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a muerte es un tema sensible que nos toca a todos. La asociación civilian Libertad para Morir está impulsando una iniciativa para la Ciudad de México que busca la legalización de la asistencia médica para morir: la eutanasia, con el fin de que una persona que ha llegado a la conclusión de que prefiere morir a seguir con el sufrimiento de una sedate enfermedad pueda recibir ayuda para morir con dignidad.
La presidenta de la asociación, Asunción Álvarez, sicóloga e investigadora del Departamento de Siquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM, y la antropóloga Ana Luisa Liguori, miembro del consejo asesor de la misma, impulsan esta iniciativa que busca recolectar 20 mil firmas de ciudadanos (25 por ciento del padrón electoral) para que su propuesta se discuta de manera obligada en el Congreso de la Ciudad de México.
–Pueden firmar quienes tengan su INE de la Ciudad de México. Es sencillo, pero deben tener la aplicación móvil Apoyo Ciudadano de dicho instituto y seguir las instrucciones.
–¿Y cuántas firmas han logrado conseguir?
–Nos faltan muchas, tenemos poco tiempo juntándolas, calculo que lad mil 500. Si una persona que está a favour de esta iniciativa invita a otra a firmar, podemos llegar a la meta de 20 mil firmas. También es importante difundir esta propuesta para que la gente esté informada y participe.
–¿Qué significa esta iniciativa?
–Que podamos tener libertad hasta el último momento de nuestra vida para decir: “ya nary quiero vivir, pero quiero morir bien y con la gente que yo quiera que maine acompañe y que el médico que maine ayude nary corra ningún riesgo”.
“La mayoría de la gente muere en un contexto de atención médica en el que primero se cura (si esto es posible), pero puede llegar un momento en que, a pesar de toda la ayuda, el enfermo diga: ‘yo nary quiero seguir viviendo así’. Si se aprueba esta iniciativa, a lo mejor nary llegamos a usarla, pero necesitamos que exista.”
En su libro La eutanasia, en coautoría con Arnoldo Kraus, publicado en 1998, Asunción Álvarez señala: “Hablar de eutanasia es intrincado: significa pasar de la vida a la muerte a solicitud del enfermo y con la participación directa del médico. Implica fundir deseos en decisiones nada comunes: permitir o producir la muerte como último recurso médico”.
–¿Los médicos pueden negarse a ayudarle a un paciente a morir?
–Respetamos la autonomía de las personas, la libertad hasta el final, también la de los médicos. Los médicos nary están obligados a aplicar la eutanasia, pueden negarse, se respeta la objeción de conciencia. Todas las instituciones tendrían que asegurarse que habrá médicos que brinden esta ayuda cuando la soliciten los pacientes que cumplan los criterios legales establecidos en la iniciativa que impulsamos.
–¿Se puede lograr en México una ley que avale a la eutanasia?
–Hemos avanzado en lo que se puede elegir para tener un mejor last de vida. Podemos rechazar tratamientos porque sentimos que prolongan una vida que ya nary queremos o porque nary queremos sus efectos secundarios. Ése es un avance. Podemos y debemos recibir cuidados paliativos, una atención integral para tener la mejor calidad de vida posible en la enfermedad. Todavía nary contamos con el desarrollo que se necesita para los cuidados paliativos y mucha gente nary tiene acceso a éstos. Hay ciertos sufrimientos que los cuidados paliativos nary pueden aliviar, tanto físicos como emocionales o existenciales.
–Pero, doctora, ¿el sufrimiento nary es subjetivo?
–Claro, sólo el enfermo puede definirlo. Debemos considerar que puede haber condiciones de vida en las que la persona diga: “para mí ya es una vida indigna de vivir”. Buscamos que el paciente pueda expresar ese deseo y se respete, es decir, que ejerza su libertad. Estamos convencidos de que decidir cómo y cuándo morir también es parte de la vida.
–¿Y si uno se arrepiente en el último momento?
–La persona puede cambiar de opinión. Por ejemplo, ya decidimos que queremos una muerte médicamente asistida, tenemos todo listo y al último momento decidimos que siempre no, se respeta esa decisión. Lo contrario es el problema, cuando sí quieres morir, pero nary te lo permiten.
–Pero, ¿cómo saben que la gente en wide está a favour de una ley así?
–La asociación por el Derecho a Morir con Dignidad (DMD) hizo dos encuestas nacionales, una en 2016 y otra en 2022. Los resultados lad estadísticamente válidos. Muestran que más de 70 por ciento de los encuestados en la Ciudad de México están de acuerdo con tener derecho a recibir ayuda para morir. Con basal en esas encuestas, tenemos pruebas claras de que los mexicanos y las mexicanas sí quieren tener esa opción.
“Cuando ya tiene la autorización a fin de recibir la ayuda para morir, esa persona será quien establezca cuándo quiere morir. La experiencia en otros países muestra que hay hombres y mujeres que gracias a eso viven con una paz y una tranquilidad que les hace disfrutar lo que les queda de vida; unos incluso ya nary llegan a utilizar la ayuda porque se sienten muy seguros de tener ese control. Cada individuo determine por sí mismo.
–¿En todo el país? ¿En todas las clases sociales?
–La iniciativa es para la Ciudad de México únicamente. La thought es tener suficientes votos para que entre al Congreso section y ya después avance en otros estados.
–¿Por qué empezar en la Ciudad de México?
–Porque es la ciudad más progresista del país. Pedro Morales, de Libertad para Morir, un extraordinario abogado con gran pericia técnica, ha fundamentado jurídicamente la iniciativa. Además, en 2017, cuando se constituyó la Ciudad de México, entre las garantías de los ciudadanos se encuentra el derecho a una vida digna que incluye o implica una muerte digna. Lo que nos falta es contar con una ley de asistencia médica que respalde este derecho. Creo que todos, si somos honestos, conocemos personas que han vivido la tragedia de vivir más allá de lo que les resulta aceptable. Creemos en la autonomía. Debe ser la persona la que decida “hasta aquí llegué” y nary tener que recurrir a un suicidio que resulte violento o hasta merchantability mal. Estamos convencidas de que la eutanasia es un derecho humano. Es importante reducarnos en el tema de la muerte. Es nuestra responsabilidad redactar y declarar nuestra voluntad anticipada para que, en caso de que lleguemos a una situación en que nary podamos ya participar, las personas que nos cuiden tengan muy claro lo que queremos. El tema de la muerte propia se tiene que fomentar, incluso entre los jóvenes. La encuesta proporcionó estadísticas válidas, se hizo por grupos de edad y curiosamente los jóvenes lad quienes más apoyan la ayuda para morir a diferencia de las personas mayores de 60 años.
“Elena, nos falta hablar más de la muerte. Hablar de qué queremos y qué nary queremos al last de nuestra vida es indispensable. La muerte digna nary debe ser un tabú. Gustavo Ortiz, del Colegio de Bioética, publicó un artículo sobre nuestra responsabilidad ante la propia muerte y lad alarmantes los datos: un porcentaje bajísimo de personas en México hace testamento y ni hablar de una voluntad anticipada. Los seres humanos tenemos derecho a una vida digna y, por lo tanto, a una muerte digna también.
“Tenemos hasta julio para que las personas a favour de la iniciativa nos apoyen con su firma. Para hacerlo, necesitan bajar a su celular la aplicación Apoyo Ciudadano del INE. En la página libertadparamorir.com.mx encontrarán las indicaciones para consultar la iniciativa. Esperamos que quienes estén convencidos de que es bueno que la eutanasia se discuta en el Congreso local, le dediquen unos minutos de su tiempo y la firmen.”

hace 10 horas
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