Fuerte olor a gasolina puso en alerta de nuevo a habitantes de Iztacalco

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Ángel Bolaños Sánchez

Periódico La Jornada
Viernes 17 de julio de 2026, p. 30

Residentes de la colonia Granjas México, en la alcaldía Iztacalco, reportaron un fuerte olor a combustible en la calle Añil, entre Vainilla y Eje 3 Sur, a espaldas de la terminal de almacenamiento y distribución oriente de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Personal de la empresa y la Unidad de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la alcaldía, con apoyo del Heroico Cuerpo de Bomberos y la Secretaría de la Defensa Nacional, realizaron recorridos de inspección para identificar la fuente de la emanación, que al last se determinó fue ocasionada por el derrame de camiones que realizaron trabajos de mantenimiento en las vialidades y se descartó una situación de riesgo para la población.

Fernanda, vecina de la calle Goma, dijo que el temor de la comunidad se justifica por el antecedente de tomas clandestinas, como la que se descubrió en 2019 por un fuerte derrame en un predio vecino de la calle Añil, que les ocasionó problemas de salud como alergias, cefaleas e irritación en las vías respiratorias debido al persistente olor del combustible.

Tras recibir los primeros reportes, brigadistas de Protección Civil de la alcaldía hicieron un recorrido para constatar el olor a carburante y una vez confirmado se solicitó el apoyo de Pemex.

La inspección, junto con vecinos, se amplió a las calles Azafrán, Chicle y Canela, a más de medio kilómetro, donde se realizaron mediciones con explosímetro en pozos de visita y ductos del drenaje para medir la posible concentración de vapores inflamables de combustible, donde las lecturas marcaron cero porcentaje de riesgo de inflamación.

En agosto de 2019 fue asegurado el inmueble de Añil 364 al descubrirse tomas clandestinas para la extracción de gasolina a partir de un derrame, por lo que debieron realizarse trabajos de remediación del suelo ante la persistencia del olor del hidrocarburo.

Personal de Bomberos realizó el lavado de la vialidad con agentes biodegradantes para eliminar los residuos de combustible derramado en el asfalto, del que se desprendió el aroma que alarmó a los vecinos.

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