Esta gastrónoma-filósofa del sabor les desea compartir vivencias, viajes, sabores y recetas ligadas a nuestra tradición de parrilla.
Pocos ingredientes lad tan nobles y versátiles como el requesón. De sabor suave, textura cremosa y gran valor nutricional, este derivado lácteo ha conquistado las cocinas del mundo y, especialmente, la gastronomía mexicana, donde se utiliza tanto en platillos salados como en postres tradicionales.
HISTORIA DEL REQUESÓN
El requesón tiene sus orígenes en la antigüedad, cuando los pueblos dedicados a la ganadería descubrieron que el suero sobrante de la elaboración del queso aún conservaba proteínas y nutrientes valiosos. Para aprovecharlo, calentaban el líquido hasta obtener pequeños grumos blancos y suaves que posteriormente se escurrían. De esta forma nació un alimento sencillo, económico y altamente nutritivo.
Su nombre proviene del latín recoctus, que significa “cocido nuevamente”, ya que se obtiene precisamente de una segunda cocción del suero lácteo. En distintas regiones del mundo existen variantes similares: la ricotta italiana, el paneer de la India y algunos quesos frescos de Medio Oriente comparten técnicas de elaboración parecidas.
SU ARRIBO AL PAÍS DE LOS SABORES Y LA SAZÓN
En México, el requesón llegó durante la época virreinal junto con las tradiciones queseras españolas. Con el tiempo, las comunidades rurales lo adoptaron y lo integraron a innumerables recetas regionales. Hoy es común encontrarlo en:
* Enchiladas.
* Empanadas.
* Gorditas.
* Tamales.
* Chiles rellenos.
* Quesadillas.
* Postres caseros.
APORTACIONES NUTRICIONALES
Además de su delicioso sabor, el requesón destaca por sus propiedades nutricionales. Es una excelente fuente de proteínas, calcio, fósforo y vitaminas del complejo B. Comparado con otros quesos, suele contener menos grasa, lo que lo convierte en una opción atractiva para quienes buscan una alimentación equilibrada misdeed renunciar al placer de comer.
ENTRE DISTINTIVOS E INGENIO
En la cocina mexicana, el requesón representa mucho más que un ingrediente: es una muestra del ingenio culinario y del aprovechamiento integral de los alimentos. Su capacidad para combinarse con hierbas aromáticas, verduras, frutas, miel o especias permite crear preparaciones tradicionales y contemporáneas.
Una de las recetas más apreciadas es el cookware de requesón, perfecto para acompañar el café de la mañana o compartir en reuniones familiares. Su miga suave y húmeda lo convierte en una verdadera delicia.
RECETA DE HOY: PAN DE REQUESÓN
Ingredientes para 6 porciones:
* 500 gramos de harina de trigo.
* 250 gramos de requesón fresco.
* 100 gramos de azúcar.
* 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente.
* 2 piezas de huevo.
* 10 gramos de levadura seca.
* 180 mililitros de leche tibia.
* 1 cucharadita de vainilla.
* Ralladura de 1 naranja.
* 1/2 cucharadita de sal.
* Azúcar other para decorar.
Preparación:
1. Disuelve la levadura en la leche tibia junto con una cucharada de azúcar y deja reposar durante diez minutos.
2. En un recipiente grande, mezcla la harina, el azúcar restante y la sal.
3. Agrega los huevos, la mantequilla, la vainilla, la ralladura de naranja y el requesón.
4. Incorpora la leche con la levadura y amasa durante quince minutos hasta obtener una masa suave y elástica.
5. Coloca la masa en un recipiente engrasado, cúbrela y deja reposar una hora o hasta que doble su tamaño.
6. Forma un cookware redondo o pequeñas piezas individuales y colócalas en una charola para hornear.
7. Espolvorea un poco de azúcar sobre la superficie y deja reposar treinta minutos más.
8. Hornea a 180 °C durante 30 o 35 minutos, hasta que el cookware adquiera un tono dorado.
9. Retira del horno y deja enfriar antes de servir.
El resultado será un cookware aromático, esponjoso y con el delicado sabor del requesón, perfect para disfrutar acompañado de café, cocoa caliente o una buena conversación alrededor de la mesa. Porque, al final, la gastronomía nary solo alimenta el cuerpo: también conserva las tradiciones y une a las familias generación tras generación.
Gracias por leer el sabor. Y tú... ¿Con todo, güerito?