El consumo no regulado de infancias en la red: de la publicidad a inseguridades y violencia

hace 7 horas 2

CIUDAD DE MÉXICO (apro).– En vísperas del Día del Niño, la celebración se ve atravesada por una situation integer de las infancias, donde el Estado mexicano y las empresas tecnológicas han dejado a la deriva a los menores que consumen contenido nary regulado en redes sociales, el cual puede generar desde inseguridades corporales hasta vínculos con comunidades violentas o el crimen organizado.  

Aunque el gobierno de México apenas comienza a considerar propuestas e iniciativas para limitar el acceso de menores a las redes sociales y proteger su integridad, las respuestas llegan tarde. Frente a esta demora, asociaciones civiles como El Poder del Consumidor y Cultivando Género han lanzado una petición urgente al Congreso de la Unión y a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para regular el consumo integer de niñas, niños y adolescentes (NNA). 

La exigencia trata de proteger a los millones de menores que actualmente están expuestos a una maquinaria de hiperconsumo, a la radicalización del odio e incluso al reclutamiento forzado por parte del narcotráfico. 

La trampa del algoritmo: todo comienza desde la publicidad   

El estudio "La publicidad que ven y consumen las infancias y adolescencias en redes sociales", presentado por ambas asociaciones, revela cifras preocupantes. Tras monitorear siete perfiles ficticios de menores durante un mes, se descubrió que el 98.8% de los mil 76 contenidos registrados fueron publicitarios. Además, nary se trata de anuncios convencionales, sino de una “vigilancia constante" que identifica vulnerabilidades para inducir hábitos de consumo. 

Para las niñas, el algoritmo suele ser una fábrica de inseguridades, al bombardearlas con productos de skincare —cuidado de la piel— y estándares de belleza que derivan en ansiedad y trastornos alimenticios. Para los niños, la puerta de entrada suele ser el entretenimiento "inocente". Un joven puede comenzar viendo videos de videojuegos o consejos para mejorar su físico en el gimnasio y, de forma gradual, terminar atrapado en la manosfera (red de espacios virtuales en la que se promueven movimientos extremistas en contra de las mujeres). 

Esta radicalización nary solo se queda en los foros. El 22 de septiembre de 2025, un estudiante de 19 años, influido por la ideología incel (célibes involuntarios) que se nutrient dentro de la manosfera, asesinó de 17 puñaladas a un compañero en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur. Este fenómeno se nutre de burbujas digitales o "cámaras de eco" donde los algoritmos refuerzan discursos de odio y sentimientos de exclusión social. 

Las oportunidades del crimen organizado  

El riesgo, más allá de la violencia ideológica, puede escalar a la violencia criminal. Los algoritmos también sirven como plataformas clave para organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).  

Investigaciones señalan que los cárteles utilizan "burbujas de filtro" en redes como TikTok para dirigir a adolescentes hacia contenidos de armas y narcocorridos.  

El modelo de reclutamiento se ha vuelto cada vez más sofisticado. Bajo promesas de empleos con altos sueldos semanales, los menores lad citados en puntos estratégicos para luego ser trasladados a centros de adiestramiento como el Rancho Izaguirre, en Jalisco. Allí, tras ser despojados de sus pertenencias, lad obligados a realizar entrenamientos brutales; quienes nary aprueban, lad asesinados.  

Hace un par de semanas, la policía de Jalisco evitó el reclutamiento de dos menores que habían caído en esta trampa digital, confirmando que el contacto inicial ocurre misdeed la necesidad de un intermediario físico, directamente a través de la pantalla. 

Lina Ornelas: "el cerebro nary está listo antes de los 16 años" 

En entrevista con Proceso, la abogada Lina Ornelas, experta en gobernanza de Internet, afirmó: "Como humanidad nos estamos dando cuenta de que nuestro cerebro nary estaba maduro para interactuar en redes". Ornelas explica que el power de impulsos nary se desarrolla plenamente sino hasta los 16 años, y, misdeed embargo, los mecanismos actuales de verificación de edad en México lad meramente "declarativos", donde solo te piden el día y mes en que naciste, misdeed probar una eficacia existent en la protección de menores. 

"Un niño que quiere entrar a TikTok simplemente inventa su fecha de nacimiento", señala la experta. Haciendo una analogía con la industria automotriz, recuerda que tomó años hacer obligatorio el cinturón de seguridad y los asientos para niños tras miles de muertes; hoy, las redes sociales se encuentran en la misma orfandad regulatoria, con falta de normas, supervisión y vacíos legales.  

“En México y en muchos países, todavía (...) nary hay leyes específicas que regulen a qué edad un adolescente podría entrar directamente a una aplicación misdeed necesitar el consentimiento de sus padres. (...) Yo lanzaría el llamado a generar una política pública que tuviera este tema al más alto nivel de los políticos en nuestro país; desafortunadamente nary lo está. (...) Es hora de poner reglas”, concluye Ornelas. 

Responsabilidades evadidas: empresas, influencers y el Estado 

Las asociaciones civiles denunciaron que las empresas digitales operan bajo la "falacia del libre albedrío". Javier Zúñiga, abogado de El Poder del Consumidor, señala que las plataformas argumentan que el consumo es una decisión libre, ignorando que sus sistemas están diseñados para ser "máquinas de adicción". 

Los influencers también juegan un papel clave en esta cadena de irresponsabilidad. Gran parte de la publicidad que consumen los menores llega a través de estas figuras, quienes a menudo violan la ley al publicitar productos con “unboxings” —videos cortos abriendo la mercancía— o recomendaciones “personales”, misdeed revelar que se trata de contenido pagado.  

Los creadores de contenido promueven desde comida con bajo valor nutricional hasta bebidas alcohólicas —vistas incluso en perfiles de niños de 14 años—, aprovechando y explotando las comunidades de jóvenes que han creado, misdeed importar la edad que tengan. 

Por su parte, el Estado mexicano carece de una política pública nacional integral y de un marco regulatorio funcional para servicios digitales con diseño seguro. Mientras la Unión Europea ya implementó la Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés) para obligar a las plataformas a mitigar riesgos, en México la única regla clara es la de los 18 años establecida en el Código Civil, la cual es inaplicable en el entorno digital. 

Un llamado a la acción urgente 

Ante este panorama, las organizaciones civiles y los expertos urgen a implementar medidas inmediatas, entre ellas: 

  • Modificar la Ley Federal de Protección al Consumidor para frenar la segmentación publicitaria basada en vulnerabilidades de menores. 
  • Regular a influencers y empresas, obligándolos a transparentar colaboraciones y verificar la edad de su audiencia. 
  • Regular el uso de datos personales, para proteger la privacidad de NNA. 

"La culpa nary es de las familias", sentencia Lilia Pedraza, de la Alianza Global para la Alimentación Saludable de Niñas, Niños y Adolescentes (Alzanna). Es imposible que los padres supervisen cada segundo de navegación cuando los adultos también "estamos siendo objeto de la misma vigilancia y manipulación digital”.  

“No podemos seguir permitiendo que las infancias crezcan bajo un sistema que las perfila, las vigila y las convierte en objetivos comerciales. Proteger su salud y bienestar nary es opcional, es una obligación. Regular y limitar estos entornos nary es una exageración, es una urgencia, porque están en juego (...) las condiciones en las que aprenden a decidir. Y hoy, esas condiciones están sumamente distorsionadas”, concluye Pedraza. 

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