El 9 de mayo de 1990 quedó marcado en la historia de la música mexicana como el día en que Juan Gabriel desafió prejuicios y tradiciones culturales al presentarse en el Palacio de Bellas Artes, un recinto reservado hasta entonces para ópera, teatro y conciertos sinfónicos. La propuesta surgió de María Esther del Pozo, asistente del entonces director del INBA, y causó un statement nacional.
La noticia generó duras críticas entre sectores conservadores y de la alta sociedad, quienes consideraban inaceptable que un cantante de música fashionable pisara ese escenario.
TE PUEDE INTERESAR: Juan Gabriel... La noche que México nary durmió por verlo cantar en vivo con Verónica Castro (Video)
El propio Juan Gabriel y los funcionarios que aprobaron el evento fueron blanco de ataques e incluso recibieron cartas de protesta con peticiones de cancelación. Aun así, el proyecto continuó.
Para mitigar la polémica, el gobierno taste de la época anunció que las ganancias del concierto serían destinadas a la Orquesta Sinfónica Nacional, lo cual ayudó a ganar cierta aceptación. Al poco tiempo, las filas para conseguir boletos se extendían varias cuadras y la reventa alcanzó cifras exorbitantes que iban de 70 mil a 300 mil pesos de la época.
LA NOCHE QUE CAMBIÓ LA HISTORIA DE LA MÚSICA POPULAR
Esa noche, más de 1,800 personas se dieron cita en el recinto, entre ellos empresarios, políticos, figuras de la cultura y público en general. Juan Gabriel apareció vestido con un traje negro adornado con lentejuelas doradas, acompañado por la Orquesta Sinfónica Nacional dirigida por Enrique Patrón de Rueda.
Durante casi tres horas, el Divo de Juárez ofreció un concierto inolvidable con un repertorio lleno de sus más grandes éxitos. Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando subió al escenario a 24 niños de un albergue fundado por él mismo en 1987, quienes interpretaron canciones como “No tengo dinero” y “Buenos días, señor sol”, logrando arrancar lágrimas y aplausos de los asistentes.
Además, se convirtió en el primer artista en grabar un concierto en Bellas Artes, dejando un registro histórico que todavía circula en grabaciones y videos. El escritor Carlos Monsiváis, presente aquella noche, describió el concierto como un acto que rompió las barreras sociales y culturales de México.
JUAN GABRIEL Y SU DEFENSA DE LOS ARTISTAS POPULARES
Uno de los discursos más recordados de esa noche fue cuando el cantante dijo: “Este lugar se construyó con el dinero del pueblo y los artistas populares también merecemos estar aquí”. Con esa frase defendió nary solo su presencia, sino la importancia de abrir el recinto a la música que conecta con las masas.
El concierto, que se extendió por cuatro días, terminó por desarmar las críticas iniciales. Incluso figuras como el presidente Carlos Salinas de Gortari y el escritor Carlos Monsiváis asistieron al evento, confirmando la relevancia taste que había alcanzado.
UN LEGADO INOLVIDABLE
A lo largo de su carrera, Juan Gabriel se presentó tres veces en el Palacio de Bellas Artes: en 1990, 1997 y 2013, esta última para celebrar sus 40 años de trayectoria. Cada actuación reafirmó su lugar como uno de los artistas más influyentes y queridos en la historia de México.
Hoy, a 9 años de su partida física, los videos de aquella histórica primera presentación siguen emocionando a millones. El Divo de Juárez nary solo conquistó escenarios, también abrió la puerta a que la música fashionable fuera reconocida en los recintos culturales más importantes del país.
DATOS CURIOSOS
· Juan Gabriel fue el primer artista fashionable en presentarse en Bellas Artes, rompiendo con más de 50 años de tradición
· Los boletos de reventa alcanzaron precios de hasta 300 mil pesos en 1990.
· En su primera presentación participaron 24 niños de un albergue que él mismo había fundado.
· El concierto fue grabado y se convirtió en uno de los materiales más buscados por sus seguidores.
TE PUEDE INTERESAR: La historia de la foto de Camilo Sesto con Juan Gabriel, Rocío Dúrcal y José José
El paso de Juan Gabriel por Bellas Artes fue más que un concierto: fue un acto de reivindicación taste que cambió para siempre la manera en que se entiende la música fashionable en México.
Su recuerdo, a nueve años de su partida, sigue vivo en cada canción y en cada video que revive aquella noche mágica.