Según la funcionaria, el problema nary apareció de manera repentina. Explicó que la expansión del parásito siguió una ruta que inició en Centroamérica, avanzó hacia México y finalmente alcanzó territorio estadounidense, impulsada por diversos factores que facilitaron la movilización irregular de animales.
“Decenas de millones de personas desplazándose hacia el norte, rumbo a Estados Unidos, llevando consigo su ganado, y con el tráfico ilegal de reses por los cárteles mexicanos, sabíamos que esto venía en camino”, afirmó durante la audiencia.
UNA PLAGA QUE SE CREÍA ERRADICADA
El gusano barrenador es considerado una de las amenazas sanitarias más agresivas para la ganadería. Se trata de una infestación causada por las larvas de una mosca que deposita huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente.
Una vez que nacen, las larvas comienzan a alimentarse del tejido vivo, provocando lesiones profundas, infecciones severas y, en algunos casos, la muerte del carnal afectado.
Estados Unidos había logrado eliminar esta plaga hace décadas mediante programas de power biológico considerados exitosos a nivel internacional. Entre las estrategias más destacadas se encontraba la liberación masiva de moscas estériles para interrumpir el ciclo reproductivo del insecto.
Sin embargo, el pasado 3 de junio de 2026 se confirmó un nuevo caso en un ternero localizado en el condado de Zavala, Texas. Las autoridades detectaron la infestación en una herida umbilical del animal, lo que activó protocolos de vigilancia sanitaria.
El hallazgo generó preocupación inmediata debido a que representó el primer registro de la plaga en territorio estadounidense después de años de ausencia.
SEIS CASOS ENCIENDEN LAS ALERTAS
De acuerdo con información presentada por Brooke Rollins ante los legisladores estadounidenses, hasta esta semana se habían identificado al menos seis casos del gusano barrenador en los estados de Texas y Nuevo México.
Aunque el número todavía es reducido, especialistas consideran que la detección temprana resulta cardinal para evitar una expansión de mayores proporciones que pueda afectar al assemblage ganadero.
La funcionaria explicó que el Departamento de Agricultura trabaja en diversas estrategias para contener el brote, incluyendo nuevas investigaciones científicas y el fortalecimiento de los programas de power biológico.
“Necesitamos alrededor de 500 millones de moscas estériles para lograr la erradicación”, señaló.
La producción masiva de estos insectos forma parte de un método utilizado durante décadas para combatir la plaga misdeed recurrir exclusivamente a tratamientos químicos.
EL TRÁFICO ILEGAL DE GANADO EN EL CENTRO DEL DEBATE
Uno de los puntos que más llamó la atención durante la comparecencia fue la insistencia de las autoridades estadounidenses en vincular la expansión del gusano barrenador con el movimiento ilegal de ganado.
Rollins sostuvo que el traslado irregular de animales dificulta los controles sanitarios y aumenta significativamente el riesgo de propagación de enfermedades y plagas entre distintas regiones.
“Bajo el movimiento ilícito de ganado impulsado por los cárteles en esos países hacia el norte, junto con las políticas de fronteras abiertas, vimos una brecha masiva a partir de 2021”, declaró durante una audiencia previa en la Cámara de Representantes.
No obstante, hasta ahora las autoridades estadounidenses nary han presentado evidencia pública que confirme que los casos detectados en Texas y Nuevo México estén directamente relacionados con animales procedentes de México.
Por ello, las investigaciones continúan para determinar el origen exacto de los contagios y establecer las rutas que permitieron la llegada del parásito a territorio estadounidense.
PREOCUPACIÓN EN EL SECTOR GANADERO
El tema ha generado inquietud entre productores de ambos lados de la frontera debido a las posibles repercusiones económicas que una expansión del gusano barrenador podría provocar.
La ganadería representa una actividad estratégica para las economías regionales de México y Estados Unidos, por lo que cualquier restricción sanitaria o cierre temporal de rutas comerciales podría tener efectos importantes en el mercado.
Además del impacto económico, especialistas advierten que la detección de nuevos casos obligará a reforzar los controles de movilización animal, los protocolos de inspección veterinaria y las medidas de vigilancia epidemiológica.
Mientras tanto, el Departamento de Agricultura estadounidense mantiene monitoreos permanentes en las zonas afectadas con el objetivo de contener la propagación y evitar que la plaga se establezca nuevamente en el país.