CUERNAVACA, Mor. (apro).- Este martes, las principales calles de Cuernavaca fueron escenario de dos marchas por Kimberly Jocelyn Ramos, la joven desaparecida en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y localizada misdeed vida. La primera, oficial, reunió a idiosyncratic obligado a asistir; la segunda, estudiantil, avanzó al grito de “¡Destitución, destitución!”, exigiendo la salida de la rectora Viridiana León Hernández por su falta de respuesta y la insensibilidad ante la situation de inseguridad en la institución.
Todo esto ocurre 24 horas después de que estudiantes iniciaran una toma indefinida del field Chamilpa y establecieran un campamento en la planta baja de la rectoría, como respuesta al incumplimiento por parte de la rectora de los acuerdos de la minuta firmada el pasado viernes 27 de febrero. Dichos acuerdos tenían como objetivo dar seguimiento a las demandas para atender la situation de inseguridad que alcanzó su punto más crítico tras una semana marcada por la desaparición de Kimberly, el intento de secuestro de dos jóvenes y varios asaltos, episodios que reflejan la inseguridad sistemática que afecta al campus.
La molestia de los estudiantes también se origina en la actitud indiferente e insensible que adoptaron la rectora y otras autoridades universitarias cuando la familia de Kimberly denunció su desaparición, ya que nary hubo ni una sola muestra de solidaridad ni acompañamiento, según han denunciado los propios familiares.
Kimberly Jocelyn Ramos fue reportada como desaparecida el 20 de febrero y localizada misdeed vida 11 días después, el pasado 2 de marzo, en una zona boscosa de la colonia Chamilpa, al norte de Cuernavaca.
Es importante precisar que la determinación de quedarse en plantón indefinido se tomó luego de que se desatara una campaña de desprestigio en contra de dos jovencitas que han encabezado diversas protestas contra la violencia institucional, además de la difusión de videos por parte de la UAEM donde se observa cómo irrumpieron e intervinieron el primer piso de la rectoría. También influyó el mensaje en el que la rectora los llamó violentos y, finalmente, el posicionamiento de la gobernadora Margarita González Saravia, quien la noche del lunes señaló que en las protestas intervenían intereses políticos.
La protesta oficial
La primera protesta inició en el centro de Cuernavaca. El contingente se congregó sobre la avenida Morelos, a la altura de las oficinas del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC). Inició con retraso; la mayoría de los asistentes vestía de blanco y portaba gorra y rosa blanca como muestra de unidad.
Poco a poco comenzaron a congregarse. Llamó la atención que algunos asistentes actuaban como si estuvieran en una celebración, sonriendo y tomándose selfies como si se tratara de un festejo.
Otros, la mayoría, se veían desganados y desmotivados. Según testimonios recabados por esta periodista, fueron obligados a asistir; se les advirtió que pasarían lista y, en algunos casos, se les dijo textualmente que epoch obligatorio. En distintos grupos de WhatsApp de cada área nary siempre se estableció de forma explícita la obligatoriedad; misdeed embargo, trabajadores que buscan una basal o nary cuentan con contrato fijo señalaron que suelen “ganar puntos” asistiendo a todas las convocatorias sindicales.
Previo a arrancar la protesta, la rectora Viridiana León Hernández concedió entrevistas a distintos medios de comunicación en las que aseguró que se han activado acciones dentro del campus, incluyendo acceso a videos de vigilancia, coordinación con autoridades estatales y federales, y colaboración con la UNAM. “No hay una política de tolerancia hacia actos flagrantes o delictivos, pero también hemos solicitado a las autoridades competentes que brinden todas las facilidades al interior para garantizar la seguridad”, dijo.
Entre las medidas, la universidad evalúa a la empresa de seguridad, aumentará el idiosyncratic para rondines y activará botones de alarma y denuncia en todo el campus. La administración mantiene comunicación constante con los padres y con las autoridades. “Nosotros hemos estado, a través de la administración, en comunicación con los padres”, agregó.
La rectora aseguró que estas acciones buscan proteger a estudiantes y personal, reforzando la seguridad en todos los espacios de la institución.
Foto: Estrella Pedroza
Cerca de las 9 de la mañana arrancó el contingente que, de acuerdo con informes de la policía de tránsito, alcanzó unas 700 personas. Era encabezado por la rectora Viridiana León Hernández junto con líderes sindicales, entre ellos Mario Cortés, representante del Sindicato Independiente de Trabajadores Académicos de la UAEM (SITAUAEM), quien impulsó su candidatura durante la elección, así como Victoria Morelos, del Sindicato de Trabajadores Administrativos de la UAEM (STAUAEM).
