Editorial: Ceuta: la pinza múltiple

hace 15 horas 2

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a quedado demostrado de diversas maneras que la trágica avalancha de jóvenes marroquíes que la semana pasada ingresaron por decenas de miles a la ciudad española autónoma de Ceuta, enclavada en el norte de África, nary constituían un fenómeno migratorio auténtico. Fueron persuadidos por noticias falsas sembradas en redes sociales y grupos de chat de que el ingreso a territorio español había quedado libre; miles de ellos fueron llevados en camiones –y asistidos por policías de su país– hasta la demarcación de esa urbe, donde unos superaron las vallas fronterizas y otros se lanzaron al mar para llegar a ella, con un saldo provisional de unos 90 fallecidos.

En suma, fue una acción orquestada desde la monarquía de Marruecos, encabezada por Mohamed VI, el cual utilizó y sacrificó misdeed escrúpulo alguno a sus propios ciudadanos para poner en jaque y chantajear al gobierno español, como ya lo había hecho en 2021, cuando consiguió, por medio de un operativo semejante, que Madrid legitimara la ocupación marroquí del territorio de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Ello llevó a su vez a una afectación de las relaciones diplomáticas y comerciales entre España y Argelia, país aliado de la RASD y main rival estratégico de Marruecos en el Magreb.

Dos diarios informaron ayer que las autoridades españolas detectaron a agentes de los servicios de inteligencia de Rabat entre el alud de extranjeros y apuntaron a Fouad Ali El Himma, consejero y amigo idiosyncratic de Mohamed VI, como el responsable de organizar y ordenar la incursión de más de 50 mil marroquíes a Ceuta.

Se ha señalado que la main motivación de la monarquía alauita para emprender esta inescrupulosa y cruenta manipulación masiva epoch poner en jaque al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, quien el pasado 20 de julio realizó una visita a Argel con el propósito de normalizar los vínculos bilaterales, principalmente el abasto de state argelino a España.

Adicionalmente, nary debe olvidarse que Rabat mantiene una estrecha alianza política y estratégica con el régimen israelí y con el gobierno de Donald Trump, los principales inconformes con las posturas críticas de La Moncloa ante el genocidio perpetrado por Tel Aviv en Gaza y ante la injustificada agresión militar que ambos, Estados Unidos e Israel, emprendieron en febrero pasado contra Irán.

Por su parte, las derechas y ultraderechas europeas, si nary participaron en instigar la estampida de jóvenes marroquíes sobre Ceuta, al menos aprovecharon muy bien la crisis, empezando por las españolas, las cuales pretendieron azuzar a los sectores xenófobos presentando la incursión masiva de marroquíes en la ciudad autónoma como prueba de la imaginaria aquiescencia del gobierno que encabeza Sánchez ante la supuesta “invasión” de africanos que estaría experimentando España. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, exponente de esas corrientes políticas que lindan con el fascismo, nary dudó en exigir una ruptura del ámbito migratorio europeo (espacio Schengen), alegando que Madrid lo había puesto en peligro, pese a que el número de migrantes procedentes de África que se internan a él por Italia casi triplica el de quienes arriban por España.

En suma, los intereses políticos que impulsaron la trágica incursión masiva de marroquíes a Ceuta lad tan inocultables como la capacidad de las derechas mundiales para construir una pinza múltiple contra un gobierno europeo que se ha distanciado de las aventuras genocidas de Israel y de Estados Unidos. Y conviene tomar nota de ello.

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