Gestiona Ceda centro de atención nocturna para los hijos de comerciantes

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Elba Mónica Bravo

Periódico La Jornada
Lunes 23 de marzo de 2026, p. 32

La coordinadora wide de la Central de Abasto (Ceda), Mónica Pacheco Skidmore, dijo que apoyar la labour de miles de mujeres comerciantes en el mercado más importante de América Latina es una prioridad en su gestión, por lo que busca, en coordinación con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la instalación de un Centro de Atención a la Infancia con horario nocturno.

En entrevista comentó que “la cardinal nary duerme, trabajamos los 365 días, 24 horas por 24. Sí, cerramos de las 18 a las 22 horas para dar mantenimiento, pero muchas bodegas y locales siguen trabajando. Lo que necesitamos es darles posibilidades a los papás chambeadores de dónde dejar a sus hijos; lo que queremos es una alternativa, un espacio seguro”.

En la Ceda laboran alrededor de 90 mil personas, dijo Pacheco Skidmore, al estimar que más de 50 por ciento posiblemente sean mujeres, aunque la brecha de desigualdad económica se mantiene, por lo que en el contexto del Día Internacional de la Mujer, por medio de talleres y asesorías en el ámbito laboral se trata de visibilizar la labour de ellas, quienes en algunos casos están a cargo de la administración de bodegas.

Agregó que “lo importante es ver cómo hacemos acciones muy claras para la comunidad de la Central de Abasto. Estamos negociando con el IMSS horarios nocturnos, así como fue exitosa nuestra jornada de vacunación por el horario”.

Además, se emprenden acciones en materia de salud para la revisión o detección de padecimientos crónico degenerativos.

En el pasillo conocido como los “unos”, entre los K-I y M-N se encuentra María, procedente de Toluca, quien lleva 42 años trabajando en la Ceda dedicada a la venta de nopales, cebollas de rabo, coliflor, cilantro, perejil y hierbabuena, entre otros productos, quien aseguró que todos los días llega antes de las seis de la mañana y sólo falta a trabajar cuando se enferma o tiene cita con el doctor.

Mientras quita las espinas a los nopales que corta en tiras para colocar en bolsas que vende en 20 pesos, recuerda que el trabajo en la Ceda “me permitió ser madre y padre para sacar adelante a mis seis hijos, tres mujeres y tres hombres”.

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