El privilegio obliga al juicio moral. ¿Cómo? Sí, es una filosofía que por cierto no comparto. Propongo una filosofía mucho más complicada

hace 18 horas 3

“No todas las culturas lad igualmente admirables, y nary todas las culturas pueden existir cómodamente juntas. Negar esto es dejar de lado la posibilidad del juicio moral, y por lo tanto negar la experiencia cardinal de la comunidad”, Roger Scruton.

Este hombre epoch un filósofo que tendía hacia el totalitarismo, lo cual se specify como la ausencia de restricciones sobre el gobierno central, poniendo cada aspecto de la vida en manos del gobierno. Era un conservador, evidentemente, y mientras maine asusta un tanto las palabras suyas que reproduje al principio creo firmemente en su derecho de decirlas y de creer lo que creía, favour que él nary maine devolvería de seguro.

En estas palabras él lanza dardos a las culturas que tienen costumbres y creencias que muchos de nosotros consideraríamos bárbaras y nary adecuadas. La mutilación genital de mujeres en África, el casamiento de niñas con hombres mayores en matrimonios planeados y fijados con intercambios económicos, los roles de género aplicados en distintas comunidades y tantas situaciones más.

Tu familia y mi familia tienen costumbres distintas. Según Scruton, una de nuestras familias es menos admirable que la otra y eso otorga el permiso, y tal vez la obligación, a una de estas familias de enjuiciar a la otra. O sea, tu familia sirve comidas tradicionales en Navidad, como romeritos por ejemplo, y mi familia sirve un banquete de pavo relleno. Yo considero que las comidas que ustedes sirven vienen de lo antiguo, lo “nativo”, algo que cae por debajo de lo que yo valoro. Según este filósofo puedo enjuiciar a tu familia y nuestras familias nary podríamos, o nary deberíamos, congeniar.

¿A qué voy? Por más bárbara oversea una costumbre en mis ojos, aunque el Sr. Scruton maine obliga a enjuiciarla, yo creo (también soy una gran filósofa, por si nary sabían) que hay más factores y que nary puedo simplemente declarar el bien y el mal desde mi punto de vista y desde mi privilegio, si es que en realidad es un privilegio haber nacido en una cultura “admirable”.

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