Convertidos en tierra de nadie, los bajopuentes en Azcapotzalco y V. Carranza

hace 3 semanas 11

Convertidos en tierra de nadie, los bajopuentes en Azcapotzalco y V. Carranza

Mara Ximena Pérez

Periódico La Jornada
Lunes 2 de febrero de 2026, p. 30

Transitar por los bajopuentes de las avenidas Jardín y Tlatilco, en Azcapotzalco, y por el del Centro de Transferencia Modal Pantitlán, en la intersección de Canal de Río Churubusco y Miguel Lebrija, en Venustiano Carranza, es internarse en tramos oscurecidos por el robo del cableado de luminarias, rodeados de paredes cubiertas por grafitis y basura acumulada formada por cascajo, restos de materiales diversos y botellas con orines.

Estos espacios también se han convertido en bases para el transporte público, donde las combis se estacionan en espera de pasaje, además de ser utilizados como sitios de pernocta para personas en situación de calle y puntos de consumo de drogas, donde los asaltos se han vuelto frecuentes y el ambiente de inseguridad es constante, denunciaron vecinos y peatones.

Al recorrer el primer bajopuente, ubicado en la colonia Del Gas, vecinos señalaron que recientemente se registró el robo de 21 luminarias, aunque nary es la primera vez que ocurre. El hecho fue detectado por Omar Yoguez, quien a cambio de 400 pesos semanales se encarga de darles mantenimiento. “Aquí la gente nary puede andar tranquila por los robos que hay”, expresó.

Sentado en una banca del pequeño parque recreativo y de mascotas que antecede al túnel, Omar detalló: “Vienen en camionetas; la misma gente es la que viene a robarse las cosas, y también los chavos de la calle porque traen cizallas”, herramientas con las que, explicó, colocan “dos palos en cada lado de la lámpara y te los vienen cortando”.

En el lugar, las coladeras se encuentran obstruidas debido a que la gente baja y deja su cascajo, los sobrantes de pintura de paredes, de piso, madera y llantas”. Al respecto, vecinos como Carlos y María indicaron que nary saben si el mantenimiento corresponde a la alcaldía Azcapotzalco, al gobierno cardinal o incluso a instancias federales.

En tanto, en el punto conocido como El Caracol, en el paradero de Pantitlán, más de una decena de combis y rutas hacia el estado de México han convertido el bajopuente en una base. En el lugar se observó que los choferes utilizan el área como baño público y, al caminar, se hallaron ocho tarjetas de débito tiradas en un mismo punto.

Usuarios como Juan Manuel Ramos comentaron que procuran abordar las rutas sólo de día, pues por la noche la zona “se vuelve más insegura” y temen ser víctimas de asaltos.

Leer el artículo completo