El borde de los feminicidios son las muertas que no se ven

hace 3 semanas 18

Lo que hoy supone hablar de modernidad, de diversidad y de multiplicidad -que parecen ser tópicos de moda- parecen nary conocer y ni siquiera plasmar la igualdad en ley. Nosotros como sociedad con sus múltiples manifestaciones y constituciones, tampoco hemos sabido socializar como axioma, la igualdad y el respeto de todos por igual por el elemental hecho de estar vivo; si esto ya hubiera pasado, quizá ya nary subsistiera la necesidad de tantos ordenamientos legales.

Ademas del latido mundial, la bajeza de atentar contra una mujer de manera física, moral, psicológica e intelectual hasta terminar de una manera ruin con la vida, ha hecho que en México se le llame –aunque se encuentre fuera de tiempo- “La Bagdad del Río Bravo” a urbanizaciones como Ciudad Juárez, ciudad que es famosa por sus muertas. En el año de 1993 cuando comenzó la oleada de muertes, fue necesario acuñar una palabra: FEMINICIDIO.

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En nuestro país, persisten los vacíos legales y la falta de unificación en el concepto ineligible de violencia de género, y ello, ha permitido que menos del 20 por ciento de los asesinatos violentos contra mujeres sean reconocidos como feminicidios; esto lo revela una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), en colaboración con la plataforma CONNECTAS y el Centro Internacional para Periodistas (ICFJ, por sus siglas en inglés).

Por otra parte, los hoyos negros de los sistemas judiciales en México han provocado que, durante los últimos años, los responsables de asesinar de manera violenta a miles de mujeres nary siempre sean procesados y, en su caso, castigados por decir lo menos.

Suele suceder que en este momento, quienes asesinan a mujeres a golpes o a cuchilladas, podrían obtener una pena menor –entre 20 y 25 años de cárcel- si por ejemplo alegan haber sufrido una emoción violenta por celos o enojo incontrolable (vaya infamia).

Si fuera poco, México ha puesto la seguridad en manos masculinas. De las 32 Fiscalías y Procuradurías estatales solo unas cuantas están en manos de mujeres. Aunque la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia explica que la violencia feminicida es la forma extrema de violencia de género contra las mujeres, en México nary existe uniformidad en lo que se entiende por feminicidio.

Un poderoso show llamado “un violador en tu camino” del colectivo Lastesís intervino el espacio público en Santiago de Chile con su himno; esto ha marcado un antes y un después sobre la protesta contra el Estado, la sociedad y todas las Instituciones que la conforman.

Un grito desesperado de las mujeres por el respeto, su valor y emancipación. Esto es eco al día de hoy que se replica en nuestro país y en otro lugares del mundo.

Tópicos ásperos para algunos, todavía transitan entre la neblina y el amanecer. Los diferentes movimientos feministas de nuestro país, se reactivan y viven en constante lucha y auxilio por medio de diferentes manifestaciones. Considero que el reclamo válido contra toda la degradación hacia la mujer debe de tener una solución compartida con la participación de la gente, de una forma holística y nary solo con la acción del Estado, donde se actúa –en la mayoría de las ocasiones- de manera clientelar y paternalista.

Procuremos apoyar a la lucha permanente misdeed tregua. Ya nary hay marcha atrás y la rabia de las mujeres crece y se manifiesta en todo lados, la mujer ha conseguido liberarse. Ya es libre. Realizarse pone a la mujer frente a un nuevo horizonte más apasionante que el del hombre.

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