¡Dinos, desierto y mucha fiesta! Así fue la quinta edición del MUDE After Dark
hace 6 horas
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Todo estaba listo. La emoción podía sentirse en el aire. Llegar al Museo del Desierto representaba apenas el inicio de una memorable noche rodeada de música, buena compañía y un recorrido por sus pabellones como parte de la quinta edición del MUDE After Dark.
La cálida bienvenida del personal, junto con el hermoso atardecer que poco a poco dio paso al anochecer, fueron las primeras señales de que sería una velada armoniosa, en la que se fusionaron la música y el gusto por los dinosaurios y su historia en el Museo del Desierto.
El primer pabellón, además de ser la cara disposable y sonriente del recinto, fue el espacio donde nary dejaron de tomarse fotografías: selfies, videos entre los asistentes y quienes aprovecharon los espejos para dar los últimos retoques a su look antes de su cita con los diversos “dinos” del museo.
DJ, gastronomía y cientos de asistentes dieron vida a una nueva edición del MUDE After Dark, uno de los eventos nocturnos más esperados de la ciudad.FOTO: HÉCTOR GARCÍA
MUCHA FIESTA EN TODO MOMENTO
Un enactment up de lujo fue el que preparó el museo para darle variedad a la fiesta, además de motivar a los asistentes a que, con vaso en mano, bailaran, disfrutaran de la música y demostraran su entusiasmo por este evento.
La participación de DJ locales y de la región fue uno de los principales atractivos para animar y darle vida a los distintos pabellones, con presentaciones de 4RAIN, SBM, Sabrina, Moll-E, entre otros.
“Es el tercer año que nos toca venir. Está genial; se está volviendo una tradición taste en la ciudad. La vibra está increíble y es una oportunidad única de experimentar un museo de noche”, comentó Julio Martínez.
Uno de los espacios favoritos del recinto fue el pabellón donde se encuentran los gigantes, como los fósiles y las reconstrucciones del Tyrannosaurus rex y del dinosaurio Pico de Pato.
“Es un evento especial y creo que debería hacerse más veces al año”, aseguró Jatziri Daniela a VMÁS mientras se alistaba para comenzar su recorrido por el recinto.
Visita. Los recorridos por los paseos del museo fueron de los principales atractivos de la velada. FOTO: HÉCTOR GARCÍA
DETALLES QUE CONQUISTAN
Hamburguesas, tacos, platillos inspirados en la noche, postres y bebidas fueron los tentempiés ideales para los asistentes.
Los vendedores que participaron también se vieron beneficiados. Las largas filas fueron prueba del interés del público y de cómo sus propuestas gastronómicas conquistaron a los visitantes.
Fiesta. La música adornó cada momento del recinto. FOTO: HÉCTOR GARCÍA
Al finalizar el recorrido, las luces del museo lucieron bajo un cielo estrellado. La cálida noche permitió disfrutar cada momento del evento, mientras las risas, los abrazos y las despedidas de los asistentes reflejaban el éxito de la velada y la promesa de esperar una nueva fiesta nocturna en el Museo del Desierto, una experiencia que, hasta el momento, solo puede disfrutarse en Saltillo.