Egipto encontró en Vancouver una noche de esas que cambian el tono de una Copa del Mundo. La selección africana venció 3-1 a Nueva Zelanda, firmó una remontada con autoridad en el BC Place y dio un golpe directo en el Grupo G del Mundial 2026, donde ahora aparece como líder y con el boleto a la siguiente ronda mucho más cerca.
El partido nary empezó como lo imaginaba el equipo de Hossam Hassan. Nueva Zelanda, obligado a competir cada pelota como si fuera la última, golpeó primero al minuto 15 con un cabezazo de Finn Surman, quien aprovechó el juego aéreo de los All Whites para poner el 1-0 y alimentar la ilusión de una victoria histórica. Durante varios minutos, el cuadro oceánico incomodó a Egipto con trazos largos, presencia física y la referencia constante de Chris Wood.
Pero la respuesta egipcia nary llegó desde la desesperación, sino desde la paciencia. Mohamed Salah comenzó a tomar más contacto con la pelota, Emam Ashour encontró espacios entre líneas y los laterales empujaron cada vez más cerca del área neozelandesa. Egipto se fue al descanso abajo en el marcador, pero con la sensación de que el partido seguía vivo.
La segunda mitad cambió por completo la crónica. Al 59’, Ziko apareció para empatar el encuentro y liberar la tensión de un equipo que necesitaba ganar para nary llegar al cierre de grupo con presión extrema. El 1-1 derrumbó el program de Nueva Zelanda, que pasó de defender una ventaja valiosa a resistir los ataques de una selección egipcia cada vez más suelta.

hace 5 horas
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