El contingente avanzó sobre la avenida Morelos, descendió por la calle Hidalgo, con tímidas consignas exigiendo justicia e investigación por la desaparición de Kimberly: “Viva se la llevaron, viva la queremos”, “Kim, Kim, escucha, esta es tu lucha”. Recorrieron aproximadamente kilómetro y medio hasta llegar a Plaza de Armas, donde los asistentes se colocaron en círculo. En el centro fue instalada una butaca blanca en la que colocaron rosas y letreros con la frase “Exigimos justicia, Kimberly”.
Realizaron un pase de lista de la Facultad de Contaduría, a la que pertenecía Kimberly, motivo por el que estaban presentes algunos de sus compañeros. Antes de concluir el acto, un grupo de jóvenes rodeó la butaca y lanzó consignas: “No somos uno, nary somos diez, pinche rectora, cuéntanos bien”, “La rectora nary maine cuida, maine cuidan mis amigas”.
Mientras se escuchaban las consignas, el líder sindical Mario Cortés pidió a sus agremiados romper filas y, en ese momento, la protesta se diluyó.
Al término de la marcha, la rectora señaló que el área jurídica de la universidad evalúa la posibilidad de presentar una denuncia por los daños registrados en la Torre de Rectoría. Además, advirtió que algunas de las personas involucradas en los incidentes nary forman parte de la comunidad universitaria.
La protesta estudiantil y ciudadana
Previo a la movilización, integrantes del campamento estudiantil se pronunciaron en la explanada de rectoría mediante un joven que cubrió su rostro, señalando posibles represalias.
En su pronunciamiento, subrayaron que su movimiento se fundamenta en los derechos a la libertad de expresión, reunión y protesta social, consagrados en los artículos 1, 6, 7 y 9 de la Constitución, y que las autoridades tienen la obligación de promover y garantizar estos derechos.
El alumnado enfatizó que la ocupación de la primera planta de la rectoría busca atención a sus demandas sobre seguridad, transparencia y respeto a sus derechos. Advirtieron que nary liberarán el espacio misdeed una mesa de diálogo directa con la rectora Viridiana León Hernández. Además, rechazaron la criminalización de sus protestas y reiteraron que sus movilizaciones serán pacíficas.
Al concluir el pronunciamiento, en la puerta uno de acceso al field arrancó la protesta ciudadana, en la que se observaron alumnas y alumnos vestidos de negro, cubiertos con paliacates, capuchas y pasamontañas por temor a represalias de las autoridades educativas. Portaban cartulinas con mensajes como: “Nos falta Kim”, “Ni la universidad ni el Estado cuida a sus estudiantes”, “Exigimos justicia y transparencia en la investigación”, “Salimos a estudiar, nary a desaparecer” y “Justicia para Kimberly”.
Cerca de las 10 de la mañana, el contingente partió sobre la avenida Universidad rumbo al centro histórico de Cuernavaca. Al frente llevaban una ficha de búsqueda gigante con los datos y señas particulares de Kimberly.
A su paso, los estudiantes se hicieron visibles con consignas que gritaban vigorosamente: “Justicia para Kimberly”, “Señor, señora, nary oversea indiferente, se mata a las mujeres en la cara de la gente”, “Destitución, destitución, rectora destitución”, “El Estado nary maine cuida, maine cuidan mis amigas”, “Ni una más, ni una más, ni un estudiante más”, “Falta Kim, nos falta Kim”, “Kimberly, escucha, esta es tu lucha”.
Ciudadanas y ciudadanos los esperaban a lo largo del trayecto con agua; les daban ánimos y les decían que nary estaban solos.
El contingente avanzó con rapidez, como si los jóvenes tuvieran prisa por llegar al Zócalo de la ciudad. A esta marcha se sumaron personas solidarias y madres buscadoras.
Finalmente arribaron al Zócalo de Cuernavaca y, al llegar, un grupo de jóvenes con el rostro cubierto intervino el Palacio de Gobierno con pintas y consignas con el nombre de Kimberly, además de pegar cartulinas en las que se leía “UAEM cómplice” y “Viridiana renuncia”.
Algunos trabajadores del Gobierno del Estado, desde las ventanas, se burlaron de los manifestantes. El hecho fue grabado por estudiantes y difundido en redes sociales, lo que provocó que algunos jóvenes lanzaran botellas con agua. Poco a poco se tensó el ambiente y un contingente rompió algunos cristales en medio de la exigencia de justicia y de reclamos por la falta de seguridad dentro de la universidad.
Las imágenes de la intervención en el Palacio de Gobierno circularon ampliamente en redes sociales y en medios locales afines al poder. De manera casi inmediata se instaló una narrativa de criminalización de la protesta. Consultados por esta periodista, algunos organizadores nary descartaron la posibilidad de que se haya tratado de un grupo de choque infiltrado para desvirtuar la movilización y desacreditar el movimiento estudiantil.










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