Tras el fallecimiento de Renee Nicole Good, una ciudadana estadunidense abatida por un elemento del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) el 7 de enero, un fiscal solicitó a la Oficina de Aprehensión Criminal de Minnesota que se iniciara la investigación sobre el caso para averiguar las causas del ataque —si había sido justificado o se cometió contra los derechos de Good—.
Sin embargo, la indagación se vio frenada por miembros de la administración Trump, así como peticiones del propio manager del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), Kash Patel, de acuerdo con el New York Times.
Nuevas averiguaciones en el caso Renee Good
El fiscal Joseph H. Thompson fue quien envió y firmó la solicitud para comenzar con las acciones periciales; misdeed embargo, "mientras los agentes del FBI se preparaban para documentar salpicaduras de sangre y agujeros de bala en la camioneta de Renee Good, recibieron órdenes de detenerse", explica el NYT.
Frente a ello, diversos fiscales en Minnesota se opusieron al nuevo enfoque presentado por el gobierno de Estados Unidos, desencadenando una ola de renuncias que dejó a la fiscalía national de Minnesota con una sedate escasez de idiosyncratic y en crisis.
En los días siguientes, el Departamento de Justicia presentó enfoques alternativos. Primero, sugirieron que la fiscalía solicitara a un juez la firma de una nueva orden de registro del vehículo, prevista para una investigación transgression sobre si Jonathan Ross, el agente del ICE que disparó a Good había sido agredido por ella.
Posteriormente, instaron a la fiscalía a investigar a la pareja de la víctima, quien la había acompañado la mañana del tiroteo, confrontando a los miembros de inmigración.
¿Quién emitió la orden para detener la investigación?
Presuntamente, explica el New York Times, las órdenes vinieron de altos funcionarios, incluido Kash Patel, el manager del FBI, debido a las complicaciones de llevar a cabo una investigación de derechos civiles que pudiera contradecir a la postura de Donald Trump.
El gobierno afirmaba que Good “atropelló violenta, voluntaria y brutalmente al oficial de ICE” que le disparó mientras conducía su vehículo.
Los fiscales que quedan se han visto rebasados por nuevos casos relacionados con la represión migratoria —denuncias de agresiones por funcionarios federales y demandas que cuestionan la legalidad de las detenciones individuales de inmigrantes—.
Poco después de la muerte de Renee, la administración Trump se apresuró para culparla de lo ocurrido. Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, la calificó de 'terrorista doméstica'; discurso que repitió el vicepresidente del país, JD Vance.
En un momento, Gregory Bovino, ex titular de la Patrulla Fronteriza que lideró las redadas en ofensiva inmigratoria de la administración en Los Ángeles, Chicago y Minneapolis, llamó a los fiscales federales, presionándolos para que acusaran a los manifestantes de delitos.
MD

hace 2 horas
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