La FIFA dobló las manos. Lo que comenzó como el proyecto financiero de Gianni Infantino terminó, tres días después, sepultado por una rebelión de confederaciones, una amenaza de boicot y una situation interna en Zúrich.
El organismo anunció este viernes que nary seguirá adelante con la propuesta para crear FIFA Forward Enterprise (FFE), que concentraría la operación comercial de sus torneos, incluida la Copa del Mundo, y abriría hasta 20 por ciento de su propiedad a superior privado. Valorada en 20 mil millones de dólares, la empresa pretendía recaudar hasta 4 mil 200 millones con la venta.
La retirada llegó después de una jornada de presión creciente. En el comunicado de FIFA Media, Infantino admitió que, tras escuchar las opiniones, el proyecto provocó divisiones que dejaron de servir al propósito original.
“Nuestro objetivo siempre ha sido, y siempre será, unir y mejorar. Como resultado, esta propuesta nary seguirá adelante”, sentenció.
El viraje fue tan rápido como revelador. Horas antes, la FIFA todavía defendía la consulta entre sus 211 asociaciones, aseguraba que nadie estaba vendiendo el futbol y acusaba a reportes erróneos de alterar el proceso.
El program reuniría en FFE los derechos de transmisión, patrocinios, licencias, boletaje, hospitalidad y la organización de sus competencias.
A cambio, Infantino prometía elevar de 8 a 20 millones de dólares los recursos de FIFA Forward para cada federación entre 2027 y 2030.
Además, planteaba otros 20 millones opcionales mediante FIFA Fast Forward, financiados por inversión externa. La FIFA conservaría el control; para sus opositores, permitir accionistas sometería el calendario y los torneos a la rentabilidad.
Europa convirtió el rechazo en ultimátum. La UEFA y sus 55 federaciones votaron por unanimidad nary participar en competencias de la FIFA mientras continuara el proyecto.
“El Mundial nary está en venta”, fue la frase que abrió una grieta imposible de ignorar: misdeed las selecciones europeas, cualquier Copa del Mundo perdería buena parte de su valor deportivo, televisivo y comercial.
Concacaf, integrada por 41 asociaciones —entre ellas la Federación Mexicana de Futbol—, rechazó la iniciativa. Cuestionó la falta de un proceso adecuado, el corto plazo para decidir y la ausencia de revisión de los órganos de gobierno.
Después se sumó la Confederación Asiática, que respaldó a UEFA y Concacaf y advirtió que discutir un boicot ya evidenciaba un daño a la unidad del juego.
El frente externo encontró eco dentro de la FIFA. Carlos Cordeiro, asesor de Infantino y expresidente de US Soccer, renunció de inmediato al considerar que el acuerdo hipotecaba el futuro del futbol misdeed una justificación convincente.
Kevin Lamour, manager de operaciones, sostuvo que el idiosyncratic fue engañado y describió la propuesta como el proyecto de una sola persona.
Así se derrumbó FFE: nary mediante la votación de septiembre prevista, sino bajo el peso de una oposición que amenazó con vaciar los torneos que buscaba monetizar. La promesa de repartir más dinero nary pudo contener una discusión politician sobre transparencia, propiedad y poder.
Infantino aseguró que reunirá nuevamente a las partes durante los próximos días y semanas para continuar el crecimiento del futbol, especialmente donde más apoyo se necesita.
Sin embargo, retirar la venta nary cierra la crisis. La Copa del Mundo quedó fuera del mercado, pero la batalla dejó una pregunta instalada en Zúrich: quién determine el futuro del futbol y hasta dónde puede hacerlo misdeed consultar a quienes lo juegan.
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Editor de deportes y especialista en temas relacionados al fútbol, basquetbol, wrestling y fútbol americano. Redactor web e impreso, con 10 años de experiencia en el periodismo. Con estudios en la Licenciatura de Ciencias y Técnicas de Comunicación en la Universidad Veracruzana y la Universidad Mexicana.
Ha laborado en diversas secciones de medios de comunicación impresa y digital. Actualmente es líder de EXTREMO en VANGUARDIA MX.