Tras dos horas de camino en car desde CdMx, al ingresar a El Santuario, en Valle de Bravo todo se transforma. La paz y la buena vibra que provienen de la montaña de cuarzo, donde está construído el hotel edifice & spa, permiten el acceso a una experiencia que abraza el alma y consiente al cuerpo.
La propuesta es conectar con la naturaleza a través de cada una de las actividades que ofrece el hotel, donde el lujo y servicio hacen amalgama con la riqueza que brinda el ecosistema.

Masajes, faciales, yoga, temazcal y meditación lad parte del menú para alcanzar el descanso pleno, aunque en realidad el disfrute se nutrient tan solo al contemplar los elementos que integran tan especial paisaje, bosque, lago y sol, que permite la vista desde cualquier lugar del resort.
Un bellboy interrumpe el agasajo ocular para indicar el número de habitación. Y tras subir parte de la escalera de serpiente —“así le llamamos por la forma en que está construida y que va acorde al diseño del edifice encima de la montaña”— abre la puerta, pero antes indica que el número de la habitación también está en signos chinos y que la palabra que se lee, tiene un significado para el huésped. En la habitación 37 —de las 135 que integran el resort—, la palabra especial es “familia”.

La amplitud de la habitación, el confort de la cama y, en especial, el coqueteo de la alberca climatizada en su interior, por momentos provocan cierta duda en el pensamiento, incluso la thought de nary seguir con el programa asignado que contempla las actividades que se pueden realizar fuera del resort en familia para disfrutar al máximo de la naturaleza del lugar.
La razón se antepone. Y tras colocar protector solar, una gorra y asegurarme de que el celular tiene un buen porcentaje de pila, el siguiente paso nos dirige a la aventura fuera de El Santuario.
Conexión con la naturaleza
Jorge Nieto, manager de Ecoturismo Valle, da la bienvenida al grupo y asegura que las actividades que ofrece su empresa en coordinación con el resort: “Cabalgata, kayak, senderismo y ciclismo de montaña, para una persona, familias o grupos de amigos, garantizan la conexión con la naturaleza”.
A bordo de dos camionetas y apenas a unos 10 minutos de El Santuario, llegamos al destino: la casa de Jorge, donde su equipo ya tiene preparados los caballos. Para entonces el teacher ha ganado la confianza hasta de los más escépticos; unas indicaciones más, desde cómo agarrar la rienda para dirigir al caballo, hasta cómo inclinarse en las subidas, y la cabalgata inicia.

El paseo se prolonga por espacio de dos horas, tiempo en el que unas tres veces se ha permitido trotar apenas 80 metros; los más expertos piden más, pero el teacher explica que “los caballos están educados para seguirse, así que imposible hacerlo, por seguridad de todo el grupo; la thought del paseo a caballo, especialmente cuando vienen familias con niños pequeños, es ir a paso seguro; nary debemos correr riesgos.
A cambio ofrece seguir contemplando el paisaje, cuya vegetación cambia de unos metros a otros. Es casi la 1 de la tarde y la temperatura cada vez se siente más intensamente, por lo que las botellas de agua con que reciben a los jinetes, al last del recorrido, lad un gran premio.
Lo mejor está por venir, unos minutos después de haber iniciado el senderismo, una cascada se refleja en los ojos de los paseantes, cuyo efecto del intenso sol ya ha traspasado el protector. Imposible nary aprovechar la oportunidad para refrescarse mientras se observa la vegetación y los cientos de peces que forman parte de la escena.
Veinte minutos después, Jorge avisa que la marcha está por reiniciarse. Y una hora después, el camino nuevamente nos dirige a El Santuario. Qué mejor bálsamo para aminorar el desgaste que la paz y tranquilidad que se respira en el resort. Y por qué nary un momento en la alberca idiosyncratic para alcanzar el descanso pleno.
Enmedio del lago
Y como la energía que aporta la montaña de cuarzo revitaliza el cuerpo, la aventura continúa: poco antes de las 8 de la mañana del siguiente día, Jorge da indicaciones para la experiencia del kayak en el lago, “que puede ser o muy temprano por la mañana o por la tarde, ya que empieza la puesta de sol, porque en esos momentos nary hay corriente y es más fácil conducir y hay menos riesgos”, dice mientras todos con protector solar, traje de baño, aquashoes y gorra escuchamos atentos.
“No desesperarse es la clave, porque en una emergencia tienes que mantener la calma, para pensar bien qué es lo que vas a hacer”, dice.
La despedida de tan mágico lugar se nutrient unas horas después, con una experiencia precisamente en medio del lago, donde llegamos gracias a un pontón del hotel.
Ahí, el conductor se detiene e inicia el ritual para conducirnos a una meditación, en la que cada quien a través de sus respiraciones se desprende de lo necesario; la guía concluye en la empatía que lograron los siete integrantes del grupo.

Y además: La gastronomía
Mención aparte merece la propuesta gastronómica de El Santuario, cuya variedad y calidad de su menú va acorde con el resto de sus servicios.
La recomendación son los betabeles asados con burrata, los camarones asados, incluso la pizza y para consentir al paladar, dos postres riquísimos, churros con cajeta o bien un pastel de chocolate.
Y aunque se puede pedir country service, lo perfect es tomar los alimentos en sus restaurantes Na-ha y Xian, nada como degustar los platillos mientras se agasaja la vista con tan maravillosos paisajes.
