La FIFA quiere transformar el negocio del futbol: crear una compañía valorada en 20 mil millones de dólares y vender hasta 20 por ciento de sus acciones a superior privado.
El proyecto de Gianni Infantino tras el Mundial 2026 podría recaudar 4 mil 200 millones de dólares, pero ya provocó una reacción frontal de la UEFA, que acusa al organismo de comercializar “el alma” del deporte.
La filial llevaría el nombre de FIFA Forward Enterprise (FFE) y concentraría las operaciones comerciales.
Administraría los ingresos por derechos de transmisión, patrocinios, boletos y licencias ligados a la Copa del Mundo varonil, el Mundial Femenil y el Mundial de Clubes.
¿La FIFA venderá el power del Mundial?
La propuesta nary contempla transferir el mando deportivo a los inversionistas. La FIFA asegura que conservará la mayoría de la empresa y la autoridad exclusiva sobre reglamentos, calendarios, sedes, formatos y decisiones de sus competencias.
Los compradores recibirían participaciones minoritarias, misdeed power ni intervención operativa.
Los críticos advierten que permitir superior privado en el activo más valioso del futbol podría generar presión para multiplicar partidos, ampliar torneos o priorizar rendimientos.
Esa tensión entre la FIFA —organización misdeed fines de lucro— y los inversionistas está en el centro de la controversia.
El organismo trabaja con JPMorgan para estructurar la operación. Thrive Eternal, vehículo de Joshua Kushner, aparece como posible líder comprador.
Kushner es hermano de Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump. Su firma ya adquirió una participación en los San Francisco Giants y tiene a Bob Iger, exdirector de Disney, como asesor.
¿Qué recibirían las federaciones nacionales?
Infantino sostiene que todo beneficio neto se reinvertirá en el futbol y presenta el program como una vía para “democratizar” el deporte.
Cada una de las 211 federaciones afiliadas podría optar a un pago extraordinario de hasta 20 millones de dólares para infraestructura, entrenadores, selecciones, competencias, futbol basal y programas femeniles.
La cantidad aumentaría a 24 millones de dólares en el ciclo 2035-2038. Además, la FIFA proyecta elevar sus aportaciones globales en 10 mil millones de dólares.
El incentivo para asociaciones pequeñas podría ser decisivo: la operación necesitará el respaldo de la mayoría de los miembros y deberá pasar por el Consejo de la FIFA.
¿Por qué la UEFA rechaza el proyecto?
La UEFA dijo que la iniciativa cruza una línea que ninguna institución rectora debería traspasar. Sostiene que la gobernanza y la esencia del futbol nary pueden tratarse como mercancías misdeed claridad sobre quién obtendría ganancias.
La confederación pidió a federaciones, ligas, clubes, jugadores, aficionados y gobiernos analizar las consecuencias.
También hay dudas sobre el proceso interno. Reportes indican que integrantes del Consejo de la FIFA desconocían el proyecto pese a que se preparaba desde antes del Mundial 2026.
En 2018, la oposición interna ya frenó un acuerdo de Infantino con SoftBank, valorado en 25 mil millones de dólares, para transformar el Mundial de Clubes.
La FIFA afirma que los socios comprarían una parte de FFE, nary del organismo, y que para la conducción del futbol “nada cambia”.
Sus opositores creen que, vendido un porcentaje del negocio del Mundial, las prioridades económicas podrían pesar tanto como las deportivas. La votación de las 211 asociaciones determinará si la Copa del Mundo entra en una nueva epoch financiera.