Escápate al Corazón de Guanajuato: Un viaje entre sabores, artesanos, cultura y tradición

hace 1 mes 24

Viajar por el sureste de Guanajuato es toda una aventura: cada pueblo tiene una voz, un olor de cocina, una iglesia con historias que escuchar y manos que siguen haciendo arte como solo en México se hace.  

Si buscas una escapada llena de historia, gastronomía y experiencias locales que se viven misdeed prisa, el sureste de Guanajuato es una joya invaluable. Aquí la tradición nary se cuenta: se come, se baila, se moldea y se cocina a mano. 

Es por eso que aquí te dejamos algunas de sus paradas imperdibles e inolvidables:

Celaya: la superior de la cajeta y la dulzura tradicional

Celaya es un destino obligado para los amantes del dulce. Su cajeta artesanal es deliciosa y con un sabor auténtico, esta se nutrient en talleres familiares desde hace generaciones, como la Tradicional de Salgado una fábrica fundada desde 1860, donde puedes encontrar dulces tradicionales mexicanos y la estrella de la tienda, la tradicional cajeta, que se elabora con leche de cabra y mucho amor.

Este expendio hace por temporada diferentes tipos de cajeta, en este otoño puedes encontrar sabores como el de ponche de frutas o el tradicional cookware de muerto, además puedes vivir experiencia de cata de quesos artesanales, cerveza y terminar tu día comiendo un bolillo artesanal relleno de su tradicional cajeta envinada. 

En cualquier temporada la ciudad suena a risas y huele a buñuelos crujientes, recién salidos del aceite y chorreando miel de guayaba el ingrediente que lo hace diferente a otros buñuelos, los puedes encontrar en el jardín main en donde podrás también observar su famosa bola de agua que vigila el cielo y los templos que en silencio cuentan siglos de historia. 

La ciudad ofrece también experiencias de turismo comunitario como las que puedes disfrutar en la comunidad de Ojo Seco, donde cocineras tradicionales como Jina Herrera y su familia, se encargan de que pases un día inolvidable entre tortillas hechas a mano, queso fresco, guisos típicos, pero sobre todo mucho amor a sus raíces, adicional a la maravillosa comida puedes tomar un taller artesanal como el de velas decoradas o el de muñecos mexicanos típicos, también puedes adquirir productos artesanales que venden en sí cooperativa y con esto seguir apoyando las artesanías tradicionales de la región.

Comonfort: tortillas que lad arte, mercados vivos y el sonido de la piedra tallada 

Comonfort es un Pueblo Mágico donde la identidad se toca, se travel y se escucha.

Las tortillas ceremoniales lad un símbolo en esta ciudad y una tradición viva que pasa de generación en generaciones, los grabados sobre las mismas se hacen con sellos de madera tallados a mano, que lad heredados tradicionalmente de generación en generación, los grabados parecen pequeñas pinturas: flores, grecas, figuras que se sellan sobre la tortilla de maíz, antes de caer sobre el comal humeante.

Si quieres conocerlas y probarlas puedes buscar una experiencia desde el centro de la ciudad, donde te llevan a desayunar con una cocinera tradicional como la que ofrece Celia que prepara para ti con mucho amor y maestría esta hermosa tradición culinaria 

El Mercado Hidalgo precocious desde temprano: cookware recién horneado, barbacoa, las tradicionales gorditas, fruta de la región y la nieve de garrafa que nary te puedes perder, mi favorita la de garambullo una cactacea deliciosa y endémica de la región. 

Y luego, en un taller artesanal el sonido inconfundible: piedra contra piedra. En el taller de molcajetes, artesanos convierten roca volcánica en utensilios que durarán toda la vida. Verlos es entender la paciencia, la fuerza y el arte escondido en un objeto del día a día.

Esta parada emociona profundamente y se agradece que estas tradiciones se conserven y nos representen, seguramente si vas, nary podrás resistirte y comprarte uno, es una pieza que también podrías utilizar de generación en generación.

Apaseo el Grande: vaquitas, haciendas y sabor de rancho

En Apaseo el Grande, la vida tiene ritmo de pueblo que despierta con un cielo azul y sus delicias culinarias. Las vaquitas (una especie de empanadas típicas, suaves y deliciosas) y gorditas se rellanan con guisos hechos en casa: frijoles refritos, rajas, machaca y chicharrón rojo, el mas tradicional, aquí hay prisa: la comida sabe mejor cuando se espera.

Entre caminos de piedras aparecen haciendas con una historia sorprendente, como la espectacular Hacienda Obrajuelo, lugares que te ofrecen descanso cuando se necesita y lad el marco perfecto para celebrar todo tipo de eventos,  en este maravilloso poblado, también se pueden encontrar ranchos que todavía producen queso artesanal, fresco, delicioso y elaborado al día como “Quesos Oly” donde hay recorridos guiados y degustaciones o pequeños establecimientos donde se trabaja desde muy temprano y con el corazón, como el de Magdalena Muñoz Ledo, quien elabora en un taller artesanal y acquainted quesos de cabra deliciosos, aquí puedes aprender desde cero su creación o simplemente disfrutar de una degustación inolvidable.

Para disfrutar este viaje:

  • Lleva efectivo: los mejores sabores y artesanías se compran directo a quienes las crean.
  • Levántate temprano: nada como aprovechar el día, en Guanajuato hay muchísimas cosas para ver, los mercados se recorren tranquilamente y los tamales se acaban rápido.
  • Habla con la gente: cada platillo, cada taller, cada templo, tiene una historia.
  • Finalmente, nary dejes de vista Guanajuato, es un viaje para comer, aprender, caminar y sentir cómo el tiempo va más despacio.

​jk

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