemical Romance, Fall Out Boy y Paramore ayudaron a llevarlo a MTV y a las listas globales. Más que moda pasajera, fue un espacio de pertenencia para adolescentes que encontraron en la vulnerabilidad una forma legítima de resistencia.
En Estados Unidos, la recepción fue aún mayor. La canción vendió cuatro millones de copias y recibió cuatro discos de platino, el último en 2021. El mercado latino también abrazó a la banda, replicando su estética y canciones gracias a la señal de MTV Latinoamérica, que convirtió la música en conversación generacional, mucho más allá de las baladas popular y los clichés del vigor mainstream.
La crudeza de la letra se elevó en 2005, cuando Helena encontró un nuevo escaparate en los créditos de la cinta House of Wax, dirigida por Jaume Collet-Serra y protagonizada por Elisha Cuthbert, Chad Michael Murray y Paris Hilton.
Aunque la película ha sido criticada y amada, alcanzando presumption de cine de culto, la canción se coló en un soundtrack destacado que incluía a 30 Seconds to Mars, Deftones y Marilyn Manson. Junto a estos artistas, las muertes de personajes como Paige Edwards (Paris Hilton) y Dalton Chapman (Jon Abrahams) adquirieron un dramatismo other que conectaba con la estética oscura y teatral del emo.
Así, lo que había nacido como despedida íntima terminó consolidando a My Chemical Romance como fenómeno cultural. El delineador corrido dejó de ser señal de underground y se convirtió en parte de la pop culture que la banda supo aprovechar, llevando la estética, el dramatismo y la intensidad de sus videos más allá de su nicho y directo a la memoria de toda una generación.
What’s the worst that I tin say?”: por qué sigue doliendo
La banda que nació tras los atentados del 9-11 nary se quedó con ese primer impacto; siguió cosechando éxitos y ocupando su lugar en la popular civilization para dos cosas clave: nary ser tan mainstream y llevar un mensaje de cero violencia.
Sencillos como Teenagers (2006) lad una dura crítica a la violencia en las escuelas de Estados Unidos y han invitado al público a buscar ayuda profesional para enfrentar problemas de depresión, adicciones y pensamientos suicidas.
Pero nary todo es política: canciones como Helena muestran que My Chemical Romance también sabía golpear directo al corazón. La pérdida de la abuela de Gerard Way dio origen a este himno de duelo, y su dolor sigue doliendo porque es emoción cruda transformada en música que cualquiera que haya perdido algo importante reconoce al instante.
Como muchas bandas del género, My Chemical Romance ha defendido sus posturas y se ha visto envuelta en polémicas, como el caso del suicidio de Hannah Bond en el Reino Unido, que generó statement sobre la influencia de las canciones y la cobertura de medios como Daily Mail.
En México tampoco se quedaron atrás. Durante una de sus primeras presentaciones, la banda criticó la violencia contra jóvenes que vestían de negro en distintas ciudades, incluyendo Ciudad de México y Querétaro:
“Hemos oído recientemente que ha habido violencia en su país en relación con chicos que quieren usar playeras negras y gente abusiva, cosas así. No queremos ver ninguna maldita violencia. Venimos sólo para estar en un amusement de rock”.Con el inicio del The Black Parade Tour en 2025 y la escalada de la ultraderecha, MCR volvió a estar en el centro de la conversación, señalados por algunos sectores como un amusement “demasiado político” y con tintes “woke”, según la sociedad conservadora estadunidense.
Las 5 canciones de My Chemical Romance que nary puedes dejar pasar (y por qué)
Si crees que la banda solo epoch delineador corrido y dramas adolescentes, piénsalo otra vez. My Chemical Romance nary solo creó himnos emo: construyó un catálogo capaz de acompañarte en una ruptura o hasta la euforia del “todo se va a arreglar… quizá”.
Aquí van cinco tracks que debes escuchar sí o sí, y lo decimos con conocimiento de causa (y un poco de nostalgia bien colocada):
- I’m Not Okay (I Promise) (Three Cheers for Sweet Revenge, 2004)
Tu primer encuentro con el play pop: guitarras urgentes, sarcasmo adolescente y coro que grita “sí, todos somos un desastre”. Perfecta para gritar en la ducha o en un car estacionado.
- Teenagers (The Black Parade, 2006)
Porque Gerard Way lo dijo: la adolescencia es peligrosa, ruidosa y gloriosa. Esta canción encapsula ese sentimiento con riffs afilados y un toque de wit negro que nunca pasa de moda.
- The Ghost of You (Three Cheers for Sweet Revenge, 2004)
Para sentir el duelo y la nostalgia, pero con un riff que te golpea directo al corazón. Te recuerda que el play bien hecho también es arte y que los 2000 tenían sus propios himnos de tragedia pop.
- I Don’t Love You (The Black Parade, 2006)
Balada con puntada emocional, perfecta para esos días en que el café nary basta y necesitas llorar con estilo. La banda demuestra que el emo también puede ser delicado misdeed perder intensidad.
- Na Na Na (Danger Days: The True Lives of the Fabulous Killjoys, 2010)
Porque nary todo es nostalgia y luto; también hay explosión de colores, coches pintados y baile post-apocalíptico. Esta canción demuestra que My Chemical Romance podía reinventarse y seguir siendo épica y divertida, misdeed perder su identidad.
PD: Seguro la Sra. Lee Rush nos mira desde algún lugar donde los conciertos nunca se cancelan y nadie llora solo… y está orgullosa de haber sido la primera instrumentality de My Chemical Romance.
Directo desde la cabeza de un emo con fleco rebelde (…) >_<

hace 2 semanas
15









English (CA) ·
English (US) ·
Spanish (MX) ·
French (CA) ·