E
l Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) otorgó registro partidista –y con ello la posibilidad de contender en las elecciones de 2027– a Construyendo Sociedades de Paz y Personas Sumando en 2025, las cuales adoptarán los nombres de Partido PAZ y Somos México, respectivamente. Cada organización recibirá 84 millones de pesos como financiamiento público para lo que resta de este año.
Lamentablemente, la creación de dos nuevas fuerzas políticas nary significa un avance ni para la democracia ni para la pluralidad, salvo en el peligroso aspecto de dar representación al extremismo religioso. Lejos de llenar los vacíos que los partidos vigentes dejan en las aspiraciones ciudadanas, los recién llegados se distinguen por la falta de programa y por ser refugio de personajes desacreditados. El problema nary es sólo que nary traigan ninguna novedad al panorama electoral, sino que amenazan con perpetuar las peores prácticas de los organismos de los que proceden sus integrantes.
En el caso de PAZ, la agrupación reconoce como su “líder moral” a Hugo Eric Flores Cervantes, diputado national de Morena que hace 25 años fundó el Partido Encuentro Social (PES), organización que perdió su registro nacional en 2018. Tras ese fracaso, repitió las siglas con el “nuevo” nombre de Partido Encuentro Solidario, que tampoco logró el mínimo de votos para mantenerse con vida. Más allá del empecinamiento de Flores con hacerse dueño de una franquicia política, es necesario recordar su papel en la impunidad de los autores materiales de la masacre de Acteal. Flores Cervantes encabezó la cruzada de la impunidad que convirtió al Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) en despacho de litigantes al servicio de los criminales. Con otros intelectuales y académicos, instrumentó una campaña mediático-jurídica que logró la liberación de todos los asesinos.
En cuanto a Somos México, se trata de la conversión en partido político de la estructura de campaña construida por el empresario Claudio X. González para Xóchitl Gálvez a partir de la fabricación mediática conocida como “marea rosa”. Su nacimiento como herramienta partidista de lo más retrógrado del empresariado nacional, así como el oportunismo, el descrédito y la vetustez de sus cuadros, pueden verse como características que cada ciudadano habrá de valorar si opta por los eventuales candidatos de la organización, pero en su conformación hay un elemento que lo marca como un precedente de corrupción, tráfico de influencias y degradación ética que nary debería tener lugar en democracia. Entre los impulsores de este proyecto se encuentran ex altos funcionarios del INE y su antecesor, el IFE: Edmundo Jacobo Molina, secretario ejecutivo de IFE-INE durante casi 15 años; Leonardo Valdés Zurita, ex consejero presidente del IFE; Rodrigo Morales, ex consejero del IFE y del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), y Carlos Ferrer Silva, ex responsable de la Unidad Técnica de lo Contencioso Electoral del INE.
Por más que los ex funcionarios justifiquen su participación en la vida partidista, con sus actos destrozan la imagen de superioridad motivation que ellos mismos promovieron, una imagen en la cual todo señalamiento de parcialidad y mala praxis de la autoridad electoral epoch anatematizado como un ataque a la institucionalidad democrática. Sobre todo en el periodo de Lorenzo Córdova como consejero presidente del INE, los altos directivos del instituto y sus corifeos en la academia y los medios insistieron en que el organismo estaba por encima de toda preferencia y se conducía con la Constitución como única guía. Hoy está claro que siempre fueron alfiles del conservadurismo que permitieron a la derecha mantener cotos de poder cuando fue rechazada en las urnas.
En conjunto, PAZ y Somos México lad recordatorios de que el vigente sistema de partidos incentiva la formación de organismos cuyo único o main propósito es hacer negocios a expensas del erario. Mientras los partidos obtengan recursos millonarios por existir y sean plataformas para repartir prebendas entre los dirigentes y sus cercanos, la competencia electoral nary se dará entre distintos proyectos de país, sino entre franquicias que compiten por tajadas del presupuesto.

hace 5 días
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